Alicia Catalán, más conocida en redes como @kalonbay, debuta en novela con una historia inspiradora, de superación, amor y sensibilidad que hará las delicias de las lectoras de romance contemporáneo con humor, proximidad forzada, family found y art competition.
Vera siempre soñó con ser artista.
Vera nunca luchó por su sueño.
Tras finalizar su grado en turismo y ser aceptada como recepcionista en el Imperial Prague, uno de los hoteles de lujo más prestigiosos de Europa, Vera decide meter su cuaderno de dibujo y su corazón roto en una maleta para comenzar la vida que se esperaba de ella… o, al menos, eso creía.
Cuando conoce a Edrian, un carismático apasionado de la cocina,Vera se cuestionará todo lo que creía saber sobre las relaciones y el amor, hasta el punto de hacerla dudar sobre sus verdaderos deseos.
Su encuentro con una inesperada huésped del hotel desencadenará una serie de acontecimientos tras los que Vera tendrá que decidir si seguir con su planificada vida o ponerla patas arriba con un cambio de rumbo sin billete de vuelta.
"Una historia inspiradora, de superación, amor y sensibilidad".
Tenía las expectativas altísimas con este libro porque sigo a Kalonbay desde hace mucho tiempo y siempre me han parecido preciosos los textos que comparte en redes. Precisamente por eso me da pena decir que la novela me ha decepcionado bastante.
La historia engancha, y creo que ese no es el problema. Hay tensión, momentos emotivos y una atmósfera que invita a seguir leyendo. Además, hay elementos que sí me han gustado mucho, especialmente todo el simbolismo de las ballenas y la marca con forma de cola de ballena, que me ha parecido un detalle muy tierno y probablemente de las partes más bonitas y sensibles de la novela. También tiene frases bonitas y mensajes interesantes sobre el miedo, el arte, la identidad y la búsqueda de propósito.
Sin embargo, para mí, falla en algo mucho más importante: la manera de escribir y la ejecución de las ideas que plantea.
La narración se siente demasiado básica y muy explícita emocionalmente. En lugar de dejar que el lector perciba los sentimientos a través de las acciones, los silencios o el subtexto, muchas emociones se explican directamente. Personalmente, prefiero cuando una historia confía más en la inteligencia emocional del lector y permite descubrir lo que sienten los personajes sin tener que verbalizarlo constantemente.
También me ha costado conectar con la relación entre Vera y Edrian. Muchas de sus discusiones y momentos de conexión me han parecido forzados, como si la química estuviera más “dicha” que realmente construida de forma natural. Vera, además, es presentada constantemente como alguien extremadamente especial, pero a veces juzga situaciones y personas sin realmente conocerlas, y eso me ha generado cierta contradicción con la imagen que el propio libro intenta transmitir de ella. Muchas veces, Vera da la sensación de no valorar realmente todo lo que los demás hacen por ell
Algo parecido me ocurrió con las amistades que Vera construye durante la historia. La conexión con sus compañeras de piso y con Kaleb se desarrolla de forma tan rápida e intensa que a veces resulta poco creíble. Todo parece muy “familia encontrada”, muy perfecto y emocional desde el principio, como si llevaran años conociéndose, cuando en realidad apenas comparten tiempo juntos.
El tema del idioma y del contexto cultural ha sido probablemente lo que más me ha sacado de la historia. Estando en Praga, me resulta muy poco creíble que Vera prácticamente nunca tenga dificultades reales con el idioma ni con la adaptación cultural. Cualquiera que haya dejado España para trabajar o vivir en un país donde el idioma principal no es el suyo sabe lo agotador, incómodo y solitario que puede llegar a ser comunicarse constantemente en otra lengua, incluso teniendo un buen nivel. Sin embargo, en la novela apenas existe esa barrera lingüística ni el choque cultural que inevitablemente forman parte de una experiencia así.
