Vivimos rodeados de prisas, distracciones, tareas y pantallas que consumen nuestra atención. En medio de esta vorágine, estamos olvidando lo vivir cada instante.
Con un lenguaje muy asequible, rebosante de sabiduría, Tony Rham nos invita a recuperar lo que nunca debimos la capacidad de mirar con atención y escuchar con presencia. A través de gestos sencillos que revelan lo invisible en medio de lo cotidiano, descubrirás que no hace falta retirarse a una montaña ni escapar del mundo para aprender a meditar.
Tras analizar el grave problema actual de la atención y la confusión que rodea a la meditación y al autoconocimiento, cada capítulo de Las meditaciones cotidianas abre un sendero hacia el conocimiento de uno el silencio, la intuición, la creatividad, el aburrimiento, el asombro, la compasión... Caminos que siempre han estado ahí y han actuado como puentes entre lo visible y lo invisible, entre la vida que sucede y la que aguarda cuando la miramos con ojos atentos.
En un mundo donde el estilo de vida moderno deteriora gravemente nuestra capacidad de atender la realidad, las meditaciones cotidianas nos recuerdan algo si pierdes tu atención, pierdes tu humanidad. Recuperarla es el primer paso para volver a ti mismo.
Un libro con perlas interesantes sobre temas relacionados con la calma interior y la atención, especialmente crítico con los libros de autoayuda actuales y ciertas corrientes new age de espiritualidad. Puedo rescatar frases enteras para guardármelas para siempre, y los caminos de paz interior y crecimiento personal que muestra son efectivamente poderosos para soltar el móvil y recuperar la atención en el momento presente. He de decir que dice el qué ignorar, qué no hacer, hacia dónde regresar (el momento que vives, aquí y ahora) pero se queda escueto en el cómo. Cada capítulo es una meditación cotidiana, una parte a la que hay que volver (la atención, el silencio, la calma...) pero son pinceladas muy generales, quizá porque cada uno de estos capitulos podría abarcar un libro entero. Punto negativo claro, peca de lo que critica. Por ejemplo, no hagas esto que te han dicho que hagas porque está mal, haz esto otro que te digo yo porque te lo digo yo, porque está bien. Da demasiados datos sin mucha base sólida (no te digo ya científica, pero todo me suena demasiado personal sin un sustento en algo que no sea su opinión). Y sí, por supuesto que en su mayoría son cosas buenas, pero todo libro, especialmente ensayo, hay que leerlo con un pensamiento crítico claro, refutar lo que consideres, dar tu punto de vista y descartar lo que sientas que no va contigo. Aún así, he de decir que ha sido refrescante leerlo, para empezar por no ser un libro meloso sobre lo bueno que es meditar y que todo lo que haces está mal, te ayuda desde la autocompasión.
No sé, una lectura amena que ya se hacía un poco pesada en los últimos capítulos, cuyo listado de figuras de renombre (filosofos, escritores, pensadores etc) solo incluye a 5 o 6 mujeres y muchisimos hombres, cosa que siempre me defrauda, y con demasiadas páginas que no dicen mucho.
No volvería a leer nada del autor pero agradezco este libro, por su sencillez, critica y defensa de todo aquello que defiende en él.
Leído sin subrayar con la intención de volver a revisar algunos de sus capítulos.
El libro hace un pequeño viaje personal hacia la atención, aportando principios científicos, éticos, psicológicos y filosóficos. Cada uno de los capítulos puede ser leído de manera independiente. El estilo de escritura es sencillo y accesible para todas las personas.
Mientras lo leía me he planteado varías veces ¿a quién recomendaría este libro?, pues veo tres públicos:
- Aquellas personas que nunca han hecho nada de meditación o sencillamente no se han sentido capaces de hacerla (me ha pasado a mí durante muchos meses), pero tienen curiosidad por aprender los principios de la misma. - Las que vamos aprendiendo cosas y algunos de los autores y conceptos que presenta el autor en el libro ya los conocemos y nos permite trazar líneas de conexión y nuevas ideas sobre los conceptos. En ese caso el listado de libros del final es un recurso también muy interesante. - Aquellas personas que ya tienen presente (casi) todo lo que se plantea en el libro y buscan un texto cómodo y sencillo de leer.
Por qué necesitamos meditar, qué no es meditar y qué sí es (spoiler, no es cerrar los ojos en Bali y subirlo a Insta). Le sobran algunas páginas, pero es muy útil y está tremendamente documentado.