Holiii! Hoy os traemos una nueva reseña 🍷 #TierraRoja, Es un libro del que te emborracharás, no podrás parar de leer hasta la última página. Empiezas con una copa imaginaria en la mano y, cuando quieres darte cuenta, estás metida hasta el cuello en una trama donde el vino es placer, poder… Estamos ante un thriller elegante e intrigante, que huele a barrica, a tierra húmeda y a secretos fermentando desde hace generaciones. Os juro que he olido el vino desde la primera pagina. @pepeMüller tiene esa habilidad de llevarte de viaje sin pedir permiso, y yo encantada. Prepararse para zambullirnos en el maravilloso universo del vino, las bodegas y las grandes dinastías vinícolas.
Ya el autor me ganó con su anterior novela #Elvinodelalquimista, que me encantó. Ha sido genial reencontrarme con Víctor Morell y Sofía, aunque esta historia se puede leer perfectamente de forma independiente. No tiene nada que ver con la otra, más allá del mundo del vino. Pero si no la habéis leído dadle una oportunidad, no os arrepentiréis.
Desde la primera página se nota que el autor conoce el terreno que pisa, los viñedos, las bodegas, y ese brillo casi místico que rodea a las grandes etiquetas. Y lo mejor es que todo ese conocimiento no pesa, al contrario, acompaña, envuelve y da cuerpo a la historia como un buen tinto bien oxigenado.
La novela arranca con un acontecimiento que sacude al mundo del vino y que sirve de chispa para una investigación llena de entresijos. A partir de ahí, viajamos de Washington a Burdeos y de Burdeos a La Rioja, moviéndonos entre, mansiones, salas de cata y paisajes que casi pueden olerse. Como protagonista tenemos a Cristina Castillo, periodista e hija de un enólogo legendario. La ambientación es fantástica, cada escenario tiene textura, temperatura y un color propio, como si el autor pintara con vino en lugar de tinta.
Otra de las cosas que me ha gustado es cómo mezcla ficción con elementos reales del mundo enológico. Se nota muchísimo su conocimiento, y eso hace que toda la novela se sienta auténtica. Además, aparecen figuras reales como Robert M. Parker o el enólogo riojano Ezequiel García “el Brujo”, lo que le da aún más credibilidad y encanto.
Y si hablamos de sospechosos… aquí te hará dudar de todo cristo. Nadie parece inocente. El conde Guido Lungobaldi enfrentado con Arnaud por unas botellas de colección, Claude Deschamps con sus viejos litigios por tierras, los hermanos de Arnaud esperando su parte de la herencia…
Estamos ante un thriller que se disfruta como un buen tinto, entra suave, te calienta por dentro y, cuando llega el final, te deja ese regusto que te obliga a pensar en todo lo que has bebido. Lo recomiendo.