Además, da la sensación de que Praga es simplemente un decorado bonito más que un lugar vivo y real. Apenas hay referencias al checo, a la comida típica, al arte local, a expresiones culturales propias o a costumbres que hagan sentir que la historia realmente ocurre allí. Incluso los diálogos y las dinámicas entre personajes se sienten completamente españolas pese a que supuestamente están hablando en inglés. Al final, la novela podría haber transcurrido perfectamente en Madrid y la historia prácticamente no cambiaría.
Además, muchas situaciones pierden credibilidad cuanto más piensas en ellas. Vera está cuidando de una niña y de una anciana en otro país, mientras desarrolla relaciones, reflexiona constantemente sobre sí misma, participa en un concurso artístico y vive una montaña rusa emocional continua… todo en apenas unos meses y sin que realmente se perciba el agotamiento o la carga real que implicaría esa situación. También hay personajes y conflictos que parecen importantes y luego simplemente desaparecen, como Annie, de quien prácticamente no volvemos a saber nada.
Da la sensación de que la novela quiere hablar de demasiadas cosas al mismo tiempo: el síndrome del impostor, el arte, el amor, la familia, la ansiedad, la identidad, las heridas emocionales… pero termina profundizando poco en casi todas. El tema del sentirse impostora, por ejemplo, parecía que iba a ser el núcleo emocional de la historia, pero acaba ocupando solo ciertos capítulos antes de ser reemplazado por otros dramas.
En resumen: creo que es una novela con buenas intenciones, mensajes bonitos y una sensibilidad emocional evidente, pero con una ejecución bastante floja. La idea tenía muchísimo potencial, pero para mí la historia termina siendo demasiado simplona y llena de dramas innecesarios para todo lo que intenta abarcar.
Y quizá lo más triste es que realmente quería que me encantara.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Tenía las expectativas altísimas con este libro porque sigo a Kalonbay desde hace mucho tiempo y siempre me han parecido preciosos los textos que comparte en redes. Precisamente por eso me da pena decir que la novela me ha decepcionado bastante.
La historia engancha, y creo que ese no es el problema. Hay tensión, momentos emotivos y una atmósfera que invita a seguir leyendo. Además, hay elementos que sí me han gustado mucho, especialmente todo el simbolismo de las ballenas y la marca con forma de cola de ballena, que me ha parecido un detalle muy tierno y probablemente de las partes más bonitas y sensibles de la novela. También tiene frases bonitas y mensajes interesantes sobre el miedo, el arte, la identidad y la búsqueda de propósito.
Sin embargo, para mí, falla en algo mucho más importante: la manera de escribir y la ejecución de las ideas que plantea.
La narración se siente demasiado básica y muy explícita emocionalmente. En lugar de dejar que el lector perciba los sentimientos a través de las acciones, los silencios o el subtexto, muchas emociones se explican directamente. Personalmente, prefiero cuando una historia confía más en la inteligencia emocional del lector y permite descubrir lo que sienten los personajes sin tener que verbalizarlo constantemente.
También me ha costado conectar con la relación entre Vera y Edrian. Muchas de sus discusiones y momentos de conexión me han parecido forzados, como si la química estuviera más “dicha” que realmente construida de forma natural. Vera, además, es presentada constantemente como alguien extremadamente especial, pero a veces juzga situaciones y personas sin realmente conocerlas, y eso me ha generado cierta contradicción con la imagen que el propio libro intenta transmitir de ella. Muchas veces, Vera da la sensación de no valorar realmente todo lo que los demás hacen por ell
Algo parecido me ocurrió con las amistades que Vera construye durante la historia. La conexión con sus compañeras de piso y con Kaleb se desarrolla de forma tan rápida e intensa que a veces resulta poco creíble. Todo parece muy “familia encontrada”, muy perfecto y emocional desde el principio, como si llevaran años conociéndose, cuando en realidad apenas comparten tiempo juntos.
El tema del idioma y del contexto cultural ha sido probablemente lo que más me ha sacado de la historia. Estando en Praga, me resulta muy poco creíble que Vera prácticamente nunca tenga dificultades reales con el idioma ni con la adaptación cultural. Cualquiera que haya dejado España para trabajar o vivir en un país donde el idioma principal no es el suyo sabe lo agotador, incómodo y solitario que puede llegar a ser comunicarse constantemente en otra lengua, incluso teniendo un buen nivel. Sin embargo, en la novela apenas existe esa barrera lingüística ni el choque cultural que inevitablemente forman parte de una experiencia así.
