Una novela coral sobre un secuestro en el que nada es lo que parece.
Es una tarde cualquiera en el planeta Marte. Dos adolescentes tratan de escapar de unos hombres que las siguen y terminan secuestradas por un vecino que las quiere proteger. Pero# ¿están realmente en cautiverio? ¿Quién es víctima de quién? ¿Están en Marte? En Las chanchas nada es lo que parece. Sus personajes, enigmáticos y seductores, por momentos dan la sensación de estar todos desquiciados.
En esta novela, Félix Bruzzone, una de las voces más originales y arriesgadas de la literatura argentina actual, logra que la energía del relato se transforme siempre en otro relato, una historia sin fin con desplazamientos inesperados.
Una vez más, brilla la capacidad del autor para reflexionar sobre las relaciones familiares, el amor y la violencia mientras nos arrastra a un universo plagado de extrañezas, todo con una naturalidad deslumbrante.
Debe ser uno de esos libros que en realidad es una metáfora sobre los desaparecidos, o sobre el peronismo, o sobre el neoliberalismo, o algo por el estilo. Pero no sé, estoy adivinando porque no entendí nada.
La historia? Más o menos, lo que pasa es esto. En Marte (probablemente el planeta) una noche aparecen dos nenas corriendo diciendo que alguien las quiere secuestrar. Un tipo las rescata, y una cosa lleva a la otra y las chicas quedan a vivirse en la casa de él, pero nadie sabe de eso, ni siquiera la esposa del tipo. Él sé lo cuenta a un amigo, y entre los dos cuidan a las nenas. Hasta que se van los cuatro de gira a hacer un espectáculo de karaoke y magia por las sierras. Un día, el tipo del comienzo decide volverse con su esposa, y el amigo se queda con las dos nenas. O algo así. No entendí nada.
Capaz que trata de otra cosa y a mí no me da la cabeza. Se aceptan interpretaciones.
Es un libro extraño, lo primero que leo del autor. Cuenta la historia de un hombre que termina secuestrando dos chicas de quince años para que la esposa no piense que le fue infiel. Tiene tres puntos de vista: el secuestrador, una de las chicas y la esposa del secuestrador. La historia me gustó, sentí todo el tiempo su relación con la dictadura Argentina, con los desaparecidos .. está siempre. Me gustó también la extrañeza con la que se mira la situación, hay incluso un cinismo, es la realidad de la dictadura convertida en una ficción, donde uno de los personajes principales nos dice que está en Marte, en un Marte que es nuestro planeta con unos marcianos muy parecidos a las clases más bajas que nadie más parece notar salvo él. Nunca terminamos de entender qué está pasando, porque lo que nos cuentan no es la historia que vemos ocurriendo por atrás.
Quedé un poco confundido. No sé si no lo entendí; o el final es muy abrupto y cortante; o la simpleza de la narrativa lo transforma en una genialidad; o hay pistas en el relato que no fui capaz de captar.
"Pasó un día más, y otro. Y nada. Y era raro, porque cada tanto me parecía ver a Romina acercarse a la ventana. Era como si ella viniera a convencerse de que me había visto, y de que Lara y yo estábamos en su casa. No sé si Gordini la vio o no, ni qué pudo pasar con Andy. A veces me da la impresión de que Gordini y Romina hablaron, y se pusieron de acuerdo en qué era lo que iban a hacer. No sé cómo pudo ser ese encuentro, ni cómo pudo haberse dado. Pero por todo lo que pasó después habría que pensar eso. Y también habría que pensar que a Andy no le dijeron nada, que lo salvaron. Gordini una vez nos dijo que había sido amante de Romina. Pero quién puede creerle algo a Gordini. También nos había dicho eso de la enfermedad de Romina, y cuántas cosas. Una termina sin saber la verdad no porque sea una tonta, una ilusa, una pendeja sin calle, sino porque la tiene que arlar de un rejunte de mentiras y mentiritas que no se sabe cuál vale más, cuál vale menos, cuál es por qué cosa, cuál es. Y Andy es un pan, tiene manteca, queso, dulce blando, de batata, o de leche, Andy se derrama, Andy es un almohadón, un... Bueno, Andy es como su conejo. Y yo si hay algo que no pensaba hacer era hablar de conejos, ni de Roberto, pero parece que sí, que algo hay que decir y que puede ser importante. Casi, diría, lo más importante..."
La idea está buenísima pero no termina yendo a ningún lado. Creo que se enrosca mucho la trama con el cambio de narradores. Hay detalles piolas que nunca se retoman. Además el accionar de los personajes no se entiende, son tan extraños que no vale la pena preguntarse por qué hacen lo que hacen. Es medio desordenado
Un libro donde las cosas suceden con la velocidad de la luz. Una historia muy bien contada, dos chicas que desaparecen y todo un mundo detrás. Este libro lo leí el día de fin de año, quería terminar el 2022 con una lectura más encima y, como hacía tiempo lo venía pateando, decidí que era momento. Y no me arrepentí. Lectura cómoda, no abruma, no aburre; capítulos cortos y personajes extraños.
Más que una novela es... una experiencia. De esas historias que te dejan esperando explicaciones pero en realidad no dejan ninguna, o sí, están ahí para que uno saque conclusiones y no pretenda tener todo masticado. Lo absurdo, lo ridículo, lo que se dice y lo que no, lo que sale entre las grietas. Me gustó muchísimo
Al principio no entendí nada. Luego de darle una vuelta me di cuenta que la novela tiene tantas interpretaciones sobre la familia moderna (o los tipos de familias) que la hace muy interesante.
Tengo mis dudas pero Romina también no estaba secuestrada? Me gustó pero me dejó un gusto a que me falto algo más, no se que es. Quizás la mirada de gordini.
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Me parece que es una continuación super acertada de "Los Topos". Quienes no hayan hecho esta relación les recomiendo fervientemente que puedan leer esa novela.
Un libro extraño, es lo menos que se pueda decir. Me recuerda a Cortázar. No quiero decir con esto que Bruzzone haya alcanzado ya la destreza narrativa y perfección estilística de Cortázar, no. Simplemente quiero decir que la naturalidad con la que nos envuelve en su mundo inverosímil y desencajado me recuerda esa misma cualidad que tiene Cortázar para envolvernos en ideas sin pies ni cabeza y que terminemos aceptándolas como si fueran lo más natural del mundo. Que un hombre secuestre con cariño y atención a dos chicas solamente porque tiene miedo de que su mujer piense que la engaña es una premisa tan difícil de absorber como que a la prima de anchas caderas prefiramos llamarla educadamente La Culona en vez del más grosero Ánfora Etrusca. Y Bruzzone nos lo cuenta como si fuera lo más natural del mundo. No quiero desvelar más de la trama del libro así que lo dejo ahí. Yo, que en general leo despacio y tardo mucho en terminar cualquier libro, me leí este en menos de 24 horas.
Hay un estilo de César Aira que prolifera a lo largo de toda la novela. Distintas voces relatan un hecho desde su perspectiva: Andy, un hombre que vive en Marte; Mara, amiga hermana enamorada de Lara, es secuestrada por Andy pero se vuelve cómplice del secuestro; Romina, pareja de Andy que vive en otra dimensión. Si todo es lo que parece, en Las chanchas lo real queda entrelazado con lo fantástico y con la vida futura en otro planeta. Le pongo tres estrellas porque empieza muy bien pero la voz de Romina no me define demasiado.