PREMIO NADAL 2026. Por el autor de La península de las casas vacías.
Todo empieza en la Barcelona de posguerra, cuando una joven provoca accidentalmente un fenómeno que sume a la ciudad en una oscuridad total.
La luz se va en Barcelona todo un día, la solar y la artificial. Solo sobreviven una sutil claridad que nadie sabe de dónde procede y el resplandor del fuego. Las Barcelonas que han existido convergen y se superponen en el mismo reaparecen edificios desaparecidos y surgen otros del futuro. En ese territorio donde conviven tiempos y miradas que jamás debían coincidir, la ciudad queda desbordada por todas sus épocas.
El suceso provocará que un puñado de escritores y artistas vuelvan a la vida y se crucen en encuentros improbables. Así, Picasso hará llorar a Simone Weil, y Cortázar retratará a Laforet; Gaudí barnizará a los transeúntes; Bolaño se adelantará a su muerte; García Márquez huirá en una barca y George Orwell protegerá a Montserrat Caballé, Núria Espert y Jordi Savall de los proyectiles de la guerra. En medio de esta ruptura del tiempo, un fotógrafo capaz de revelar con su cámara lo que aún no ha ocurrido y muchos otros personajes unirán sus artes para intentar comprender qué ha pasado y cómo recuperar la luz perdida.
En su nueva novela, David Uclés construye un relato en el que la palabra, la pintura, la música y la escena actúan como la conciencia profunda de la sociedad; son ellas las que pueden iluminarla cuando todo parece perderse.
Una historia deslumbrante, de un autor tan innovador como único, que recuerda que la luz regresa cuando alguien se atreve a imaginarla.
82º Premio Nadal por su cuarta novela «La ciudad de las luces muertas», a la venta el 4 de febrero de este año.
Su tercera novela, La península de las casas vacías (Ediciones Siruela), fue galardonada con el Premio Cálamo Mejor Libro del Año 2024, el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio Espartaco a mejor novela histórica, el XX Premio Dulce Chacón, el Premio San Clemente, el Premio Kelvin 505 a mejor novela fantástica, el Premio a mejor novela del festival 42 y el Premio Andalucía de la Cultura. También fue la candidata española al Premio de Literatura de la Unión Europea 2025 y fue finalista de la VI Bienal Vargas Llosa. Ha alcanzado 25 ediciones en año y medio y ha vendido más de 300.000 ejemplares, siendo elegida uno de los bestsellers de los años 2024 y 2025. La novela está siendo traducida a más de quince idiomas. Entre ellos, al francés, portugués, italiano, danés, rumano, lituano, checo, alemán o griego, y ha recibido los halagos de Joaquín Sabina, Iñaki Gabilondo, Ian Gibson, Leonardo Padura o Irene Vallejo. Fue elegida la mejor novela española del año por el jurado de la lista anual de Babelia (2024).
También ha publicado las novelas Emilio y Octubre (Dos Bigotes) y El llanto del león (Premio Complutense de Literatura 2019), y fue galardonado con la beca Leonardo, la beca ministerial para la Creación Literaria y la beca Montserrat Roig. En sus obras predomina el realismo mágico.
Ha trabajado en Alemania, Suiza y Francia. Actualmente escribe para La Vanguardia, El País, Diario Jaén y La Ser. También ha participado en varios festivales literarios: Centroamérica Cuenta, Festival Eñe, Hay Festival, Book Friday o Literaktum, y clausuró la Biennal de Pensament de Barcelona.
La península de las casas vacías fue interpretada en audiolibro por Aitana Sánchez-Gijón y será adaptada al cine.
La ciudad de las luces muertas no es una novela convencional. David Uclés se aleja de los cánones habituales para construir una obra de realismo mágico desbordante, articulada en bucles temporales, donde confluyen muchas Barcelonas a la vez: la histórica, la literaria, la reprimida.
La imaginación del autor es un prodigio. En la novela pueden interactuar Gaudí, Picasso o Carlos Ruiz Zafón con total naturalidad, o aparecer Fermín Cacho camino de las Olimpiadas, utilizado como mensajero por su velocidad. Estos cruces improbables no son un simple juego, sino parte de una reflexión sobre la memoria y la identidad de la ciudad.