Además, da la sensación de que Praga es simplemente un decorado bonito más que un lugar vivo y real. Apenas hay referencias al checo, a la comida típica, al arte local, a expresiones culturales propias o a costumbres que hagan sentir que la historia realmente ocurre allí. Incluso los diálogos y las dinámicas entre personajes se sienten completamente españolas pese a que supuestamente están hablando en inglés. Al final, la novela podría haber transcurrido perfectamente en Madrid y la historia prácticamente no cambiaría.
Además, muchas situaciones pierden credibilidad cuanto más piensas en ellas. Vera está cuidando de una niña y de una anciana en otro país, mientras desarrolla relaciones, reflexiona constantemente sobre sí misma, participa en un concurso artístico y vive una montaña rusa emocional continua… todo en apenas unos meses y sin que realmente se perciba el agotamiento o la carga real que implicaría esa situación. También hay personajes y conflictos que parecen importantes y luego simplemente desaparecen, como Annie, de quien prácticamente no volvemos a saber nada.
Da la sensación de que la novela quiere hablar de demasiadas cosas al mismo tiempo: el síndrome del impostor, el arte, el amor, la familia, la ansiedad, la identidad, las heridas emocionales… pero termina profundizando poco en casi todas. El tema del sentirse impostora, por ejemplo, parecía que iba a ser el núcleo emocional de la historia, pero acaba ocupando solo ciertos capítulos antes de ser reemplazado por otros dramas.
En resumen: creo que es una novela con buenas intenciones, mensajes bonitos y una sensibilidad emocional evidente, pero con una ejecución bastante floja. La idea tenía muchísimo potencial, pero para mí la historia termina siendo demasiado simplona y llena de dramas innecesarios para todo lo que intenta abarcar.
Y quizá lo más triste es que realmente quería que me encantara.
Si tuviera que resumir lo que me ha hecho sentir esta novela es: No puedes opinar de algo si no le das una oportunidad de verdad
Y es que el principio no me gustó nada. El personaje de Vera me parecía una chica resentida y tonta. Y no me caía bien. No entendía las interacciones tan bordes y a la defensiva con Edrian. Y veía cosas en la manera de expresarse de Alicia que me chirriaban
Pero me quedé, porque había otra partes graciosas y porque no me gusta valorar sin tener una idea más fundamentada. Y, puedo decir que me ha gustado mucho el desarrollo de los personajes y el desenlace de la trama. Porque además no es un final perfecto de los que no me gustan.
Y bueno, voy a añadir que aunque me esperaba lo de Agatha me ha removido y he llorado mucho, aunque hubiese una parte de mi vida ir le costase ver que una relación se haga tan intensa en tan poco tiempo, pero bueno, con las carencias de otros lados puede ser…
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Sigo a Alicia desde hace mucho tiempo y siempre he admirado su trabajo. Me encanta su arte, su creatividad y el esfuerzo que dedica a cada uno de los vídeos que publica, algo que se percibe claramente en todo lo que hace.
En cuanto al libro, debo reconocer que el género romántico no suele ser uno de mis favoritos, y esa es la principal razón de la puntuación que le he otorgado. De hecho, me animé a leerlo principalmente por la admiración que siento hacia la autora más que por el propio género.
Aun así, he disfrutado de muchos aspectos de la obra. Me han gustado especialmente las reflexiones que plantea y el ritmo narrativo, que hace que la lectura resulte ágil y entretenida. En algunos momentos he tenido la sensación de que intenta abarcar demasiados temas complejos e intensos a la vez, como si quisiera tratar todas las cuestiones importantes en una sola historia. Esto hace que ciertos aspectos no puedan desarrollarse con toda la profundidad que merecerían.
