¿Y si fuera posible hacer conversar diferentes momentos de una misma vida? ¿Y si ese espacio suspendido donde se pliega el tiempo, donde conviven todas las versiones de una misma entre el infinito y el abismo, fuese… un chat del teletexto? Las cuatro protagonistas de esta historia tejen sus vidas en este encuentro insospechado: una niña obsesionada con santa Teresa, una adolescente que solo piensa en sexo o en morirse, una joven muerta de miedo muerta de pena muerta de sola, y una mujer que está aprendiendo, por fin, a respirar fuera del agua. santa y mártir es la primera novela de loreto ares, que con una voz literaria poderosa y profundamente emotiva ha escrito un relato sobre la memoria, la identidad y la fuerza de los vínculos como motor para seguir adelante e imaginar futuros vivibles. «En sus huesos y en su carne hay miedo pero también hay palabras. Siempre hay palabras. Menos mal. Menos mal las palabras».
Vir nos regaló este libro a Iria, 2000 y a mi. Es nuestra primera propiedad compartida y eso ha hecho que tenga una presión tremenda por leérmelo y poder pasar el testigo (fui la primera tenedora de la Junta de vecinas). También me ha dado el poder de descubrirlo y leerlo como si fuese nieve virgen. De cuidarlo (o desgastarlo) en los varios viajes en metro y tren que lo he ido leyendo, y el castigo de tener que esperar a que se lo lean para poder comentarlo entre las cuatro. Y, por si fuera poca la responsabilidad, ahora tengo que cuidarme muy mucho de lo que cuento por aquí para no hacerles spoiler.
En fin, voy al lío. Este libro es la historia que yo querría ser capaz de escribir algún día. Lo he vivido todo el rato desde la mayor admiración y la envidia sana. What a ride y cómo me hizo llorar y reír y me estrujó el corazón en público. Me metió una caña increíble al principio para luego abrazarme cálidamente como se abraza Ariadna a sí misma al final.
Si me seguís por aquí sabréis que llevo tiempo diciendo que no puedo más con historias escritas por mujeres sobre la experiencia femenina en sus múltiples expriencias y facetas. Porque me deja completamente pillada y me remueve mazo y porque, a veces, una chica también necesita quitarse el enorme peso de su insoportable pesadísima levedad de ser. Pero bueno, que no puedo huir de ello porque pa eso estamos, ¿no? Pa reescribir la historia desde el trauma compartido y hacer de ello una fiesta. Me enganchó…. ¡cómo me enganchó! Me enganchó tanto que tenía que dosificarme leyéndolo para poder disfrutar bien de todo el universo propio que crea y conectar bien con los personajes sorteando esa capa de soberbia juzgona que tiene una cuando lee historias de niñas y adolescentes.
Loreto, vaya pedazo de libro y vaya placer poder leerte. Espero que podamos sentarnos juntas en la boda en cuestión. También espero que todas las Ariadnas que quedan por venir sean unas disfrutonas y unas referentas. Tu libro me ha ayudado a reconciliarme con mis Sonsoles pasadas, conocer mejor a la presente y tener muchas ganas de ver cómo son las futuras.
sabes esa escena de película en la que le dan un bofetón al protagonista y de repente no se escucha nada más que un zumbido insoportable? este libro te lleva justo ahí: al momento en el que, desorientada, consigues abrir los ojos y te das cuenta de que nada volverá a ser como antes. a ese instante en el que sientes nostalgia de aquello que ni siquiera ha empezado a cambiar -porque tú sí-. en realidad no es nostalgia, es miedo.
luego llega la rabia y quieres destruirlo todo: que cambie, que se transforme, que te transforme. quieres gritar y gritas y vuelves a escuchar sonidos pero esta vez las voces son dulces y los gritos son de ánimo y se acompasan con el tuyo y lo único que te persigue es un grupo de personas decididas a gritar contigo hasta que no se escuche a nadie más.
este libro es el bofetón sonoro, la herida sangrante, el martirio de todas
santa y mártir se presenta como un coming of age lesbiano, madrileño y milenial. Las protagonistas son varias y una, como una suerte de santísima trinidad pero a lo grande. Cada una tiene su momento y todas coinciden en el chat de un teletexto artificialmente subido de tono. Como en la vida, ellas saben de quien vino antes pero no entienden quién(es) será(n) después: a veces no hay truco, solo seguir hacia delante. Esta novela es historia y forma. Los capítulos son breves. Las frases son a veces muy cortas y otras veces largas sin comas como si la autora quisiera evitar que la lectora hiciera una pausa en la que poder pensar. El hilo de pensamiento de ares arrolla violentamente cualquier obstáculo. Lo cursi se vuelve sucio, lo triste se vuelve inútil, la protagonista se vuelve tierna y fuerte. Las citas intercaladas entre los capítulos, si bien excelentes, apoyan el texto pero no lo eclipsan. Funcionan porque añaden matices a lo que ares escribe, resaltando lo que ella ha decidido no explicitar. Dejaos mecer por la prosa (¡y el verso!) de loreto ares y sus tristezas, muertes, amores, amigas, familias, martirios y milagros.