LA HISTORIA DE UNA FAMILIA ATENAZADA POR LA CULPA, LA TRAICIÓN Y LA LOCURA.
UNA AUTORA ACLAMADA POR LA CRÍTICA INTERNACIONAL.
«Una escritura tensa y compleja como la de Coetzee». The New York Times
«Escritura seca, concisa, directa, de una fuerza expresiva extraordinaria. [...] Sencillamente magistral». Fernando Aramburu, El Mundo - La Esfera de Papel
En la casa familiar de La Araira, donde ocho hermanas conviven bajo la sombra de una madre devastada y una estirpe carcomida, cada silencio es una amenaza. La séptima de ellas, Nazarena, barre obsesivamente el patio para ahuyentar las desgracias, pero es en el polvo donde se abren las las rivalidades de las hermanas, los muertos que regresan, el deseo como huida, los animales que presagian desastres y un pasado que se encarna en visiones y terror. La prosa de Karina Sainz Borgo, llena de intensas imágenes y resonancias ancestrales, ilumina poco a poco lo que intenta ocultar cada una de estas mujeres.
Con ecos de Rulfo, García Márquez, Lorca y el universo de violencia y desesperación de La hija de la española, esta novela explora la fragilidad humana de manera honda y perturbadora, lleva al extremo las tensiones entre culpa, poder y supervivencia, y nos muestra un territorio donde lo real y lo alucinado se entrelazan con exactitud inquietante. Nazarena es la historia de una fractura familiar que late como un corazón enfermo y confirma la maestría de la autora para llevar la tradición a un lugar propio.
La crítica ha
«Ecos de Borges. [...] Su escritura, es tensa y compleja como la de Coetzee». The New York Times
«Un relato de gran fuerza poética que tiene algo de tragedia griega y de cuento latino, con una dosis cuidadosamente medida de realismo mágico». Le Monde
«Sainz Borgo habla sacando las palabras de las vísceras más secretas». Antonio Lucas, El Mundo
«Condensación, capacidad de dar con metáforas vivas, finura en el gusto, exigencia intelectual». Carlos Pardo, Babelia
«Un desgarradorísimo ejercicio de valentía y de memoria contemporánea». David Uclés (sobre La hija de la española)
«La voz de una conciencia. [...] Escritura seca, concisa, directa, de una fuerza expresiva extraordinaria. [...] Sencillamente magistral». Fernando Aramburu, El Mundo - La Esfera de Papel (sobre La hija de la española)
Nazarena é um livro sombrio, cru e perturbador. A autora não suaviza nada e constrói um universo marcado pela morte, pela superstição, pela religião e por relações familiares que parecem aprisionar as mulheres, que são as personagens fortes da história.
A ideia de a família ser um terrário transmite bem essa sensação de confinamento, como se todas vivessem fechadas num espaço do qual não conseguem sair. Nazarena cresceu entre animais, parecendo encontrar neles o afeto que lhe falta nas relações humanas entre a família.
Entre o grotesco e o onírico, surgem imagens de uma beleza inesperada. Mas a violência explícita contra os animais, aliada a um universo de degradação física e sensorial, com imagens e descrições, acabou por se tornar difícil de continuar. A isto juntaram-se algumas passagens marcadas pelo misticismo e por acontecimentos insólitos que não apreciei.
Reconheço a força de algumas imagens e a originalidade deste universo, mas, aos 60%, senti que esta leitura não era para mim.
Vente conmigo, nos vamos de viaje y nos hospedamos en La Araira, una casa donde ocho hermanas conviven con una madre devastada, secretos familiares y un pasado que parece contaminarlo todo. Aquí la familia no siempre es refugio; a veces es una condena. Entre rivalidades, culpa y violencia, el libro construye una historia oscura en la que cuesta distinguir dónde termina la realidad y dónde empiezan los fantasmas. Donde los miedos sueñan, donde los sueños tiemblan.
