Si te gustan las historias con misterio, un poco de romance y mucho lío entre gente de la alta sociedad, este libro es bastante disfrutable.
La protagonista, Georgie, es una aristócrata sin dinero que intenta salir adelante como puede, lo que ya de por sí da lugar a situaciones bastante divertidas. Pero todo se complica cuando acaba metida en un asunto medio secreto relacionado con la monarquía y tiene que irse a Escocia a investigar. A partir de ahí, hay enredos, sospechas y ese toque de “no sé en qué lío me he metido” que engancha bastante.
Lo mejor del libro es el tono: no es un thriller serio ni pesado, sino más bien ligero y con humor. Georgie es un personaje muy fácil de querer porque no es perfecta, se equivoca y muchas veces improvisa, lo que hace la historia más entretenida. Además, el ambiente de la aristocracia británica y los personajes históricos le dan un toque curioso.
Eso sí, no esperes una trama súper compleja o llena de giros inesperados. En algunos momentos se ve venir lo que va a pasar, y los personajes secundarios no están demasiado desarrollados. Pero tampoco es un libro que busque eso: está pensado para entretener.
En conclusión, es una lectura fácil, divertida y perfecta si quieres desconectar un rato sin complicarte mucho. Ideal para fans del misterio ligero con un toque histórico.
Anoche me quedé a 50 páginas de acabarlo y de haberlo empezado y acabado en el mismo día, pero estaba agotadaaaaaaa y no pude.
Qué rabia me da que Alma saque estos libros cada mucho porque justamente esta serie es genial. Me da la vida. Adoro a la autora y a Georgie. Y a Darcy, aunque me cabrea todo el rato.