Sergio Luzzatto is the author of Padre Pio: Miracles and Politics in a Secular Age, which won the prestigious Cundill Prize in History, and of The Body of Il Duce: Mussolini's Corpse and the Fortunes of Italy. A professor of history at the University of Turin, Luzzatto is a regular contributor to Il Sole 24 Ore.
Un señor muy curioso. Aunque a mis ojos el autor patina un poco adjudicándole la popularización del antisemitismo o del escuadrismo, por no hablar del título de "primer fascista". Quitando los esos apuntes que hace el autor, el resto del libro es una biografía muy interesante. Uno de los tantos aristócratas decimonónicos que viéndose fuera de lugar y tiempo, decidieron irse a hacer cualquier cosa que se les antojara. Un Mishima francés.
Magnífica obra de Luzzatto, que se rinde a las exigencias del mercado editorial con un título controvertido al que tampoco hay que darle mayor importancia. Es obvio que el autor sabe que Morès fue una figura más dentro del magma político-cultural del final del siglo XIX del que surgiría esa cultura política en esencia sincrética que fue el fascismo, carente de un corpus de ideas elaborado, tanto como lo era el propio biografiado, mucho más movido precisamente por el irracionalismo, el vitalismo y el deseo de vivir su vida como si de una saga épica se tratara. El trabajo que Luzzatto hace al reconstruir la vida, la época y las conexiones de Antoine de Morès a nivel global es brillante, dinámico, atractivo y fascinante. Además de estar muy bien hilado, nos permite acompañar muy de cerca a un hombre que, de alguna manera, encarnó un tiempo muy particular, el de la crisis de la modernidad, y que al mismo tiempo es completamente atípico a la experiencia común de sus contemporáneos, porque nos muestra a un hijo del periodo en que el mundo comenzó a devenir plenamente accesible (él fue uno de tantos que se lanzó a hacerlo suyo), con el auge del colonialismo, el capitalismo y el supremacismo blanco. Una vida a caballo entre Europa, Norteamérica, el Sudeste Asiático y el norte de África, de un sujeto contra el que, efectivamente, queda claro que lucha el autor en lo que se refiere a la atracción que ejerció sobre él al trabajarlo. Lo consigue mostrando la cara más prosaica y miserable de un hombre que, junto a muchos otros, fue bandera del antisemitismo de entresiglos, anuncio de lo que estaba por venir y de las paranoicas teorías de la conspiración de su tiempo, según las cuales los judíos habrían urdido una conspiración para dominación mundial. Morès consagró su vida a demostrarlo y a incentivar una respuesta radical y violenta de sus contemporáneos contra los judíos, señalados como principal amenaza existencial de Francia y de la civilización cristiana occidental en general.
Buena biografía, muy bien escrita y entretenida para conocer la vida del “primer fascista” (matizable, en mi opinión). Y para conocer, a través de Morès, el desarrollo de algunas de las tensiones, problemas, preocupaciones y crisis del fin de siècle, que unas décadas después, con el impacto de la Gran Guerra, reformularía y llevaría al paroxismo el fascismo.