El año del gorrino es un viaje que empieza con un melón en el maletero. ¿De quién? Alfredo, treinta y tres castañas ¿he dicho ya crisis existencial? Sí, una como un piano ¿De las de? Sí, de las de terremoto, maremoto, maremágnum, magnum almendrado. Pertenece a la generación que se va de sitios y consume todo con una preocupante inmediatez ¿Es aquí lo de la modernidad líquida? Spoiler: no muere de inanición en un autobús de camino a Alaska ni encuentra el sentido de la vida en Ranakpur ¿Iniciará por tanto un maravilloso camino hacia el autoconocimiento? ¿De qué huye? ¿Qué busca? ¿Cuáles son sus motivaciones más profundas? ¿Qué está sacrificando? Ah, sí, no lo menciona hasta el final del segundo capítulo, pero la idea inicial era —ahí es nada— encontrar su lugar en el mundo. Este relato puede contener trazas de expectativas, idealismo, aventura, cosmovisión, y apechusque. Puede que sea la voz de una generación. O al menos una voz. De una generación