Adrián Abramo Penilla (Santander, 1994) es ingeniero, gestor de Medio Ambiente y actualmente librero, su verdadera vocación. Desde muy pequeño le inculcaron el amor por los libros y, al comenzar la universidad, abrió un blog de reseñas literarias, Devorador de Libros. Apasionado de la cultura japonesa y de los videojuegos, le encanta incluir en sus historias batallas épicas, mensajes sobre lo importante que es el amor propio y mucho sarcasmo. También ha participado en varias antologías benéficas en defensa del Colectivo LGTB y sobre la lucha contra el cáncer.
Finalizada la lectura de 'Solo con hielo' de Adrián Abramo Penilla @d3voradordelibros a la que puntúo con 8/10.
Romance slow burn entre dos personajes de mundos distintos con unos poquitos de traumitas y proximidad forzada Adictivo, entretenido y tierno.
Edu y Nico son muy distintos, se conocen de vista y no se caen bien, quizás los prejuicios o el desconocimiento. Coinciden en el 'Cofeebara', la cafetería donde trabaja Nico cerca de la Universidad donde estudia Edu y sus amigos y donde casi siempre acuden. Las pullas de éstos hacia Emi, hija del dueño del local y mejor amiga de Nico, no ayudan al buen rollo. Pero en el peor fin de semana todo cambia, para Edu porque no tiene a dónde ir y no para de llover y para Nico, porque va a compartir su casa, no le va a dejar así en la calle.
Nico es un trozo de pan que ha llegado a Santander para empezar de cero, sin ahorros, pero con un corazón enorme que necesita sanar, le duele haber dejado en Madrid a su mejor amiga y a su hermana, pero necesitaba alejarse para seguir adelante. Su aspecto de macarra con sus tatuajes y sus aros son una coraza, ya que aún no está preparado para hablar de todo lo que le hace sufrir. Un chico empático, inteligente, trabajador y que sólo busca que le acepten y un apoyo que no sabe qué necesita.
Edu no tiene vida propia, sus padres se la han planeado, sus estudios, su novia y su futuro, y se ha acostumbrado y anulado sin darse valor. Sus amigos son el único lugar donde puede ser él y donde le entienden, aunque aún tenga que abrir los ojos. Cuando su novia decide echarle de casa sin nada con más desprecios no sabe a dónde ir y en la peor noche de su vida, ese camarero macarra le da su mano y su espacio sin tener por qué.
Tienen en común más de lo que creen, relaciones tóxicas y miedos, y entre pullas y piques divertidos, la atracción se convierte en amistad, empatía, respeto, apoyo y ayuda incondicional. El respeto, la espera, la honestidad y la aceptación son la base de lo que construyen sin preverlo.
Emi, Laura, Polo, Iván, Angy... Personajes secundarios que amas y que enriquecen la historia.
El final, como debe ser, feliz, libre y con los fantasmas en el pasado. Solo con hielo.