Desde que abres las tapas del libro la atmósfera literaria es opresiva y es sublime esa forma que tiene la autora de mezclar lo cotidiano con lo inquietante. Hay ecos de tragedia clásica, mujeres atrapadas en relaciones que las destruyen y heridas que pasan de una generación a otra como una herencia envenenada. La prosa es intensa, cargada de imágenes, aunque por momentos es (muy) densa y te exige como lector. Debes encontrar tu propio camino entre las sombras. Quizás completamente diferente al mío.
Ya te digo que no es una lectura cómoda ni pretende serlo. Habla de poder, culpa, religión y familias que perpetúan sus miserias mientras intentan sobrevivir a ellas. Una novela perturbadora, con personajes que se mueven entre víctimas y verdugos.
Porque hay casas de las que cuesta escapar y heridas que, aunque nadie quiera nombrarlas, nadie quiere cerrar.
No es mi tipo de libro. Creo que tiene los mismos problemas que su primera novela: una historia muy floja con unas maneras narrativas bonitas.
Como lectora, siempre voy a primar la historia. Si no es una buena historia, no me importa que esté bellamente contada, no funcionará para mí. Este libro es un ejemplo de ello. Dos tramas que no sabes de qué van hasta el final. Un marco temporal que no sabes cuál es. Personajes femeninos que son todas unas brujas redomadas, excepto una, que curiosamente, está marcada con terribles cicatrices. Elementos fantásticos que no sabes de dónde salen y que no se integran bien en la historia. O puede que sí. ¿El realismo mágico permite amplias licencias literarias o tiene que existir cierta coherencia interna que marque la parte real con ciertos elementos mágicos? No sé muy bien responder a esta pregunta. Sea cual sea la respuesta, he leído dos libros de esta autora y ninguno me ha gustado así que no creo que vuelva a leerla.
Le iba a dar tres estrellas porque no me logró enganchar, pero el final me gustó así que le sumo una más. Está buena la búsqueda, me encanta la literatura latinoamericana y las historias con mujeres protagonistas. Siento que no conecté del todo con las personajes, aún así lo recomendaría.
Aún así, lo devoré en una sentada. Lo primero que quiero dejar por escrito es que Karina Sainz Borgo es la literatura venezolana en presente.
Argentina tiene a Schweblin. España a Zambrano. Venezuela tiene a Sainz Borgo.
Declarado esto, “Nazarena” es un juego para armar de la autora que destruye y desvorona hasta la versión más mínima del constructor latinoamericano roto, y, aún así, acaba todo por funcionar. Se necesita haber leído literatura de realismo mágico y un poco de rural-urbano (victoriano) para ver el valor de la obra desde lo lejos. Por eso remito: no es para todo el mundo.
Nazarena duele. Quiebra. Es la representación moderna de la mujer rota, incomprendida, la clarividente que todo ve y nada resuelve. La autora ha dicho tener fundamento biográfico en su familia sobre este personaje, pero su mamá no le dejó contar todo de su familia, y recurrió a la ficción.
Los lazos familiares, la naturaleza, los espacios como protagonistas hacen de este libro una pieza de extremo. Literario, siempre.
Hay juego a tiempos. Hay juego de narradores. Hay presente y pretérito. Hay trama no cronológica.
¡Qué joya leerlo para un escritor!
Como lectora, me hizo falta un artilugio: no descubrir tan fácil, no resolver la locura, dejar que duela más.
4/5.
Enhorabuena por Karina. Enhorabuena por la literatura venezolana.
No se si podemos hablar de un segundo boom de la literatura hispanoamericana, en esta ocasión protagonizado por mujeres de diversos países, con figuras como Fernanda Melchor, Mariana Enríquez... En tal caso, podemos sumar a la lista a Karina Sainz Borgo. Novela con ecos lorquianos, que va desenvolviendo una trama que parece lineal... hasta que de repente la narración pega un salto y se desliza en dos planos temporales distintos, sorprendiendo al lector de manera grata, y convirtiendo la obra en un relato mucho más conmovedor. Muy buena impresión.
“Me llamo Nazarena, barro los patios durante la noche y maté a mi madre a dentelladas” ~ Nazarena de Karina Sainz Borgo.
