Paseando por Vilassar de Mar el fin de semana, di con unas pequeñas paradas festejando previamente el día de Sant Jordi, en una de ellas me encontré Arlet, leí la sinopsis y sentí que debía leerlo.
Y no me equivoqué, un relato muy íntimo sobre la exploración interior, sobre encontrar la luz entre tanta oscuridad.
“-recuerda el bambú” “-ser flexible no significa rendirse -me dijo una vez-. El bambú se dobla porque sabe quién es.”
Y es que el bambú enseña que el éxito requiere preparación sólida, flexibilidad ante la adversidad y confianza en que todo proceso tiene su momento.
Gracias por la dedicación a mi madre Núria! Lo necesitaba.