Un cuerpo en el mar. Una ex policía desengañada. Un mar que nunca olvida
El thriller mediterráneo llega a la costa catalana
Cuando el cuerpo de una mujer aparece flotando en el puerto de Palamós, Cecilia Soler, expolicía y vecina de una cala del Empordà, se promete mantenerse al margen. Pero cuando Marc Vila, su excompañero en los mossos, se enfrenta a una investigación sin salida, la subinspectora que lleva dentro vuelve a despertar. Entre cafés y clases de latín con su vecina Aurelia, una anciana observadora e irónica, noches de insomnio frente al mar y secretos que huelen a gasoil y sal, Cecilia se ve arrastrada a una trama donde nada encaja: un centro de yoga con demasiadas sombras, un hotel de lujo perdido entre viñedos y un grupo de personajes que esconden más de lo que muestran.
Crimen bajo la tramontana es un thriller mediterráneo donde se entrelazan la culpa, el deseo y la memoria.
no suelo leer novela negra, pero este libro ha sido como dar un paseito por la playa y luego ir a una terracita a la sombra a tomar algo con mucho hielo mientras una amiga te cuenta un chisme..... chulo
¡Me ha encantado! Necesitaba descongestionarme de novelas pesadas, difíciles de roer y como soy fiel creyente de que una novela debe acompañarte según tu situación y lo que necesitas en ese momento, “Crimen bajo la tramontana” lo ha conseguido.
Trama fácil de seguir, personajes escuetos pero que tampoco me han pedido mucho más, el libro me ha entretenido y considero que sin más ambiciones por parte de la autora, está bien escrito. Además, fresquito para el verano que empieza ☀️
Por compañerismo se implica en un caso cuando realmente no debe.
Cecilia fue apartada del cuerpo de los Mossos y ahora transporta en modo Uber a personas por la Costa Brava.
Sigue teniendo buena relación con su antiguo compañero, Marc Vila, que está al mando en un caso de muerte por envenenamiento en Palamós.
Aparecen dos mujeres afectadas por este envenenamiento; tienen como punto en común, un hotel, Mas Gavarres, regentado por un hombre ambicioso y pedante.
La autora nos lleva con habilidad hacia un desenlace que suponemos que es, o no es; por debajo la trama fluye con gran soltura, posicionando a Cecilia en el centro de las pesquisas de una hábil manera indirecta.
Cecilia, mujer que aprende latín con su vecina Aurelia, que intenta alejarse de sus propias emociones, pero que no puede evitar toparse con ellas, tanto en lo familiar como en lo sentimental.
No he contado casi nada de la trama, a propósito, porque ciertas novelas negras no se disfrutan si se destapa demasiado.
Mi amor por la Costa Brava y mis veranos eternos en Palamós hacen que conecte con este libro desde el inicio.
Un crimen por resolver, una policía que ya no está en el cuerpo y cuya vida es un auténtico desastre, aunque sigue conservando su gran olfato de sabueso, y un policía bonachón que hace lo que puede con lo que tiene.
Me ha gustado, pero no me ha parecido una novela memorable. Es una lectura ligera, perfecta para el verano.
Sería un 3,5, porque aunque se lee muy muy bien, el final ha sido un poco... meh. Creo que no ha sacado todo el partido que podía a los personajes, siento que me ha faltado conocer más a Cecilia, y algunas relaciones han ido demasiado deprisa.