Un cuento infantil súper lindo que creo vale la pena compartir con los más pequeños. Es sobre cómo los adultos sin querer les metemos miedos a los más pequeños, desde jugar en el jardín, hasta mojarte en la lluvia y siempre poniendo a Babbaú como el monstruo que al presentarse ante el pequeño Thomas se da cuenta que no hay nada que temer.