Hay una adolescente disfrazada de leoparda que busca ternura en una fiesta mientras libra una guerra contra su propio deseo. Hay gacelas que devoran leones. Hay niñas que esconden la violencia bajo la piel estampada. Hay cuerpos que mutan, que se camuflan, que aprenden a enseñar los dientes. En estos relatos, las víctimas se convierten en verdugos y los verdugos reclaman amor. La jungla no está afuera; late bajo la ropa, bajo el maquillaje, bajo el lenguaje, y cada historia abre una grieta en lo cotidiano. Nos obliga a mirar de frente aquello que preferiríamos domesticar: el deseo, la identidad, la herida, la maternidad, la crueldad.
Animal print es un libro de fábulas contemporáneas donde lo salvaje y lo humano intercambian máscaras. Cuevas escribe como quien acaricia con una mano y araña con la otra, con una prosa feroz y delicada al mismo tiempo, lírica y afilada, y convierte cada relato en un espejo deformante donde bajo cada piel hay otro animal esperando su momento para revelarse.
Porque todos llevamos una fiera dentro. Y hasta la más brutal sigue buscando amor.
el animal print se inventó para las lesbianas, por lo de las distintas pieles que nos vemos obligadas a vestir a lo largo de nuestras vidas. para las mujeres también, por lo de tener que sacar las garras más veces de las que nos gustaría.
Como con su otro libro, una lectura completamente hipnótica para mi. Leo, leo y solo quiero estar en su mente, fundirme con ella y sus pensamientos o tener una conversación hasta las tantas sobre la vida. Para mí, una de las mentes más curiosas que he leído.
Desde lo queer, me encantan las metáforas con los animales y el cambio de piel/transformacion. De todo el libro sin duda me quedo con esto:
“Porque tú no estabas en un armario, estabas en una jaula. ¿Quién inventó eso del armario si tú nunca te has metido en uno? En la jaula sí, estabas encerrada mirando a través de los barrotes un mundo en el que no podías participar. Y ahora delante de ti ha despertado de repente el mundo.”
Ha sido tan bestia este libro. Me he sumergido completamente, me he puesto en la piel de estos personajes y he transitado todas sus transformaciones. Cada relato me ponía más aún los pelos de punta. Una simbología animal increíble, llena de fuerza y agresividad en algunos, pero siempre acompañados con una ternura muy especial. Un libro para las raras, para las que en algún momento hemos sentido que nunca saldríamos de la jaula. Viva el animal print y vivan las lesbianas.
La monstruosidad que nos configura la identidad, a veces impuesta desde la mirada del otro y alguna vez desde nuestra proyección de lo que nos gustaría ser pero. La animalidad y la ficción como maneras de salvarnos.
Relatos cortos, poéticos algunos e incómodos otros, conectados entre sí. Y todos en realidad tienen la misma conclusión: «el mundo es un disfraz monstruoso»
Irene tiene esta virtud de mezclar la ternura con la crueldad y hacerlo para que tenga todo el sentido del mundo
El año pasado me enamoré de "Un momento de ternura y de piedad" , esta vez Irene nos regala relatos más cortos pero interconectados que me han removido por dentro y me han dejado con ganas de más. Me encanta su escritura moderna, ligera , tierna y afilada, una vez que lo coges no lo puedes soltar.
Este libro debería llamarse: Irene Cuevas ha metido una cámara de vigilancia en tu casa y lo ha contado todo pero lo ha escrito mucho más bonito de lo q es en realidad (como ella sabe)