A fines del siglo XIX, Chile vivía una aparente estabilidad, amparada por la riqueza del salitre, mientras en el norte del país, tensiones económicas y diplomáticas se acumulaban silenciosamente. Elena Valdés, criada en la alta sociedad de Santiago, pierde todo lo que le daba seguridad y prestigio. Acostumbrada a una vida cómoda y protegida, jamás pensó que tendría que aprender a vivir con las manos en la tierra y el futuro en duda. Con el nuevo escenario en el país, sumado a su nueva realidad familiar, deberá enfrentarse no solo a la ruina económica, sino también al desprecio de una sociedad que no concibe a una mujer sola dirigiendo tierras y tomando decisiones que siempre pertenecieron a otros. Elena, orgullosa y llena de prejuicios, se resiste a cambiar, pero la tierra no cede ante la vanidad. Para resistir, deberá doblegarse, aprender y dejar atrás la mujer que fue.
Hija de la Tormenta es una novela de supervivencia y transformación, donde el amor, la pérdida y la ambición se entrelazan con la lucha silenciosa de una mujer que se niega a desaparecer, aun cuando todo parece empujarla a caer.
Una historia interesante con personajes bien delineados y muy variados, aunque la protagonista sea la menos agradable, cambia en algunos aspectos pero su carácter en extremo orgulloso y testarudo hace que la historia pierda en lugar de ganar. Creo hubo exceso de tragedias en cierto momento en que muchas coincidieron. Las decisiones de la protagonista tan en contra de su felicidad hace la trama a veces un poco repetitiva. El cierre muy acertado.
Menuda joya me he encontrado. Es una historia fresca, madura y llena de momentos que te encogen el corazón. Me encantó que los conflictos se sintieran tan reales y que el crecimiento personal fuera a la par del romance. Se me hizo cortísimo de lo mucho que lo disfruté. Os aseguro que os va a enamorar desde el primer capítulo.
Una historia y trama interesante y novedosa para mi. Quizás un poco repetitiva en algunas ideas de la autora que hace la fluides de la trama monótona .