Un edificio que desafía a Dios para ensalzar al hombre. Una ciudad destinada a gobernar el Mediterráneo.
La gran saga histórica sobre la Valencia del siglo XV.
«Ferrándiz traza vínculos con Ken Follett e Ildefonso Falcones». La Vanguardia
Con extraordinaria maestría narrativa e impecable documentación, Juan Francisco Ferrándiz traza en esta novela un deslumbrante fresco histórico y un homenaje a un edificio que esconde, entre sus piedras, la gran historia de una ciudad, de un pueblo y de una revolución.
Siglo XV. Valencia se ha convertido en la ciudad más próspera del Mediterráneo gracias a los mercaderes que desembarcan desde todo el mundo. Para ellos se idea una de las obras arquitectónicas más espectaculares que el hombre jamás haya la Lonja de la Seda.
UNA CIUDAD EN SU ÉPOCA DORADA
Sin embargo, no todos están de acuerdo en levantar un templo para los mercaderes, y no para honrar a Dios. La construcción se complica desde el principio en un relato lleno de misterio, corrupción e, incluso, una peligrosa confrontación entre aquellos que aceptan que la sociedad está cambiando y aquellos que pretenden que todo siga igual.
UNA FAMILIA DESTINADA A MARCAR LA HISTORIA
El joven cantero Joan Ibarra, que dirigirá las obras, y su esposa Francesca, una mujer dotada de un extraño don, deberán enfrentarse a sus fantasmas del pasado mientras protagonizan un relato de venganza, pasión y lucha de clases.
Juan Francisco Ferrándiz Pascual nació en Cocentaina (Alicante) en 1971. Es licenciado en Derecho y actualmente ejerce como abogado en Valencia. Con anterioridad ha publicado la novela Secretum Templi (Editorial Marfil) escrita en valenciano. Las horas oscuras supone su auspiciosa entrada en el panorama nacional.
Nos encontramos en Valencia durante el siglo XV, donde seguimos a Joan Ibarra, un joven cantero que será el encargado de dirigir las obras de la Lonja de la Seda.
La lonja de la Seda un edificio que fue pensando pensado para el comercio, pero no todos en esta historia están de acuerdo con levantarlo, no todos están de acuerdo con esa novedad.
También como gran protagonista, y muy común en el autor, dar voz a mujeres fuertes, tenemos a Francesca, una mujer con un don, que para nada esta bien visto en la sociedad.
Joan y Francesca se conocen siendo muy jóvenes, y la relación que construyen me pareció en un principio “extraña”, pero según avanzas en la historia, es necesario que así fuera.
Una pareja que debe enfrentarse al pasado, enfrentarse a ciertas personas, e incluso a esa sociedad que impide el cambio.
Como es costumbre, la historia tiene buen ritmo, capitulo cortos, sin descripciones pesadas manteniendo ese interés, ademas, combina la parte de la construcción con lo que pasa en la sociedad, para que no se haga denso ni pesado.
Para mi es una historia que va de menos a mas, que puede recordar a la “Catedral del mar”, y aunque la “Herdera del mar” sigue siendo mi favorito, es un autor que recomiendo para los amantes de la novela histórica.
La novela está ambientada en Valencia en el siglo XV, con el telón de fondo de la construcción de La lonja de la seda, un edificio por y para los mercaderes. Extraños accidentes comenzarán a ocurrir en la obra ya desde el inicio y varias familias nobles se opondrán a la construcción con la familia Perellós al frente. . En estas circunstancias se conocerán Francesca y Joan, que deberán huir para poder estar juntos. Su historia será una carrera de fondo en la que las traiciones, las envidias y los secretos pondrán en riesgo sus propias vidas. . Es la segunda novela que leo del autor ( la anterior fue El juicio del agua) y me ha parecido una historia fascinante. Tanto la ambientación como los personajes son maravillosos. Ha sabido dotar de vida propia a cada uno de ellos, con valores muy asentados tanto en los " buenos" como en los villanos. . Una lectura que ha sido una delicia y que no tiene nada que envidiar a libros como La catedral del mar o Los pilares de la tierra. .
