Libro que sirvió de inspiración para George Orwell y su 1984 y Rebelión en la granja. En un futuro totalitario, la sociedad está regida por el Estado Único, donde la individualidad ha sido erradicada y los ciudadanos, llamados Números, viven bajo un estricto control matemático. D-503, un ingeniero leal al sistema, trabaja en la construcción de la nave Integral, diseñada para expandir la ideología del Estado a otros planetas. Sin embargo, su visión del mundo cambia cuando conoce a I-330, una misteriosa mujer que lo introduce en un movimiento clandestino de resistencia.
Nosotros plantea una crítica a los regímenes totalitarios y explora el conflicto entre la libertad y el control absoluto, anticipando muchas de las preocupaciones de la literatura distópica del siglo XX.
La novela precursora de 1984 y de un mundo feliz, compleja, rica, de una escritura que puede parecer apresurada pero que representa fielmente los pensamientos del protagonista, plasmados en un furtivo diario. Escrita a principios de los años 20 y creando la imagen de un futuro nada halagüeño para el ser humano, donde la pérdida de la identidad personal y el miedo a la discrepancia y a la disensión de lo que se espera de uno socialmente llevan a una vida alienada, gris y sin futuro. En resumen, la perdida como especie de la capacidad de evolucionar y crear, a cambio de una vida dictada, complaciente y en definitiva, muerta.
Un libro que inició uno de mis géneros favoritos. Menudo viaje ha sido esta lectura. Solo puedo describirlo como brillante a la par que confuso. Esto ha sido escrito por un erudito y a veces la lectura se me hizo complicada pero la disfruté. De esos libros que merece la pena leer y analizar. Con mucha carga filosófica, religiosa, histórica y, por qué no, visionaria.
Me pareció una novela brillante en sus ideas, pero irregular en su ritmo.
Su crítica al control absoluto, la pérdida de la individualidad y la obsesión por la perfección sigue siendo brutal más de un siglo después. Es fácil entender por qué inspiró a Orwell y Huxley.
Al mismo tiempo, el ritmo es lento y, por momentos, la narración se vuelve repetitiva. Admiré mucho más lo que plantea que la forma en que avanza.
Desde la mirada de D-503, la transformación resulta inquietante. Más que una revolución política, es el despertar de una conciencia.
Mi impresión final: una obra fundamental para entender la distopía moderna. No me enamoró su ritmo, pero sí la fuerza de sus ideas.
A pesar de que soy super fan de las distopías esta no fue de mis favoritas. Veo su relevancia por ser de las primeras y me parece que esta muy bien escrita. Pero su tono en general no me encantó.
Trata de un futuro posible en el que para lograr sobrevivir tras una guerra devastadora de 200 años, los humanos nos alejamos de la naturaleza mediante un muro, y hacemos que sea la razón pura y la lógica (en especial la matemática) sean las que mueva nuestras vidas.
Consideran que el amor y el hambre son lo que rige el mundo, lograron dominar el hambre creando alimentos sintéticos pero el amor aun es un problema , ya que algunos desarrollan fantasías y almas lo cual consideran una enfermedad. Suprimieron la privacidad haciendo que la ciudad sea transparente, la individualidad dando números en vez de nombres a las personas y tienen un gobierno totalitario.
El libro es un diario intimo del protagonista entonces obviamente aunque esta bueno saber todo lo que piensa y pasa su tono es irónico, y baila entre posturas y en mi opinión quizás por ser una de las primeras de su género tiende a exagerar un poco el tono para darse a entender. Pero me gusto, solo me costo un poco más su lectura.
Excelente revisión de la utopía, de la escuela soviética que renegaba de la degeneración burocrática de la revolución bolchevique. El índice da para poema.
Un mundo feliz y 1984 le deben mucho a Yevgueni Zamiatin. Interesante autor y novela distópica, muy critica con los nuevos tiempos que en 1920 se acercaban a Rusia.
