Acompañar a Rubi en el proceso de escribir este libro fue una experiencia profundamente maravillosa. El karma no me define no es solo una obra, es una invitación valiente a cuestionar muchas de las ideas espirituales modernas que solemos dar por sentadas.
Con un carisma natural y un ingenio inigualable, Rubi logra abrir conversaciones incómodas, necesarias y liberadoras. Su voz grita que en la honestidad reside su poder.
Es, sin duda, una lectura recomendada para todos aquellos que están dispuestos a mirar más allá de lo aprendido y a replantearse las narrativas que han definido su forma de entenderse a sí mismos y al mundo.