Fue una suerte coincidir con Juan Francisco Ferrándiz en la Feria del Libro de Madrid. No lo veía desde el Certamen Internacional de Novela Histórica de Úbeda, donde recogió el Premio Los Cerros de Úbeda por El juicio del agua. Llegar a este libro con la sensación de reencontrarse con su autor le añade un valor especial.
La novela nos traslada a la Valencia del siglo XV, una ciudad en auge donde se levanta una de las grandes obras de la arquitectura civil europea: la Lonja de la Seda. A través de Joan Ibarra, aprendiz de cantero, asistimos a una historia de formación, ambición, amor, intrigas y lucha por el poder en una sociedad en transformación.
Para mí, La lonja de la seda es una muñeca rusa: cada historia contiene otra. Es la construcción de un edificio, pero también el nacimiento de una nueva sociedad. Es Joan y Francesca, pero también una Valencia que disputa a Barcelona el protagonismo económico del Mediterráneo. Es aventura y emoción, pero también el choque entre la vieja nobleza y una nueva élite de mercaderes, artesanos y hombres de negocios.
Uno de sus grandes aciertos es el tratamiento del conocimiento. Los constructores no son simples artesanos, sino depositarios de saberes transmitidos de generación en generación. Geometría, proporciones y símbolos convierten la piedra en un lenguaje que solo unos pocos pueden leer. Ferrándiz juega con esa idea de saber reservado a iniciados que alimentará siglos después el imaginario de los constructores medievales.
Y está la literatura. Ferrándiz construye personajes intensos sin caer en el melodrama. Joan avanza entre logros y pérdidas, y el lector recorre con él un auténtico aprendizaje vital. Aunque Joan vertebra la trama, es Francesca quien cautiva y sostiene el armazón emocional de la historia, haciendo que todo encaje con fuerza. La presencia de Ausiàs March añade además una capa poética que enriquece el conjunto. Fue una suerte coincidir con Juan Francisco Ferrándiz en la Feria del Libro de Madrid. No lo veía desde el Certamen Internacional de Novela Histórica de Úbeda, donde recogió el Premio Los Cerros de Úbeda por El juicio del agua. Llegar a este libro con la sensación de reencontrarse con su autor le añade un valor especial.
La novela nos traslada a la Valencia del siglo XV, una ciudad en auge donde se levanta una de las grandes obras de la arquitectura civil europea: la Lonja de la Seda. A través de Joan Ibarra, aprendiz de cantero, asistimos a una historia de formación, ambición, amor, intrigas y lucha por el poder en una sociedad en transformación.
Para mí, La lonja de la seda es una muñeca rusa: cada historia contiene otra. Es la construcción de un edificio, pero también el nacimiento de una nueva sociedad. Es Joan y Francesca, pero también una Valencia que disputa a Barcelona el protagonismo económico del Mediterráneo. Es aventura y emoción, pero también el choque entre la vieja nobleza y una nueva élite de mercaderes, artesanos y hombres de negocios.
Uno de sus grandes aciertos es el tratamiento del conocimiento. Los constructores no son simples artesanos, sino depositarios de saberes transmitidos de generación en generación. Geometría, proporciones y símbolos convierten la piedra en un lenguaje que solo unos pocos pueden leer. Ferrándiz juega con esa idea de saber reservado a iniciados que alimentará siglos después el imaginario de los constructores medievales.
Y está la literatura. Ferrándiz construye personajes intensos sin caer en el melodrama. Joan avanza entre logros y pérdidas, y el lector recorre con él un auténtico aprendizaje vital. Aunque Joan vertebra la trama, es Francesca quien cautiva y sostiene el armazón emocional de la historia, haciendo que todo encaje con fuerza. La presencia de Ausiàs March añade además una capa poética que enriquece el conjunto.
Una magnífica novela histórica sobre una ciudad, un edificio y una época clave del Mediterráneo medieval de un escritor con una trayectoria literaria sólida y brillante. Una magnífica novela histórica sobre una ciudad, un edificio y una época clave del Mediterráneo medieval de un escritor con una trayectoria literaria sólida y brillante.