Nosotros es una de las primeras grandes distopías del siglo XX y un referente en el género distópico. Zamiatin la escribió en 1921 en la Rusia posterior a la Revolución. La novela fue prohibida en su país y se publicó inicialmente en 1924 en una revista neoyorquina traducida al inglés. En 1927 se publicó, por primera vez en ruso, en la ciudad de Praga. No fue hasta 1988, en plena perestroika, cuando se publicó por primera vez en la Unión Soviética. Este itinerario editorial refleja el carácter incómodo de la obra para el régimen soviético, aunque hay que resaltar que Yevgueni Zamiatin que, inicialmente simpatizó con la Revolución rusa, terminó adoptando una postura crítica ante la deriva autoritaria del nuevo régimen. Esta obra acabó convirtiéndose con el tiempo en referencia imprescindible para autores como George Orwell (1984) y Aldous Huxley (Un mundo feliz) Argumental mente, la historia adopta la forma de un diario redactado por D-503, ingeniero del Estado Único y constructor de la nave espacial Integral. En el futuro totalitario que el autor nos plantea, los ciudadanos han perdido sus nombres y son identificados por números; viven en casas de cristal, bajo vigilancia constante, y están sometidos a horarios estrictos y a una racionalidad matemática que regula cada aspecto de la existencia. D-503 cree firmemente en ese orden perfecto establecido, hasta que conoce a I-330, una mujer enigmática que encarna la duda, el deseo y la rebeldía. A partir de ese encuentro, su mundo interior comienza a fracturarse. Su imaginación —considerada por el protagonista como una enfermedad—, lo conduce a una crisis profunda que cuestiona los fundamentos mismos del sistema. Entre los temas principales destacaría: - La tiranía de la razón absoluta: Zamiatin presenta una sociedad que ha eliminado el caos, pero también la libertad. La lógica matemática se convierte en dogma. - La vigilancia y la transparencia forzada: la arquitectura de casas y edificios oficiales, fabricados en cristal, simboliza la desaparición de la intimidad. - El conflicto entre individuo (el yo) y la colectividad (el nosotros), da título y sentido a la novela. - La imaginación como elemento subversivo, hace que soñar y sentir se vuelvan actos revolucionarios. La novela establece unos paralelismos claros con el comunismo soviético en su vertiente totalitaria, pero la crítica de Nosotros es más profunda y universal. La novela cuestiona cualquier sistema que, en nombre de la razón o de la felicidad colectiva, anule la libertad interior del ser humano. Algunos ejemplos de ese paralelismo podrían ser: - El Estado Único y el totalitarismo: la novela, el Estado Único regula cada aspecto de la vida bajo la promesa de igualdad y felicidad colectiva. Esto recuerda al ideal comunista de una sociedad sin clases. - Supresión de la individualidad: los ciudadanos no tienen nombres, sino números. La identidad personal queda subordinada al «nosotros». Esta disolución del yo puede leerse como una crítica a cualquier sistema que priorice el cuerpo social por encima de la libertad individual. - Vigilancia y control: la transparencia obligatoria —casas de cristal, horarios estrictos, vigilancia constante— evoca los mecanismos de control de los regímenes totalitarios, ejemplificados por el estalinismo. - La utopía convertida en dogma: Zamiatin plantea que, cuando una utopía política se convierte en verdad absoluta e incuestionable, tiende a transformarse en opresión. En conclusión, Nosotros no solo anticipa los totalitarismos del siglo XX, sino que plantea una reflexión más amplia: ¿qué ocurre cuando el afán de perfección elimina lo imprevisible del ser humano? La novela sugiere que sin libertad, error y deseo, la felicidad impuesta se convierte en una forma de esclavitud. De lectura breve, intensa y perturbadora, sigue estando vigente para cualquier sistema que aspire a organizar la vida de sus ciudadanos desde la uniformidad.
Pues es el primero según esto en presentar una distopía futurista y puede que Orwell si tomara el concepto y la estructura pero vaya que me cuesta trabajo terminarlo, me quedé en la anotación 16, puede que luego lo termine, pero si es muy pesado y eso que los capítulos son cortos, es medio irónico.