Las protagonistas que viven en esta historia hablan con nosotras. Nos dicen que nosotras también sentimos rabia, que somos humanas, que necesitamos un espacio para soltarlo. Todo. Y que si ese espacio está lleno de mujeres siempre será un espacio seguro.
La premisa estaba guay, un libro de mujeres para mujeres, hablando de problemas de mujeres, un aquelarre de patines y roller derby, crisis identitarias y de sexualidad. Pero la ejecución no me ha gustado mucho, ciertas partes eran repetitivas, otras, inexistentes (como el final, demasiado abrupto y abierto). Las historias de los personajes quedan a medias, sobre todo la de la protagonista.