Una lectura muy recomendable! Me ha encantado viajar al siglo XV y entrar en una historia (ficticia pero que puede ser buen retrato de la realidad de la época) de la construcción de tan impresionante monumento como es la Lonja de Valencia.
Ciertamente puede recordar bastante a las conocidas novelas de Follet y Falcones, pero el especial contexto del siglo XV valenciano la hace especial, en especial porque hasta ahora no se había centrado ningún autor en la particular "catedral del comercio" que tenemos los valencianos.
El autor parece haberse documentado mucho, haber disfrutado de su escritura y haber gozado de centenares de visitas al monumento, empapándose de sus detalles y su especial atmósfera.
Gran novela que data del siglo XV. Narra la apasionante historia de la construcción de la Lonja de la ciudad de Valencia, con todas las dificultades que se sucedieron durante su proceso, trabas entre nobles y mercaderes que se oponían a su creacion dadas sus diferentes creencias, accidentes que no resultan accidentes pero que se hacen pasar como que lo son.
Un libro con una simbología muy bonita, histórico, mezcla lo pagano con lo religioso, en creer y luchar por lo que se quiere.
Destacan la figuras de Joan Ibarra, joven cantero quien se encarga de dirigir semejante creación no poniéndoselo fácil, mucha resilencia. Francesca, mujer fuerte, valiente con un don muy especial. La pareja se enfrenta con un montón de dificultades.
La creación de la seda y como se va gestando su creación desde los gusanos de seda, el autor lo narra delicadamente y de una manera tan poética que parece que estuvieras ahi observándolos florecer.
Una novela muy completa que engancha desde la primera página y no puedas parar hasta acabarlo.
Menuda maravilla de historia que ha creado el autor. Aunque está construida a raíz de documentos históricos sobre la construcción de la lonja, crear el hilo conductor que guía la historia, de la manera que lo ha hecho el autor, me parece auténtica magia. . Por un lado, tenemos la historia de la construcción en sí, con sus altibajos y “accidentes”. Y, por otro lado, con Lucrecia y Francesca, la historia de un cambio en el paradigma sobre el cielo y el infierno, sobre religión y lo pagano, sobre el miedo y la resiliencia, sobre creer y luchar por lo que se quiere. Lógicamente, cada una lo hace a su modo. Quizá, esta parte es la que más me ha gustado. Al igual que en La heredera del mar, Francesca es un personaje femenino muy potente e inspirador. . Con una prosa ágil y sencilla, que te atrapa desde el primer momento, hace que disfrutes del descubrimiento del proceso de construcción de la lonja de la seda a la par que te transporta a otra época y a sus costumbres y creencias. . Ha sido maravilloso descubrir la simbología que se esconde tras sus muros y sobre ellos. Me parece fascinante que con los medios que había en la época lograran construir obras maestras como esta.
Conozco la Lonja muy bien. La he visitado en multitud de ocasiones, la última durante los premios espasa. Sé lo que se siente cuando entras, un silencio especial te envuelve. De niña lo visitaba con mi padre, era su edificio favorito Recuerdo cómo levantaba la mirada hacia esa bóveda de piedra que simula el cielo y se quedaba quieto, sin decir nada. En casa conservamos un peso familiar. De los que se usaban para pesar la seda “art de velluters” Era necesario que alguien escribirá sobre este edificio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.
