El tiempo, tal y como lo conocemos, se ha subvertido. Algunos lo llaman erosión cronológica, otros colapso temporal total o inestabilidad múltiple… básicamente, el tiempo se está desmoronando. La mayoría lo llama “la crisis”. Para la gente normal, significa que ahora pasan cosas extrañas y terribles continuamente. Puedes quedarte atrapado para siempre en el peor momento de tu vida, ser asesinado en casa por tu gemelo malvado de otra dimensión o tomar un desvío a la prehistoria mientras vas al trabajo. Las distinciones entre pasado, presente y futuro son confusas. Todo está mezclado. Deniz Camp, reconocido por su trabajo en las series 'Absolute Martian Manhunter' (Panini Cómics, 2025) y '20th Century Men' (Astiberri, 2025), ha creado junto a Eric Zawadzki una serie antológica de ciencia ficción llena de acción que sigue a personas normales que se mueven por un mundo alternativo donde el simple hecho de salir por la puerta puede arrastrarte a una aventura inesperada. Historias únicas, hermosas y horribles, trágicas y redentoras, surrealistas y, de alguna manera, demasiado familiares que radiografían el presente y desnudan las profundas crisis sociales que nos rodean.
Os capitulos 3, 4 e 5 son brutales tanto en guión como en debuxo (5 estrelas). O 1 (4 estrelas) é unha moi boa presentación, necesaria, creo, para que o resto do comic non te abrume. O 2 é moi moi creapy, aínda que está tamen ben (3 estrelas). Sería un 4,5. Para os fans da sci-fi en en concreto das crisis temporales é un must
Alucinante. La mejor antología de relatos de ciencia-ficción en años, en cualquier medio. De hecho, Deniz Camp demuestra en estos Sucesos críticos variados ser uno de los guionistas más destacados de la actualidad —estando a años luz de su ya meritorio trabajo en The Ultimates e incluso de su sorprendente Absolute Martian Manhunter—, acompañado a los lápices por un excelente Eric Zawadzki, ilustre desconocido para mí, que lo borda plasmando sobre el papel las extraordinarias ideas de Camp.
Lejos de constituir una traba para la imaginación del escritor, la tenue línea conductora del volumen (a saber: que el tiempo se ha descontrolado de maneras inimaginables y perturbadoras que alteran la vida de las personas de las maneras más fantásticas y grotescas) permite al guionista mantener una idea subyacente de coherencia dentro de la atmósfera de surrealismo que el cómic transpira, que se agradece. En este aspecto, la serie recuerda de manera poderosa a la también excelente Ice-Cream Man, capaz también de presentar al lector las más extrañas historias de cualquier género imaginable mediante una premisa argumental que no por el hecho de adolecer de cierta endeblez resulta menos efectiva.
En fin, una auténtica joya que confirma y consagra a Camp como un autor muy a tener en cuenta en el panorama actual del cómic americano.
El cómic es una serie de relatos independientes, todos ellos autoconclusivos. El eje de los relatos es alguna alteración del espacio-tiempo: líneas temporales que se entremezclan, discontinuidades o bucles en la línea temporal, universos paralelos... El único elemento común a todos ellos es un mendigo con una mochila voladora que aparece siempre como elemento secundario, sin tener relevancia en la trama.
En el apartado gráfico el dibujo es claro y expresivo, pero destaca, sobre todo, el uso del color para destacar elementos o diferenciar momentos o líneas temporales distintas. Juega también con la distribución de las viñetas, empleando la misma estructura de las mismas en distintas páginas para remarcar el paralelismo de acontecimientos diferenciados, pero que son uno repetición o simetría de otros.
Antología de ciencia ficción con tintes intimistas en una realidad (o infinitas) en la que el tiempo se ha desbaratado. Especial mención al relato "extraños bucles", donde el ilustrador da rienda suelta a toda su imaginación y a las posibilidades (infinitas) que ofrece el cómic como medio de expresión.