Bajo esa exuberancia late una clara crítica social y política: contra el fascismo y la represión, contra la persecución de las lenguas que no son el español y contra el abandono de los colectivos a los que no interesa cuidar. También contra el turismo masivo y la gentrificación excesiva y desmesurada.
Una novela muy libre, que utiliza el arte y la palabra como formas de resistencia frente al apagón moral de nuestra sociedad.
Una novela de y para Barcelona. Originalísima. Llena de guiños. Creo que la disfrutarán más los nacidos, criados, vecinos o amantes de allí. A mí me ha gustado.
La novela parte de una buena premisa, en mi opinión claro, Barcelona inexplicablemente se ve sumida en la mas absoluta oscuridad.
Después de unas 50 páginas llega el Apagón, y ahi se apagó la novela para mi.
No encontré una trama consistente, ni un hilo conductor que guie al lector, una serie de capítulos inconexos protagonizados por ilustres literatos, arquitectos, escultores, pintores van dando sus opiniones al respecto de la situación en cada capitulo pero sin conexión alguna entre ellos.
La novela "navega" entre la fantasía y el realismo mágico, sin definirse claramente por alguno de ellos, al final he tenido la sensación de haber leido un compendio de historias diferentes todas entre si, reiterativas y superficiales en el pensamiento de los ilustres personajes que nos presenta el autor, que renuncia a la creación de personajes propios para incluir en su obra un compendio de hasta unos 80 personajes históricos Aparecen despojados de contexto, de voz propia y de complejidad cuyo único valor parece ser el nombre que arrastran. No hay un intento real de reinterpretarlos, cuestionarlos o ponerlos en tensión con el mundo narrativo, simplemente están ahí.
Se nos presenta una Barcelona pluricultural entre siglos pasados, presente y futuro, desde Fernando el católico a estudiantes venidos del siglo XXII.
Una Barcelona que funciona como un escenario turístico-conceptual: lugares reconocibles, atmósfera supuestamente oscura, referencias culturales lanzadas al lector como guiños cómplices. Pero todo queda en la superficie.
En resumen, en mi opinión una novela que pretende ser una gran obra cargada de crítica política y social a favor de clases desfavorecidas y se queda en lo superficial sin profundizar en ninguna situación o pensamiento recurriendo a estereotipos muy consabidos por todos y que a pesar de su excelente premisa no me ha aportado nada más allá de entretenerme,
Siento debilidad por el realismo mágico bien hecho: ese que me traslada a una realidad distorsionada por la fábula. Siento debilidad por Barcelona y su enorme espíritu literario. Y David Uclés ha escrito esta preciosa novela coral homenaje a una ciudad que amo donde los protagonistas son los artistas, escritores, músicos, cantantes, científicos, literatos e, incluso, personajes de ficción, que en algún momento han deambulado por sus calles: desde el Gótico hasta el Guinardó, pasando por el barrio chino, la barceloneta, el Poblenou o Gràcia.
Por lo que no siento debilidad últimamente (bueno, ya bastantes años) es por los premios literarios de este país. Sin embargo, rompo una lanza a favor de esta novela que vuelve a poner la creatividad, poder de fabulación y la ficción donde deben estar: en la vanguardia de la literatura. Uclés, sin arredrarse tras su fastuoso éxito con La Península de las casas vacías, ha construido una novela ligera de leer, llena de magia, emotiva para los amantes de la literatura al ver a grandes figuras de todos los tiempos convivir, hablar y actuar para salvar a la Ciudad Condal de un evento sorpresivo que amenaza con hacerla desaparecer.
Sin ser una obra maestra y estar por debajo de su novela anterior, David Uclés ha conseguido llevarme a esta Barcelona de Barcelonas, donde los tiempos y lugares se superponen unos a otros, y leer una ficción entretenida en un mundo donde la ficción escasea en la literatura actual copada por las autoficciones. Digno ganador del Premio Nadal.
No es adecuado usar palabras anglosajonas para describir las cosas, lo sé, pero en este caso no puedo evitarlo: la novela es el culmen del name dropping. Se trata de juntar nombres relacionados con el escenario (Barcelona en este caso) y luego crear un no argumento absurdo (parece ser que en el "arte" y la "alta literatura" el argumento no es importante). Lo bueno que se lee muy fácil y se tarda poco, pero yo al final ya estaba deseando dejarlo.
