Si alguien me hubiese recomendado leer este poemario hace unos cuatro años, cuando pasé por uno de mis peores enamoramientos, lo habría aceptado con gusto, JAJAJA. Es increíble cómo algunos versos me hicieron sentir completamente identificada y cómo otros me ayudaron a entender que, cuando algo no es para ti, simplemente no lo es. Y que es mejor seguir adelante en lugar de forzar algo que no va a llegar a ningún lado.
Cada una de estas cartas y poemas me hizo sentir como si estuviera invadiendo el diario de alguien que plasmó en versos palabras que, en su momento, no tuvo la valentía de expresar. En ellos se percibe el desahogo, el anhelo de ese primer amor, las batallas internas y, finalmente, el cierre de cada etapa. Creo que eso fue lo que más me hizo conectar: esa sensación de amar intensamente y no recibir lo mismo a cambio.
Puedo decir que me gustaron todos los poemas, pero siempre hay uno que te hace replantearte muchas cosas. En mi caso fue el “Poema LXXII”. Habla de cómo, a veces, por más entregadas que estemos a alguien, nunca seremos suficientes para esa persona. Y aun así, en algún punto, estuvimos dispuestas a darlo todo por un mínimo de afecto. Es tan real que duele 💔.
Me gustó muchísimo la pluma de Allena, porque en cada verso se siente el dolor y la honestidad. Y ese final fue excepcional: un cierre definitivo, necesario y liberador. Sin duda, es un poemario que deben leer y sentir en lo más profundo de su ser.