Juan Francisco Ferrándiz lleva años construyendo ficción histórica, y esta vez a La Valencia del siglo XV. la ciudad ya se ha consolidado como una de las capitales económicas y culturales de la Corona de Aragón. El punto del que parte es verídico . Una orden del Consell de Valencia de 1482 obliga a Pere Compte y Joan Ibarra a construir la lonja «conforme a una monstra»: siguiendo un plano ya trazado. Porque alguien lo había diseñado antes. Ferrándiz tira de ese hilo y El resultado son 632 páginas que se leen con la sensación de que el edificio va creciendo a tu lado. La documentación es impecable. Se nota que el autor ha leído actas, ha recorrido columnas, ha entendido la simbología de cada fachada. La puerta oeste, llena de reptiles y figuras que parecen pesadillas. La puerta este, más serena. El suelo del Salón de Contratación. La bóveda que estuvo pintada de azul con estrellas para fingir el cielo. Esa escalera que parece suspendida en el aire . Siglos de comercio, testigo de esplendor,el bien y el mal está representado a través de sus figuras que hablan de pecados, pero que también marcaban las buenas praxis que debían llevar a cabo los comerciantes en su interior. Lo he sentido cercano gracias a su prosa. Joan Ibarra es el personaje principal Cantero joven, figura histórica de la que apenas existe rastro documental, pero que me ha encantado conocer, un hombre que empieza sin nada y tiene la ambición de construir algo que dure, entiende que la piedra es lo único que permanece. Se siente la tensión entre la burguesía mercantil y la nobleza La corrupción en la obra la idea de que levantar un edificio así era un acto político, no era comprensible un templo sin dios, construido para los hombres. Francesca, la mujer de Ibarra, aporta una dimensión espiritual que en teoría equilibra el relato. Ambos se verán arrastrados por una trama de misterio, corrupción, asesinatos, venganzas y tensiones sociales, que pondra en peligro sus vidas... Y esta historia te hace volver a ese edificio Al principio solo ves las columnas, e instintivamente miras hacia arriba… todo va de menos a más y así es mejor y al llegar al final entiendes que así tenía que ser. Vuelves a bajar la voz al entrar, sin saber del todo por qué y te dejas llevar por sus secretos .@desdemiterraza_
¡Saludos, lector@s! Con este libro toca viajar a la Valencia de finales del siglo XV de la mano de un autor que nunca falla y que recomiendo sin pensarlo porque sé que lo que voy a leer es calidad.
La Lonja de la Seda nos mete en una ciudad en pleno auge, decidida a demostrar su poder levantando un edificio pensado para el comercio, no para Dios ni para los nobles. Y ahí está el conflicto. No todo el mundo acepta ese cambio y la historia se apoya en ese constante choque entre lo viejo y lo nuevo.
En la novela sigue a Joan Ibarra, cantero que acaba al frente de una obra enorme, con todo lo que eso implica a nivel técnico, político y personal. Y a Francesca, que tiene peso real, decisiones propias y un pasado que empuja la historia. Aquí Ferrándiz vuelve a destacar en algo muy suyo, personajes femeninos con fuerza que no están de adorno.
La novela combina muy bien la construcción con todo lo que pasa alrededor. Intereses cruzados, corrupción, sabotaje y violencia que complican cada paso. La documentación está muy bien integrada y suma sin frenar el ritmo.
A nivel de escritura, Ferrándiz va directo. Ritmo constante, lectura ágil y claridad al contar. No se pierde y sabe mantener el interés, aunque en algún punto podría haber apretado más.
Tiene ese aire de grandes historias de construcción y poder que recuerdan a Los pilares de la tierra de Ken Follett y La catedral del mar de Ildefonso Falcones.
No llega a estar a la misma altura de La heredera del mar, El Juicio del agua o La llama de la sabiduría, pero es una novela sólida, ambiciosa y muy disfrutable.
Si te gusta la novela histórica con intrigas y poder, aquí tienes tu próxima lectura para Sant Jordi.
𝘓𝘢 𝘓𝘰𝘯𝘫𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘚𝘦𝘥𝘢 comienza en Valencia, en la víspera de Pentecostés de 1469, tras una nota inicial del autor que nos sitúa en la construcción de esta imponente obra y culmina en 1498 con la colocación de la última piedra.
Joan Ibarra es un joven cantero lleno de ilusión que desea seguir los pasos de su padre, a quien siente como un ejemplo. Pero el destino no se lo pondrá fácil y, cuando el amor llame a su puerta, deberá tomar decisiones que marcarán su vida para siempre.