Por si alguien quiere escribir una novela similar ahí dejo las pautas: -Escenario: que sea emblemático, cuanto más famoso y "literario" mejor. Por ejemplo: Barcelona, París, Londres, Nueva York... Tiene que ser reconocible, que una cosa es ser alta literatura y otra no vender. -Nombres: gente famosa, conocida, que tenga relación con el escenario. No hace falta siquiera que tengan un rol dramático en la acción. Con que hagan un cameo y se les cite ya vale. Tampoco hace falta que tengan un contexto o un simbolismo. Se les pone por que sí, porque eso da más caché a la obra. -Argumento: no hace falta. Es alta literatura, no lo necesita. Pero si se pone, que sea muy sencillo y lineal. -Estilo: Vanguardia, no queda otra. Si quieres que te valoren entre los genios literarios has de hacer este esfuerzo. Han de pasar cosas surrealistas y sin sentido, que queden chulas. Mezcla todo. Que parezca un almacén lleno de cosas tiradas por el suelo. Y mete algún efecto copiado de Tristam Shandy, como una página en negro. -mensaje: lo tienes que decir explícitamente en un frase o dos, aunque luego no se vea en el transcurrir del relato (ejemplo: el fascismo es muy malo y estaba dominando todo. Esta frase estratégicamente situada ya le dirá a la gente lo que tiene que pensar. Los críticos por su parte, rellenan los huecos por ti. Verán mil ideas en el batiburrillo. No te preocupes por eso.) -Promo: polémica, vende tu imagen y tu historia personal primero. Buen agente literario detrás.
Pongo tres estrellas de mala gana, porque he puntuado con dos cosas horribles, y esta, al final, no lo es tanto. Solo es inane y vacía, aunque valoro el esfuerzo por intentar hacer una obra "de alta literatura". Requiere cierto esfuerzo de documentación.
Me ha encantado. He leído sus cuatro libros, algo que recomiendo (para quien no conozca sus dos primeros). "La ciudad" es un libro muy entretenido. Es un libro de esos que empiezas a leer y te cuesta parar. La historia me ha parecido muy bonita y divertida. Como sus otros libros es un libro muy bien escrito. Y te anima también a conocer a aquellos personajes que aparecen en la trama y que no tienes "fichados".
Uclés recrea una Barcelona literaria, a través de personajes tan dispares como la escritora Carmen Laforet, Picasso o el argentino Cortázar. Reconstruye un escenario, una topografía onírica que lleva al lector de la mano en una novela coral fascinante.
David Uclés confirma con esta novela su calidad literaria, el dominio de la técnica narrativa, y el perfecto uso de un realismo mágico que muestra la imaginación desbordante del autor junto a una cultura extraordinaria. 👌👌✨
La novela es un homenaje precioso a la historia de Barcelona y a su gente. También puede verse como un tributo a la literatura, al arte y al humanismo en general. La ciudad pierde la luz y emerge la Barcelona de los tiempos, en la que se funden personalidades de distintas épocas. Realismo mágico en estado puro. El ritmo narrativo a veces decae y la acumulación de personajes y situaciones puede llegar a saturar. De todas maneras, el humor fino, las referencias literarias e históricas y la atmófera onírica convierten la novela en una experiencia novedosa y sorprendente. Me ha gustado y la recomiendo.
Entretenida, caótica, con muchas Barcelonas, personajes y lineas temporales entrelazados. Me ha gustado porque he disfrutado leyéndola, las expectativas tras la península quizá eran muy altas y por eso no me da para las 4 estrellas.
Un viaje onírico por una Barcelona llena de sorpresas y encuentros maravillosos donde el autor despliega su habilidad narrativa y, sobre todo, su capacidad de imaginar. Esto es la literatura. Me ha encantado.
Comentar el último libro de Uclés, que viene encima con premio, tras su polémica de Arturin tiene la dificultad añadida de que cualquier lo va a leer condicionado por el partido que haya tomado. Por resumir, o no redundar, creo que Uclés hubiera salido ganando en lo material acudiendo, cumpliendo, haciendo el paripé. Su editorial estaría más contenta, su agente estaría más tranquilo, el mundillo literario donde Arturin tiene su peso estaría complacido y todo el mundo, hasta Trump, sería más feliz en general.
