Leer “Turista” sin dudas significó un antes y un después en mi mundo personal, tanto como en el de lectora. Esta historia trae consigo dolor, desprendimiento y pérdidas en todos los sentidos de la palabra. Pero también es el fiel eco del poder de rodearte de lo que sana, de lo que construye, de lo que reanima. La aceptación no viene por sí sola pero sin duda estar dispuestos y tener apoyo en el proceso es un punto clave para lograrlo o fracasar en el intento. En la vida todos fuimos, somos o seremos Fabián así que mi consejo para ese Fabian que todos hemos sido o seremos en algún punto de la vida es que nunca dejemos de intentar. No paremos de creer, no paremos de sentir, la vida a veces golpeará duro pero el sol al final siempre brillará mucho más bonito. Sin dudas 5 estrellas es muy poco para calificar esta historia, si tienes la oportunidad de entrar al mundo de Fabian mientras lees “Turista” no te arrepentirás. Sin embargo entra con la mente y el corazón abiertos para vivir este viaje de la manera más pura, real y honesta que se merece y permite que la parte de la historia de Fabián que fue escrita para ti te alcance.
Turista, del autor Bryan Neutier Pérez, presenta la historia de Fabián y Thiago, quienes enfrentan situaciones como el rechazo, la depresión, la ansiedad y la aceptación, entre otros problemas sociales.
Es una obra que despierta una amplia gama de emociones invita a reflexionar, a sanar, a soñar y a aprender a valorar más a las personas que nos rodean y amamos. Cada tema está bien desarrollado y cuidadosamente redactado, logrando una conexión profunda con el lector.
En lo personal, es de esos libros que no solo se leen, sino que se sienten. A medida que avanza la historia, es inevitable identificarse con algunos de los conflictos y detenerse a pensar en experiencias propias. Sin duda, es un libro que estremece, deja huella y conmueve hasta las lágrimas.
Yo quería amar tanto este libro. La premisa sonaba buenísima y muy cercana a mi realidad. Creo que el problema fue ese, el libro refleja una historia muy distinta a la sinopsis compartida.
Esperaba q el libro me destruyera el alma, pero no, la verdad fue muy largo el desenlace, se adentró demasiado en el dolor del personaje, q no me dejó saborear la historia. El autor utiliza demasiados detalles, q no necesariamente añaden a la historia ni al desarrollo de los personajes, y termina distrayendo de la idea principal. Me tardé demasiado, porq me costaba retomar la historia, estuve a punto de DNF, pero lo quería terminar. En general una historia triste y conmovedora, pero definitvo no lo q esperaba.
Turista prometía ese sentimiento de volver a casa y no sentir que perteneces, pero Fabián describe esto en solo 2-3 capítulos y el resto es dolor personal (aunque debo admitir que tiene unas frases hermosas, de esas q llegan).
Algo que si no me gustó fue que para ser un escritor puertorriqueño, escribe en un español rebuscado y con acento neutro (especialmente durante la primera parte del libro).
Una historia que me llegó al corazón y me lo partió a la misma vez.
Este libro tiene momentos que realmente capturaron mi atención, especialmente en cómo se construye el ambiente y ciertas reflexiones que invitan a pensar.
El autor tiene una forma de escribir bastante fluida, lo que hace que el libro se lea rápido. Hay partes que destacan por su autenticidad y por cómo logra capturar ciertas emociones y escenarios, especialmente todo lo relacionado con la experiencia de sentirse fuera de lugar o en búsqueda de algo más.
Sin embargo, sentí que el ritmo fue un poco irregular en varias partes, lo que hizo que me desconectara por momentos. Algunos personajes tenian un potencial para desarrollar un poco más y me hubiera gustado una mayor profundidad emocional para conectar más con ellos.
Pero aún así, hay escenas que logran transmitir bien lo que el autor quería expresar.
Definitivamente es una historia que te hace reflexionar, especialmente sobre la identidad, las experiencias y la forma en que percibimos los lugares y momentos de nuestra vida.