Una explosión en una oficina de correos en el centro porteño es el detonante del caso más difícil en el que se verá envuelto el detective Leopoldo Márquez. Un terrorista que se hace llamar El Ajedrecista le propone a Márquez un juego de ajedrez en el que cada pieza es una figura importante de las altas esferas de la política, la iglesia y la policía que, una a una, van cayendo. Márquez es desafiado no solamente a descubrir quién es El Ajedrecista, si no las razones de sus ataques y el orden de sus movimientos. Una novela negra con estilo cinematográfico cargada de acción, crudeza y un consejo que no solo sirve para el protagonista, si no también para el lector: "No confíe en nadie."
Me gustó mucho este libro. Me resultó muy interesante cómo el autor usa las referencias del ajedrez para construir y dar profundidad a uno de sus personajes. Cada movimiento, cada crimen y cada decisión parecen pensados con una precisión como una jugada en una partida. También me gustó el personaje del detective Márquez, porque a pesar de estar rodeado de corrupción, él siempre fue un policía correcto y comprometido con su trabajo. Lo que lo hace aún más interesante es que debe descubrir quién es el Ajedrecista (a lo largo del libro se descubre su identidad), un enemigo que constantemente le advierte que no confíe en nadie. Esa frase no solo es una amenaza dentro de la historia, sino también una advertencia para el lector y te obliga a desconfiar de cada personaje a medida que avanzás. El Ajedrecista parecía estar siempre un paso por delante de Márquez, anticipando cada uno de sus movimientos, lo que vuelve la historia aún más tensa y atrapante. En la historia conocemos a personajes ligados a la corrupción- entre ellos policías, políticos y miembros de la Iglesia-, involucrados en una red de trata de personas y abusos, protegidos por un silencio cómplice donde todos se cubren entre sí para mantener sus privilegios. Pero también aparecen otros personajes marcados por lo que sufrieron en su infancia, que buscan justicia por su cuenta mostrando que no todos los héroes actúan dentro de la ley. Y en cuanto al final, cada vez que iba leyendo las últimas páginas del libro me iba sorprendiendo cada vez más lo que se descubria. En este libro, cada capítulo es una jugada nueva y cada página, una sorpresa. Lo recomiendo totalmente. ♟️
En esta novela conocemos al detective Leopoldo Márquez, cuyo día de descanso laboral se ve interrumpido por una extraña explosión en la oficina de correos de Buenos Aires. Este hecho será el inicio de un caso mucho más complejo y misterioso, orquestado por un criminal que se hace llamar "El Ajedrecista", quien promete destapar secretos tan ocultos como macabros de personas de alto rango político y social.
Como podrán percibir, en este intrincado policial nada es lo que parece y cada personaje puede ser un posible traidor. Todos esconden más de lo que aparentan y nadie está completamente libre de pecados. La constante advertencia del criminal hacia el detective sobre no confiar en nadie repercute en el lector, generando una alerta permanente.
A través de una narración en tercera persona, el relato se desplaza entre distintas escenas y personajes, ampliando la visión del caso. Por otro lado, cabe destacar que me gustó el uso del ajedrez como hilo conductor entre los involucrados y como pista de lo que va a pasar, reforzando esa especie de juego psicológico que atraviesa la historia.
Si bien algunas situaciones no me sorprendieron, ya que las daba por hecho, constantemente sucedía algo más, lo que generaba una lectura ágil gracias a la presencia de acción frecuente en cada capítulo. Nada de lo que ocurría estaba fuera de lugar, porque todo lograba conectarse. Además del misterio, la novela aborda temas como la corrupción, el abuso de poder, abusos, homicidios, tráfico infantil, la búsqueda de justicia por mano propia y los traumas que acompañan a una persona luego de vivir situaciones tan aberrantes.
Por supuesto que mi personaje favorito fue Márquez junto a su compañero Vedia y sin duda recomiendo leer este libro que no van a poder soltar hasta terminarlo.
Un libro que atrapa de principio a fin, con una trama de thriller psicológico de muy buen nivel. Arranca la historia con una explosión en una oficina de correo en el centro porteño, que parece ser un atentado terrorista, pero pronto descubrimos que es la apertura de una partida de ajedrez con la cual el criminal que se da a conocer como el ajedrecista desafía al detective Leopoldo Marquez, quien a pesar de su experiencia y meticulosidad verá que su contrincante está siempre un paso adelante. Una trama en la que conviven la corrupción, el abuso de poder, la trata de menores, la traición y la venganza y donde estará en juego todo el tiempo comprender quién es el verdadero criminal. Muy difícil despegarse de la lectura y hay que estar atentos a cada detalle. Además nos lleva a la reflexión ya que muchas situaciones expuestas no tienen nada de fantasiosas sino que lamentablemente se asemejan mucho a la realidad y nos interpela sobre la corrección de los métodos. Muchos personajes se sienten muy cercanos y generan gran empatia y el autor dió la noticia que varios participan de su próxima novela que se publicará este año y estamos esperando.
El Ajedrecista es un thriller atrapante que combina el noir clásico con un rompecabezas intelectual. Es de esas historias donde el pasado nunca queda enterrado y donde cada movimiento, por pequeño que parezca, tiene consecuencias fatales.
Con un ritmo frenético y personajes que no te dejan indiferente.
Uff si lo que buscan es una historia atrapante y adictiva es por aca Un atentado? De quien? Hay pistas pero siempre el ajedrecista esta un paso adelante y eso frustra a nuestro protagonista Conocer ciertas cosas que podrian ser razón suficiente o no para desconfiar de todo y todos te lleva a querer devorar esta historia