Nazarena es una joven que barre y barre la casa en la que vive con sus ocho hermanas y su madre anciana. “Más que una familia somos un terrario”.
Ella nos cuenta la historia principal sobre la que se imbrica otra, protagonizada por Brígida una joven que presenta las cicatrices de una gran quemadura en su cuerpo, y un gitano violinista, Mendito, que acompañó a Lorca. Y es que la historia tiene tintes lorquianos con ese ambiente asfixiante que se crea entre la madre y las hermanas que nos trae la reminiscencias de La casa de Bernarda Alba.
Narrada de tal manera que no tienes claro qué pasa, aunque se puede intuir, y es esa incertidumbre que se crea lo que hace que la lectura no pueda abandonarse.
¿Qué le pasa a Nazarena? “Dicen mis hermanas que estoy loca, pero yo lo recuerdo todo”.
¿Quiénes son los personajes que aparecen y desaparecen de las escenas? “Las mujeres colgaban de las ramas ingrávidas. En lugar de muertas, parecían dormidas”
¿Dónde estamos exactamente? “Un patio es asunto serio y solo yo sé cuidar del único lugar de la casa desde donde se puede mirar el cielo”.
Poco a poco el puzzle se va armando y todo queda clarito.
Desde luego, he estado perdida medio libro, preguntándome qué pasaba en esa casa, por qué todo era tan surrealista por momentos, con pinceladas religiosas. Y el conjunto me ha gustado.
Creo que es un muy buen libro, pero creo que no he conectado lo suficiente con él. Me parecen unos personajes superpontentes, me encanta Nazarena, todo el universo de mujeres que hay, sus escabrosas relaciones y su relación con la muerte, pero no sé porque no he conectado tanto. Aún así, me ha gustado mucho cómo está escrito y los referentes en los que se ha inspirado. Veía rasgos de Lorca y de García Márquez y me encantaba. Recomiendo mucho leerlo y en un tiempo lo releeré por si no era el momento ahora, pero está muy guay.
Me temo que no puedo decir que haya disfrutado de la lectura, a pesar de que le tenía ganas. No creo que esté mal escrito, pero tampoco me ha provocado nada...
Una novela perturbadora y escatológica con toques de realismo mágico. Su protagonista es una mujer incomprendida, víctima de todo tipo de violencias. Todas las mujeres sufren a manos de los hombres que las rodean y aun así intentan salvarlos. No es una lectura para todo el mundo. Hay muchos detalles desagradables, violentos y trágicos. Habla de precariedad, abusos, duelo, mentiras, religión, maternidad, visiones, pr0stituci0n y muerte. El estilo narrativo es muy tenso e inquietante pero la trama queda corta. Aunque por momentos va muy lenta, al final retoma ritmo y el final es inesperado. ¨ Más que una familia somos un terrario¨¨ No entiendo porque la vida eterna de los demás no se mezcla con la nuestra¨ ¨El viento suele mecerlas, pero a veces las despierta y las enfurece¨ ¨Me resigné a vivir con las patadas de mi imaginación¨ ¨No quería mirar, pero tampoco quería dejar de hacerlo¨ ¨La casa nos odiaba, como si en lugar de columnas tuviese entrañas¨ ¨La niña llegó al mundo para no verlo¨ ¨Devoré a mi madre y estrangulé a mi hija¨¨Aquí todos los días son miércoles de ceniza¨ ¨Cuando yo hablo, llovizna¨ ¨Palabras que me comen el corazón en sueños¨¨El mundo no será nuestro, pero nos pertenece¨
Cuatro estrellas porque el final se me ha hecho corto. Me ha encantado. Esta clarísimo que se ha inspirado en cien años de soledad o la casa de bernarda alba (hasta se nombra a Lorca en el historia). Me ha gustado como escribe la autora.
