Este libro es el primer intento en muchas décadas de brindar una mirada integral en torno a las reflexiones sobre el pasado argentino, a partir de la interpretación sistemática ofrecida por Bartolomé Mitre luego de la batalla de Caseros. Desfilan así, en las páginas de este trabajo, historiadores y otros científicos sociales, cronistas y eruditos, ensayistas y panfletistas que propusieron diferentes análisis acerca de la historia argentina. Su presentación está organizada en torno a distintas tradiciones intelectuales (erudita, positivista, metódica, revisionista, marxista, renovadora), que los enmarcan y que presuponen disímiles estrategias de indagación. El punto de llegada de la investigación de Fernando Devoto y Nora Pagano es el final de los años sesenta y los comienzos de los años setenta del siglo XX, momento en que un vasto plan de renovación de los estudios históricos colapsa en el marco de la acentuada conflictividad política e ideológica de la Argentina de esos tiempos. El libro no es solamente un itinerario a través de las distintas fases de la historiografía académica (o con vocación académica) sino una propuesta para mirarlas en su tensión con aquellos otros estudiosos que desde fuera del campo profesional "y a menudo en pugna con él" ofrecieron lecturas alternativas. El resultado es abigarrado y dispar, complejo y polémico, tanto como lo fue la vida intelectual argentina en esos casi ciento veinte años. El lector podrá así recorrer en este trabajo, en una apretada síntesis, la manera en que tantos especialistas pensaron la historia argentina. Es de esperar que de allí emerja una visión más rica de esa misma historia, en un país que ha hecho un hábito del debate acerca de su pasado, en la pertinaz búsqueda de hallar en él las claves del presente y del incierto futuro.
Si bien hace un esfuerzo concreto por situar todo en una narrativa coherente se lee más bien como una colección de biografías y reseñas enmarcadas en corrientes más o menos difusas. Eso no le quita mérito; como introducción a la Historia de la historiografía argentina es definitivamente útil, y consigue sintetizar tópicos, métodos y figuras, en sus transformaciones temporales. Tengo que decir que entiendo el razonamiento detrás de terminar el libro en el período abierto por el golpe de 1966, pero me hubiera gustado que se extendiera un poco más, o al menos ofreciera algún epílogo de actualidad para los últimos cincuenta años.
Ta bien, libro teórico, esquemático, repleto de información dura. No pretende estar por fuera de los géneros académicos más tradicionales. Podría haber tenido un gancho anecdótico, algo, pero solo pretende sistematizar conocimiento. Material de consulta, punto.
Muy completo en el sentido de los detalles y análisis de las obras individuales, ahora bien, no sucede lo mismo con el proceso en general. Las continuidades entre corrientes y escuelas se estructiran en una línea ascendente y en algún punto dicotomica, el problema está en qué el proceso es más complejo y el lineamiento de mentores no coincide con el lineamiento de corrientes historiografricas de modo que todo el proceso termina por quedar forzado
Muy erudito, esquemático, con mucho material biográfico. Pero un buen iniciador/introductor para alguien que no tuvo contactos con los temas de la historiografía argentina.