Por eso que su decisión fue valiente, no le salía del cuerpo compartir sarao con un cretino como Aznar y no fue, y como Aznar es un modorro y un mastuerzo hay que ser muy subnormal para acusar de sectario a alguien que no quiere compartir nada con semejante energúmeno, ni un cartel. Al revés, parece algo honroso, algo de reconocer, más sabiendo que muchas criticas que iba a recibir estarían condicionadas por esto, y no por el libro que saca. Aznar es un payaso y en tiempos normales no debieran invitarlo ni a las comuniones de sus sobrinos nietos debiera estar repudiado por la sociedad.
Dicho eso, es decir, aclarando que en este asunto soy team Uclés, ahora toca el libro. A mi La peninsula como que no, macondizar la guerra civil era justamente eso, macondizar la guerra civil. No me pareció una ideaza, ni me gustó especialmente la ejecución. No tengo nada contra el estilo y la escritura que bueno, era coherente con lo que se planteaba aunque a la vista de los recientes acontecimientos son muchos que la han ridiculizado (en realidad la premisa ya me parecía algo chorra, pero insisto, gente de veinte igual no piensan igual) pero tampoco me parecia algo bochornoso. Lo que si apesta es lo de la guerra civil otra vez, pero que se le va a hacer, sigue teniendo su público.
En La ciudad Uclés vuelve a recurrir al pupurri, dile pupurri o sangría de fiestas de pueblo dónde igual te entra el vozka que el tropezón de melocotón, y para ello recurre a un ramillete de nombres nobles, la mayoría finados aunque alguno de actual como Perez Cruz que no se si debe desconfiar (otros menos como Fermín Cacho), a quienes mete en el bote de ketchup, le da varias vueltas, unos malabares, un par de patadas, y suelta sobre las ojas en torno a una premisa algo Saramagiana que se sostiene malamente.
El tema es que todo suena a cosas que han hecho otros antes, igual te digo Saramago que Woody Allen (un Allen ya muy menor) en Medianoche en Paris o Zafón que también sale (el título es más Zafón que el propio Zafón, y a mi leer a Zafón ya me dejaba mal cuerpo), con el recurso tramposo y, a mi juicio, facilón, de tirar de personajes conocidos como Laforet o de Picasso que en mucho casos no pueden defenderse y tampoco sabes a cuenta de que los cuela. Si además le añades el anzuelo de esa barcelona literaria idealizada que desde luego hoy no existe, además entiendo que sea «premiable», considerando que gran parte del mundillo literario está alli y pocas cosas les gustan más que estos ejercicios de onanismo autoreferencial. Vete a hacer una novela literaria de Albacete si eres valiente.
Las conclusiones no difieren mucho de la peninsula, agradezco eso si que sea menos de la mitad de páginas, pero le veo demasiados las costuras a la función y el resultado final, me temo, no las justifica ni las tapa, es más, tanto refrito y tanto material reacondicionado me aburre bastante. De nuevo me cuesta decir que esta escrito como el culo, no, incluso se reconoce cierta dosis de imaginación y fantasía, ahora, no lo considero fresco ni suficiente para aprobar y tengo claro que esto para mi no es.
Antes de hablar de este libro quiero aclarar alguna cosa.
Esta reseña no está influenciada por el hecho de que al autor le guste llevar boina. Por mi puede llevar incluso dos. En una entrevista reciente, Uclés comentaba que "Llevo muy mal que me critiquen por lo que llevo y no por lo que escribo" y a eso me remito. Voy a hablar de su libro (como diría aquel) solo teniendo en cuenta que hablamos de letras. Empiezo.
El libro empieza con una premisa muy potente y es que el autor crea una Barcelona propia llena de personajes que la habitan. Personajes famosos que, de uno u otra manera, tienen relación real con la ciudad. Algunos tienen más importancia que otros, otros son meras pinceladas y otros llevan la trama de la novela. La verdad que esto me ha parecido muy original.
El autor genera su Barcelona con ese toque de realismo mágico que caracterizó su obra anterior, con unas descripciones elocuentes y llenas de lírica que (a priori) apetece leer. El comienzo de la novela es muy potente y te mantiene en vilo. Pero me volvió a ocurrir lo mismo que con su anterior novela.
