La venganza es un plato que se sirve frío… y hay un duque listo para darse un festín.
En 1820, Londres brilla con sus bailes y promesas, hasta que Adrian Harrington, duque de Ravenscourt, regresa de Boston con una mirada de hielo y un humor sombrío. El destino le ha entregado un título y una fortuna, aunque no consigue aplacar la ira que siente por haberlo perdido todo a causa de su enemigo.
Cuando la señorita Elspeth Sinclair llega desde Escocia para disfrutar de la temporada, lo último que espera es reencontrarse con el antiguo amigo de su hermano. Mucho menos se imagina que se convertirá en el simple capricho de un hombre roto que no ve más allá de seducirla para ajustar cuentas con el pasado.
Pero la dama no ha viajado a Londres para convertirse en una víctima. Y si Adrian cree que puede jugar con una Sinclair sin pagar el precio, está a punto de descubrir lo peligroso que es tentar a una mujer que no se doblega. Porque seducirla tal vez sea fácil. Lo difícil será decidir si quiere seguir viviendo del odio o rendirse a un amor capaz de salvarlo.