Nos encontramos ante un libro que, como bien dice su título, nos cuenta la historia de Roma. Pero lo que realmente lo hace especial no es la narrativa, sino los dibujos que acompañan toda la lectura.
De verdad, me han parecido una maravilla. No solo reflejan perfectamente lo que estás leyendo, sino que además muchas veces son graciosos (os dejo ejemplos en las fotos). Y son precisamente estos dibujos los que marcan la diferencia. En mi caso, han hecho que estuviera mucho más atenta, incluso deseando que llegaran mientras avanzaba en la historia.
Y si os interesa, os cuento un poco por encima qué encontramos dentro:
Todo empieza con Troya ardiendo, con Eneas huyendo. Y sí, con una pizza que da inicio a toda la historia de Roma 🤭
Conocemos a la famosa loba y a Rómulo y Remo, y descubrimos leyes romanas como “sin reglas no hay ciudad”, todo explicado de una forma muy didáctica y divertida.
También recorremos los distintos reinados de Roma, cómo termina la monarquía y da paso a la república. Nos explican cómo se organizó ese nuevo sistema tras la expulsión del rey y el vacío de poder que dejó.
Vemos cómo, tras una gran derrota, Roma crea su sistema de colonias y alianzas, y nos adentramos en el enfrentamiento con Cartago y las guerras púnicas.
Más adelante llegan las guerras civiles, el final de la república y la aparición de uno de los personajes más conocidos: Julio César. Y, por supuesto, también aparece Cleopatra, ya que tuvieron un hijo juntos.
Seguimos con Octavio y Marco Antonio, las cuatro grandes dinastías imperiales. Y finalmente, la decadencia de Roma.
Este libro es justo eso, una forma diferente de aprender, de disfrutar y de engancharte a la historia casi sin darte cuenta.
Como todos los libros de Emilio, una enseñanza tras otra. Es verdad que, de todos, quizá éste sea el más indicado para los peques, pero la colección lo pide. En cualquier caso, una delicia leer al maestro loco por los clásicos, siempre.