Pese a ello, la lectura me ha resultado muy agradable. Es un libro dinámico, fácil de leer y con frases realmente bonitas que invitan a la reflexión. Aunque el romance no sea un género que me entusiasme especialmente, considero que esta novela ha cumplido perfectamente su propósito: entretenerme, hacerme pasar un buen rato y dejarme algunos pensamientos interesantes al terminarla.
Este ha sido uno de esos libros que se disfrutan por la forma en la que está contado. No necesita grandes giros ni un ritmo frenético para enganchar, porque lo que realmente importa son los personajes, todo lo que sienten y cómo van evolucionando poco a poco.
Me ha gustado mucho la manera en la que trata temas como el miedo al cambio, la búsqueda de tu sitio y lo complicado que puede ser tomar decisiones cuando sabes que cualquier camino implica dejar algo atrás. He conectado bastante con Vera y con muchas de las dudas que atraviesa durante la historia.
Lo único que me ha dejado un pequeño sabor agridulce ha sido el final. Me ha parecido un poco abrupto, como si de repente todo se resolviera demasiado deprisa. Me habría encantado leer un poco más sobre cómo fue la llegada de Vera a su nueva ciudad, cómo se adaptó a esa nueva etapa y, sobre todo, cómo consiguió mantener una relación a distancia. Creo que eran aspectos con mucho potencial y me quedé con ganas de acompañarla un poco más en ese proceso.
Aun así, es una historia muy bonita, emotiva y de esas que dejan una sensación muy cálida al terminar. De esas que cierras con una sonrisa y pensando un rato en sus personajes.
Hay libros que no solo se leen, también se sienten. 💙🐋 El canto de las ballenas sin mar ha sido uno de ellos. Alicia Catalán escribe con una sensibilidad muy especial. Tiene esa capacidad de convertir las emociones en palabras sencillas, de esas que llegan al corazón sin hacer ruido. Cada página transmite cariño, esperanza y la importancia de encontrar nuestro lugar, incluso cuando sentimos que no encajamos. Agatha ha sido, sin duda, mi personaje favorito. 🤍 Es de esas personas que dejan huella por su forma de mirar la vida, por su ternura y por todo lo que aporta a quienes la rodean. He sentido un cariño enorme por ella desde el principio. Y Vera... qué bonito ha sido acompañarla en su camino. A pesar de sus miedos, demuestra una fortaleza admirable. Porque ser valiente no significa no tener miedo, sino seguir adelante a pesar de él. Su evolución emociona y hace que sea muy fácil sentirse reflejado en ella. Es una novela que habla de las segundas oportunidades, de los vínculos que nos salvan y de esas personas que aparecen para recordarnos que siempre hay un lugar donde volver a empezar. Una historia que recomiendo de corazón. ✨📖
Me ha encantado!! Me he metido en la historia desde el primer momento. Este libro te hace sentir de todo y está lleno de frases y lecciones maravillosas. Me encanta Agatha y toda su luz y energía, y me encanta como habla del arte. Edrian te quiero!! 🥰🥰
Unha historia PRECIOSA, tiña moitísimas ganas de ler este libro e sen ningunha duda non me decepcionou, ahora quero ir a Praga por navidad e coñecer esa marabillosa ciudad
Inspiradora, envolvente y sencillamente preciosa. Una novela que te atrapa desde el prólogo, en la que el amor acompaña a los personajes sin eclipsar su crecimiento. Los personajes secundarios tienen una profundidad que los hace ser extremadamente reales. Reirás y sufrirás con ellos.
La historia es buena, entretenida y bonita. Llena de detalles, símbolos y frases que construyen su propia personalidad. Con una ambientación que nos permite viajar a Praga, a la que dibuja como un sueño. Una historia de superación y valentía que surca un mar repleto de ballenas y de dificultades que no deja de representar la vida misma. Es pura pasión y amor, aunque también cabe la decepción y el dolor.
Por lo que sí, me ha gustado. El problema es que esperaba mucho más de ella. Pero no solo ha sido la decepción de no encontrar exactamente lo que buscaba en esta novela, sino también los múltiples fallos, errores o carencias que he encontrado a lo largo de su lectura.
