En este libro nos adentramos en la Isla de Balish de la mano de Jade, princesa y futura reina de Balish, la cual debe terminar su formación en la fortaleza de Derkos. También conocemos a los guerreros lesas, quienes, además de su fuerza, poseen un don especial.
Es un libro de fantasía en el que encontramos amor slow burn, amistad, lealtad, traiciones y mentiras.
El worldbuilding de esta historia es increíble: es rico en geografía, cultura, razas e historia, todo ello mezclado con mitología, lo que aporta mucha profundidad al mundo creado por la autora.
El estilo de escritura de la autora me ha encantado: no he podido soltar el libro desde que empecé a leerlo. Es una lectura adictiva, con un lenguaje sencillo y fácil de seguir que, junto a la estructura del libro, hace que la lectura sea muy amena.
La construcción de los personajes es de diez: todos tienen una historia, tanto en conjunto como por separado, que se entrelaza de alguna manera con el hilo principal. Mi trama favorita ha sido el slow burn; he pasado por todas las emociones de la mano de Jade.
Además, la historia no solo destaca por su acción y fantasía, sino por la evolución personal de Jade, una protagonista que crece, duda y se enfrenta al peso de las decisiones que conlleva su destino. A lo largo de la novela, la autora explora temas como la responsabilidad, el sacrificio y la identidad, aportando una gran carga emocional a la trama.
El final del libro es un cierre que claramente abre la puerta a una segunda parte; un final que deja con ganas de más. Guerra de dioses: El despertar del poder es una lectura ideal para quienes disfrutan de la fantasía épica con mitología, personajes bien construidos y romances que se cuecen a fuego lento.
Frases favoritas:
“Lucharía por ellos con uñas y dientes, siendo reina, princesa o simple soldado”
“Los mortales son débiles, es muy fácil hacer que caigan en las trampas”
“Solo sé que no soporto que lo pases mal, no me importa arrancar alguna cabeza de los hombros por ti. Pero no sé por qué”
“Porque si me sigues mirando así voy a cogerte, sacarte de aquí volando y llevarte lo más lejos posible”
“Quería alejarla para no hacerle daño y, en ej proceso, el daño se lo había hecho de todas formas y, a la vez, se lo había infligido el mismo”