Jillian Meadows writes cozy love stories that make you swoon, smile, and squeal. She lives thirty miles past The Middle of Nowhere with her husband, four wild daughters, two unruly dogs, and her sparkling water addiction. When she’s not writing, you can find her devouring a romance novel, playing board games, or enjoying the outdoors with her family.
Esta novela se ha convertido en mi nueva obsesión y no me escondo. Desde que la empecé no he podido dejar de hablar de ella y de recomendarla, y es que hacía tiempo que una historia de amor no me emocionaba tanto.
A través de dos puntos de vista absolutamente maravillosos, conoceremos a fondo a Millie y a Finn, ambos trabajan en el museo. Ella es entomóloga y se postula para dirigir su departamento y él compagina su trabajo de astrónomo mientras se hace cargo de sus sobrinas pequeñas. Al principio son un poco grumpy y sunshine, pero no lo considero un tropo importante en la historia.
Los personajes no solo tienen una construcción increíble sino que la historia está cargada de diálogos ingeniosos, momentos emotivos y de vulnerabilidad y otros más divertidos.
La historia de Millie y Finn ha sido tan especial que se ha convertido en una de mis favoritas y me ha tenido chillando en algunas partes.
Además, me ha recordado mucho a Ali Hazelwood por ser personajes diferentes, por la carga feminista y por la importancia de la mujer en la ciencia.
Siempre son necesarias este tiempo de historias que nos hacen creer un poquito más en nosotras mismas y, por supuesto, en las historias de amor.