He disfrutado mucho de 𝘌𝘭 𝘫𝘶𝘪𝘤𝘪𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘢𝘨𝘶𝘢 𝘺 𝘓𝘢 𝘩𝘦𝘳𝘦𝘥𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳, pero esta es, sin duda, la obra del autor que más me ha gustado. El secreto de Ferrándiz reside en un trabajo exhaustivo de documentación, perfectamente integrado en una trama de ficción con personajes que siguen contigo incluso después de terminar la lectura.
En esta novela eso se aprecia especialmente porque los personajes son magnéticos y los acompañas desde su juventud hasta la madurez con cariño y preocupación, mientras te adentras en una época en la que el orden establecido comienza a resquebrajarse. Junto a ellos, he disfrutado no solo de la construcción de la Lonja, sino también del fascinante proceso de elaboración de la seda.
He alternado la lectura con Audible y, además de todo lo que he aprendido, me he emocionado y me ha fascinado contemplar la culminación de esta imponente obra. Cuando pueda visitarla, sin duda me llevaré mi ejemplar para desentrañar sus misterios y recordaré con cariño al maestro Baldomar, a Joan Ibarra y a mi querida Francesca.
“La Llotja de la Seda” és una novel·la senzillament extraordinària. Juan Francisco Ferrándiz no només es supera, sinó que situa el llistó de la novel·la històrica al nivell dels grans mestres del gènere.
Amb una narrativa àgil i absorbent, construeix una excel·lent trama de ficció sobre un rerefons històric rigorosament documentat. Els personatges i els fets reals ens permeten comprendre no només la construcció de la Llotja de la Seda, sinó també el seu profund significat com a símbol del naixement d’una nova societat.
La novel·la retrata magistralment el xoc entre un món nobiliari aferrat als privilegis del passat i l’empenta d’una burgesia mercantil que impulsa el progrés, el comerç, el coneixement i la innovació. També reflexiona sobre el pes de la religió i les dificultats que sempre han acompanyat els avenços culturals, una lliçó que continua plenament vigent.
M’ha semblat especialment encertada la reivindicació del paper de la dona. El coneixement ancestral, la llibertat de pensament i d’expressió —massa sovint etiquetats de “bruixeria”— són presentats amb una gran sensibilitat, força i dignitat.
Tot plegat s’enriqueix amb un magnífic simbolisme i amb la importància que adquireix la seda com a motor d’una València que esdevé una de les grans capitals comercials del Mediterrani, gràcies a una economia basada en el coneixement i la innovació.
Una obra brillant que entreté, emociona, ensenya i confirma Juan Francisco Ferrándiz com un dels grans noms de la novel·la històrica actual.
Interesante novela ambientada en la época de oro valenciana, y en especial en la construcción de la Lonja de la Seda, que iré a visitar de nuevo en breve (la visité hace 20 años y la tengo a 5 minutos caminando) Nos hace revivir, 3 siglos antes de las revolución francesa, la incipiente rivalidad entre burguesía mercante y aristocracia. Lo del paganismo….no tengo muy claro que se practicara en esa época, pero no soy experto de prácticas religiosas en la Valencia del siglo XV
¡Qué maravilla! Cautivador. Atrayente. Adictivo. Antes tenía entre mis escritores de novela histórica de epoca medieval favoritos a Ken Follett y a Idefonso Falcones. Se le suma Juan Francisco Ferrándiz con esta preciosa novela. Y es la segunda del autor que leo. Me ha encantado conocer la iconografía que subyace en la Lonja de la Seda, sus inicios y sus vicisitudes de construcción. Increíble. Totalmente recomendable.
Una novela trepidante, intensa, imposible de dejar. Como ya nos tiene acostumbrados el autor, la documentación es excelente y en ningún momento está de más, sino que avanza con la trama perfectamente integrada. El estilo sencillo y funcional (no esperemos gran literatura), hace de La Lonja de la Seda un libro perfecto para el verano. Muy recomendable.
Superar la Heredera del Mar es imposible. Me ha gustado y ahora lo voy a leer en valenciano. Es un libro de los que necesita una segunda relectura para empaparte bien de todos los detalles 😊