Al principio, en mi mente me había montado un cuento en el que la trama se desarrolla casi por completo en un hotel, cosa que me intrigaba muchísimo puesto que llevaba un tiempo buscando algún libro con esa premisa. Para mi sorpresa (pues tenía cero ideas de como se encaminaría la historia) y decepción, no fué así. Aún así, quise darle una oportunidad y continuar.
Por una parte, el problema de la novela radica en que, en ocasiones, tira de ideas muy vistas y la parte original de esta queda un poco floja. Me molestó mucho cuando 𝑽𝒆𝒓𝒂 llegó a Praga y tan pronto como se instaló encontró amistades tan fuertes, con tanta rapidez y tanta confianza, quitando realismo a la historia. Por no hablar de la completa ausencia de la experiencia en sí en una nueva ciudad, en otro país y con otra lengua. En ningún momento se ha descrito su adaptación allí o el contraste de idioma y sus dificultades. Un contexto cultural nulo y relaciones entre personajes muy forzadas. El error aquí es escribir una historia tan poco realista que no es capaz de llegar como seguramente pretendía la escritora.
Después están los miles de cambios en la vida de 𝑽𝒆𝒓𝒂 que se llevan a un ritmo tan acelerado, sin apenas pausa, cansancio o reflexión por parte del personaje. Pues abarca muchos temas al mismo tiempo, sin un buen encuadre que organice adecuadamente las ideas.
Hay muchas más cosas, más detalles que me han molestado a lo largo de la lectura pero que, debido a mi mala memoria y a la falta de haberlos apuntados, no comentaré aquí. A excepción de un punto, que aunque pequeño y tonto, no puede evitar hacerme rabiar: ¿Cómo es que a 𝑬𝒅𝒓𝒊𝒂𝒏 se le describe tan musculoso y con tan buena figura si a penas tiene, en su día a día, tiempo para moverse en coche de un lado a otro, cocinar y arreglar papeles?
Por otra parte, he de decir que me ha gustado mucho todo lo que ha girado en torno al arte. Como se le ha dado vida y significado, como se ha buceado en lo más profundo para encontrar sus raíces y sentir como este nos llena. Esa forma tan maravillosa, que aún tanto me sorprende, de plasmar sentimientos tan puros en un lienzo. Es cosa de magia, una magia en la que hay que creer para hacerla realidad.
En conclusión, no es lo que yo buscaba y no está libre de fallos pero, sorprendentemente, me ha enganchado y en cierto modo me ha gustado, aunque sea solo por la sensibilidad y la pasión con la que se ha escrito la novela.
No es un libro que simplemente leas; es un libro que se siente en el corazón.
No sé muy bien cómo explicar todo lo que me ha hecho sentir esta historia sin quedarme corta, porque ha sido una de esas lecturas que te abrazan el corazón y permanecen contigo mucho después de cerrar el libro.
Seguimos a Vera, una protagonista increíblemente humana. Una joven que, como tantas personas, ha ido dejando de lado sus sueños para vivir la vida que cree que se espera de ella. Y creo que ahí reside parte de la magia de esta novela: es muy fácil verse reflejado en ella. Yo, desde luego, lo hice. Su evolución está construida con muchísimo cariño y se siente tan natural que acabas celebrando cada pequeño paso que da.
Y luego está Edrian... ¿cómo no enamorarse de él? Es de esos personajes que te hacen sonreír cada vez que aparecen. Cariñoso, paciente, divertido, atento... un auténtico green flag andante. Su manera de querer, de cuidar y de acompañar a Vera me ha parecido de una ternura infinita. El romance es un slow burn precioso, cocinado a fuego lento, donde cada conversación, cada gesto y cada momento compartido tienen sentido. No necesita grandes artificios para enamorar.
Pero, si tengo que elegir mi personaje favorito, ese puesto se lo lleva Agatha. Qué mujer. Me ha hecho reír muchísimo, me ha emocionado con sus reflexiones y deja algunas de las lecciones más bonitas de toda la historia. Y Sandra... simplemente es imposible no quererla. Es un torbellino adorable que consigue sacarte una sonrisa cada vez que aparece.
