Este slasher en la Andalucía profunda tiene todo lo que se le puede pedir a un libro splatterpunk o de horror extremo: te mantiene en vilo, te golpea con la crudeza del gore, te hace sufrir con la final girl. Gurpegui logra unas descripciones impresionantes que dan vida a la ambientación y un interesante trasfondo a todos los secundarios. De hecho, por su tratamiento de la violencia y la tortura, me ha recordado a The Summer I Died de Ryan C. Thomas, lo que es mucho decir. Un gran must en cualquier colección de terror hispano.