Una novela cargada de dolor familiar, de tragedia y de secretos a voces.El ritmo es bueno y al final en conjunto me ha parecido una novela fácil de leer y puedo decir que me ha gustado en líneas generales. Bien es cierto que conforme iba leyendo, los elementos tétricos iban aumentando mis expectativas y al final se ha quedado en muy poco. Es un relato extraño, no creo que para el gusto de todos, pero tampoco puedo decir que no me haya gustado.
Raro,extraño,una mezcla de mujeres y locura que no sabes por donde cogerlo. Familias un poco como todas, líos entre hermanas, locura de madre, resentimientos, muy mezclado las historias, un poco complicado de seguir,no he sentido, ni frío ni calor,no es para mi.
«Nazarena» me gustó más de lo que esperaba. Sainz Borgo se mete de lleno en una familia atravesada por secretos, violencia, culpa y desgracias, y lo hace desde una narración donde nunca tienes claro qué es real y qué puede ser producto de la mente de Nazarena. La historia gira alrededor de ocho hermanas y una madre devastada, pero Nazarena y Brígida llevan el peso de una novela que avanza por dos líneas narrativas. Al principio pueden parecer historias separadas, incluso desconcertantes, pero a medida que avanzas las piezas comienzan a encajar y ahí entendí hacia dónde quería llevarme la autora. Lo que más disfruté fue esa incertidumbre. Nazarena no es una narradora a la que puedas creerle todo, así que toca leer entre líneas y cuestionar lo que estás viendo. Los recuerdos, las apariciones, los muertos, los animales y las visiones se mezclan con la vida cotidiana sin pedir permiso. Y funciona. Además, tiene una atmósfera que me encantó: oscura, opresiva, extraña y muy latinoamericana. La casa, el patio, los animales y los muertos tienen una presencia constante, como si todo estuviera cargado con las desgracias de quienes vivieron allí. La familia también funciona como una especie de organismo enfermo: todos están heridos y terminan participando en esa cadena de daño. Hay ecos de Rulfo, García Márquez y Lorca, especialmente de «La casa de Bernarda Alba», pero sin sentirse como una simple copia. Sainz Borgo toma ese imaginario de familias, mujeres, encierro, muerte y destino y lo lleva a un lugar propio. «Nazarena» es corta, intensa y bastante perturbadora. No es una novela para quienes necesitan tener todo explicado desde la primera página, porque buena parte de su gracia está en esa sensación de no saber exactamente qué demonios está pasando. Pero cuando las piezas empiezan a caer en su lugar, todo adquiere otra dimensión. Y eso fue lo que más me gustó: terminarla y quedarme pensando en qué cosas había entendido mal, qué había pasado realmente y cuánto de lo que cuenta Nazarena podía creer. Ese tipo de desconcierto, cuando está bien construido, a mí me gana mucho.
Una lectura ambigua y particular, poética, reflexiva y potente a nivel emocional. Ambientada en un pequeño pueblo digamos que venezolano, en torno al siglo XIX, en el que la protagonista es una familia de 8 hijas, fracturada y dañada por todos los frentes, desde una madre desquiciada, una hermana mayor déspota y autoritaria, la séptima en la lista, 1 de las protagonistas y una de las narradoras de la novela, a quien toman por loca pero que es quien está al tanto de todo lo que ocurre dentro y fuera del entorno familiar. La otra narradora, Brígida, vive en un internado tras ser rescatada quemada de un incendio y con una serie de cadáveres que le persigue, física y mentalmente.
Una estructura narrativa por momentos desesperante, hasta bien entrada la lectura me ha costado ubicarme, alterna una parte tangible, real, relacional con otra imaginada, desde la propia alucinación, o desde el mundo de los sueños y las pesadillas, que sinceramente por momentos me ha descolocado. Si es cierto que una vez entendido y asumido el estilo de la autora se me ha hecho mas llevadera la lectura. Será la falta de costumbre a este tipo de lectura.
La trama principal gira en torno a las relaciones familiares, al rencor, al odio, la violencia y las rivalidades que surgen desde un mundo trágico y mágico. Surge de la propia experiencia personal y familiar de la autora, una novela de personajes femeninos, el papel del hombre en la trama va y viene, salvo una excepción, cuyo personaje me ha llamado mucho la atención y me ha hecho reír por momentos. La finca donde se desarrolla es un personaje mas.