Si buscas en Google "cosas que empiezan bien y van empeorando" debería aparecer esta novela. No digo que esté mal escrita. El autor abusa de las comas, es cierto. Pero gramaticalmente están bien puestas, eso no quita que no choque ver más comas que lineas en un párrafo. Con lo de Google me refiero a que tanto realimo mágico, tanta vuelta de tuerca a ciertas formas de narración, hacen que la novela se me fuera haciendo bola. Pierdes la atenció e incluso el intereś, ya que parece que no cierra ninguna trama. Cuando esperas el final de repente se abre otra y otra. Y más personajes (y más) y llega un momento que te sale el realismo mágico por los ojos. Su forma de escribir y seguramente sea muy amena para mucha gente, pero a mi me supone un desgaste en el sentido de parecerme un libro hecho con muchos retales. Retales intresantes, pero que no se dejan coser. El libro se me ha hecho largo, eso que no llega a 300 páginas.
Vuelvo a recordar que esto no es un crítica personal a su autor, pero también decía Uclés en una entrevista que "Mi baremo para saber si está bien o no serán los lectores, las críticas de 'Goodreads'" pues ahí va la mía. Un libro que está bien. Otro más, pero como comenté en el caso de Juan del Val y su Vera, ni ese tenía la calidad para un Planeta y ni este lo tiene para un Nadal. Las consideraciones empresariales y el dinero que pueden hacer la editorial con tanta crispación literaria y demás, ya es harina de otro costal.
💡His fourth novel; a homage to the history of a Mediterranean city, Barcelona, using metaphors as the path to plant and water our roots.
💡 Quina manera més brillant té el David de fer que ens enamorem de la terra. En aquesta novel·la David excava en el passat d'una ciutat, amb espurnes també del seu futur, i modela un monument en homenatge a aquesta ciutat del Mediterrani fet de conglomerat; un conglomerat d'història, arquitectura, gastronomia, literatura, cultura popular utilitzant argamassa per a sanar les seves ferides. Un elogi a la cultura i a la literatura que en moments de foscor són les que encenen la llum de l'esperança. Com d'importants són les paraules i tot allò que vam ser que ens vesteixen per a ser el que som i ens porten al que serem. Belles metàfores per a cobrir un període ple de foscor de la història de Barcelona, de Catalunya i d'Espanya.
💡 Qué manera más brillante tiene David de hacer que nos enamoremos de la tierra. En esta novela David excava en el pasado de una ciudad, con destellos también de su futuro, y moldea un monumento en homenaje a esta ciudad del Mediterráneo hecho de conglomerado; un conglomerado de historia, arquitectura, gastronomía, literatura, cultura popular utilizando argamasa para sanar sus heridas. Un elogio a la cultura y a la literatura que en momentos de oscuridad son las que encienden la luz de la esperanza. Cómo de importantes son las palabras y todo aquello que fuimos que nos visten para ser lo que somos y nos llevan a lo que seremos. Bellas metáforas para cubrir un período lleno de oscuridad de la historia de Barcelona, de Cataluña y de España.
Mi opinión es que David Uclés ha vuelto a lograr una novela magistral. El gran Eduardo Mendoza ha escrito esto sobre la novela: «Me ha gustado una barbaridad. Un desfile de personajes para mí muy entrañables y ya desaparecidos». Ojalá David Uclés siga regalándonos grandes obras mucho más tiempo.
Acabo de leer "La ciudad de las luces muertas". Es una historia apasionante que comienza con la escritora Carmen Laforet que, por medio de un deseo, ocasiona un apagón en Barcelona durante todo un día. Este hecho provocarà que varios artistas y escritores vuelvan a la vida. Es una novela surrealista llena de fantasía y de mucho ingenio. Me ha apasionado. La recomiendo fervientemente.
bueno, en realidad escuchado en audiolibro con la oportuna voz de Angels Bassas. genial novela de David Ucles que me hace recordar obras de Quevedo, Umbral, Juan Manuel de Prada, Mendoza... magnífica creación llena de imaginación. recomiendo su lectura o su escucha. merece la pena.
Novela más fácil de leer que "La península de las casas vacías". Me gusta la originalidad de la idea, la mezcla de tiempos y personajes y cómo juega con las sensaciones a través, también, de la tipografía.
Magistral, como siempre. Leer a David Uclés es sentir y encontrarse con sensaciones que no has vivido antes leyendo un libro. Qué original y qué chulo ha sido el viaje de ir descubriendo a todos estos personajes de nuestra historia.