Me gusta la novela histórica y el tema del que trata me parece interesante y ambicioso, pero no ha terminado de convencerme del todo, ha sido bastante denso. La trama principal, centrada en la protagonista, su huida y los conflictos de su pasado, se me ha hecho fría y poco conectada emocionalmente, muy superficial, y eso me ha sacado de la trama en muchas ocasiones.
Tiene exceso de tecnicismos históricos y largos párrafos dedicados a la política y al contexto intelectual de la época. Tiene sin duda una gran labor de documentación y puede resultar atractivo para lectores muy interesados en la historia y la filosofía, en mi caso se me ha hecho pesado, y estos fragmentos me sacaban constantemente de la narración y rompían el ritmo de la novela.
Aun así, la novela trata un periodo complejo y ofrece una reflexión profunda sobre un siglo marcado por la inestabilidad y las sombras. Es un libro con buenas ideas y buena documentación y sobre todo un trasfondo potente, pero que creo que no está pensado para todo tipo de lector. En mi caso, se queda en una lectura entretenida pero densa.