Una novela sorprendente, a la que cuesta entrar pero que con su estilo envolvente, entre lo real y lo mágico me ha llevado a terminar la ultima parte devorándola.
Una autora para tener en cuenta en futuras lecturas.
Novel·la gòtica rural que barreja la realitat amb la fantasia. Gràcies al realisme màgic, l'autora crea un lloc on els vius i els morts conviuen amb naturalitat. La història és una barreja de les tragèdies de Lorca, pel seu sentiment de destí i dolor i pels seus personatges, i de les de Shakespeare, per les traïcions, les venjances familiars i el destí tràgic des del naixement. Una gran tragèdia grega situada a la Veneçuela d'inicis del segle XX on la realitat i la ficció es fusionen magistralment.
Nazarena es la septima de ocho hermanas, la creen loca pero ella se entera de todo, se las ingenia para soportar, para creer, para vivir, en un entorno donde su palabra tiene poco valor, obedece y acata lo que sus hermanas disponen; mientras nos relata a trompicones, retazos de lo que es su vida en La Airaira y a modo de puzle iremos organizando toda la historia
Una ambientación preciosa y exuberante, una atmósfera enigmática, mística y unos diálogos propios de la región, afilados y mordaces
Una hermosa historia que se va formando poco a poco como si de magia se tratase
Una propuesta diferente que se aleja de lo comercial y que, definitivamente, no es para todos los gustos.
Su estilo descriptivo y "aparentemente desordenado" es uno de sus grandes aciertos: la autora crea imágenes muy potentes en la cabeza del lector a través de una narrativa fragmentada. Al principio me costó engancharme y no fue hasta el tramo final cuando la historia terminó de atraparme, justo cuando todas las piezas inconexas cobran sentido. Aunque el desenlace resulta algo predecible, es una buena novela que destaca por su personalidad y fuerza estilística.
Flojo. Supongo que llega un momento en el que los escritores deben producir antes que escribir y éste es uno de esos ejemplos. La historia serviría para una serie, veo que tiene potencial en un guión, pero ni siquiera las referencias "cultas" la sostienen, está creada desde el deslumbramiento de su autora sobre sus lecturas más que por una necesidad real. Es una apreciación hacia un libro que se publica para rellenar un catálogo y las mesas de las novedades.
Muy flojo. Es la clase de libro que se produce, no que se escribe, y sospecho que esta autora lleva produciendo desde que empezó a publicar, porque sus historia no conmueven, sólo generan algo de atención en lectores que buscan pasar el rato o disponen de mucho tiempo para perderlo en lecturas que no posee otro atractivo más que resolver una trama o un enigma. Qué diferencia tan abismal con la Mónica Ojeda de Nefando, ésa sí que es un escritora con algo que decir y nombrar.
Me encanta el realismo mágico, desde ese punto de vista la narrativa es magistral. No obstante, la historia en sí me ha parecido bastante simple y muchas veces me perdía con el vocabulario al utilizar palabras que, imagino, serán originarias de su tierra. Una historia de una locura no tan locura, de fantasmas y familia. La recomiendo, es cortita, y si te gusta el realismo mágico, la disfrutarás.
Nazarena me ha parecido una lectura breve, delicada y muy emotiva. Tiene una sensibilidad especial para hablar de la memoria, la identidad y las heridas que dejan huella sin hacer ruido. Es un libro que avanza con calma, pero consigue tocar temas profundos con mucha sutileza. Me ha dejado una sensación de ternura y melancolía muy bonita, de esas historias pequeñas que se quedan contigo.
Sí, tiene ecos de Rulfo y qué bueno que los tenga. Ese desierto, ese pueblo que parece fantasma, esos muertos que hablan más que los vivos. Pero no es un homenaje vacío. Tiene una voz propia, oscurísima y muy bonita.
Es de esas novelas que afortunadamente necesitan relectura. No todos los libros pueden decir eso.