Aunque hay romance, para mí esta novela habla de mucho más: de aprender a escucharse, de recuperar los sueños que un día dejamos atrás, del miedo a cambiar de vida, de encontrar un lugar al que poder llamar hogar y de esas familias que uno elige por el camino. El found family de este libro es, sin duda, uno de sus mayores aciertos y uno de los aspectos que más me ha emocionado.
También quiero mencionar la forma de escribir de Alicia Catalán, porque me ha parecido una auténtica maravilla. Cuesta creer que sea su primera novela. Su pluma es cercana, delicada y muy emotiva. Tiene la capacidad de hacer que conectes con los personajes desde el principio y de transmitir muchísimo con escenas aparentemente sencillas. Hay momentos en los que reí, otros en los que lloré y muchos en los que simplemente tuve que parar unos segundos para asimilar todo lo que estaba sintiendo.
Y esa dedicatoria... todavía pienso en ella.
"Para aquellos a los que alguna vez os han hecho sentir como peces fuera del mar: nunca os hizo falta agua para nadar."
Creo que resume a la perfección la esencia del libro.
No es una historia que destaque por grandes giros o por un ritmo frenético. Su fuerza está en el viaje, en los personajes, en las emociones y en la forma en la que consigue recordarte que nunca es tarde para volver a elegirte a ti mismo.
He terminado el libro con el corazón blandito, calentito y con la sensación de haber encontrado un lugar seguro entre sus páginas. Y eso no me pasa a menudo.
No tengo absolutamente nada que criticarle. Me ha gustado todo: la historia, los personajes, el romance, la amistad, el humor, las reflexiones y la forma en la que está escrita. Todo.
Ojalá muchísima gente descubra este libro, porque estoy convencida de que es uno de esos que llegan cuando más los necesitas.
Sin duda, una de mis mejores lecturas del año y un libro que sé que no voy a olvidar.
Título: El canto de las ballenas sin mar Autora: Alicia Catalán @kalonbay
Elegí esta novela por la portada, el título no me llamaba la atención aunque la sinopsis inclinó la balanza a favor de la lectura.
Ha sido una gran sorpresa, aunque es verdad que el tener una protagonista tan joven (que la veo casi como mi hija) no me conectado con ella. Sigue sin encajarme que con tan poca edad tengan tantas vivencias a sus espaldas, no me resulta creíble; por suerte Edrian, Victoria y Agatha suben la media de edad para darle verosimilitud a la historia.
Darle la enhorabuena a la autora por conseguir que me emocione con la historia y que tenga muchas ganas de conocer Praga.
Papel importante el de las amigas de Vera, Sophie y Becca, esas amigas que aparecen en tu vida cuando más las necesitas y que siendo personas tan diferentes entre sí te complementan para sacar lo mejor de ti.
A destacar la lealtad de Marc, la positividad de Agatha, la inocencia de Sandra, la energía de Kaleb, la ilusión de Vera, la bondad de Edrian, la fuerza de Victoria. Creo que todos los personajes tienen fondo y que entre todos hacen un gran equipo.
La moraleja de la historia es que hay que luchar por nuestros sueños para escribir nuestra historia aunque el camino no sea sencillo de recorrer, me merece un gran consejo.
Pros: es una historia muy bonita.
Contras: vas a llorar.
Valoración: 4/5
Sinopsis: Vera siempre soñó con ser artista.
Vera nunca luchó por su sueño.
Tras finalizar su grado en turismo y ser aceptada como recepcionista en el Imperial Prague, uno de los hoteles de lujo más prestigiosos de Europa, Vera decide meter su cuaderno de dibujo y su corazón roto en una maleta para comenzar la vida que se esperaba de ella… o, al menos, eso creía.
Cuando conoce a Edrian, un carismático apasionado de la cocina,Vera se cuestionará todo lo que creía saber sobre las relaciones y el amor, hasta el punto de hacerla dudar sobre sus verdaderos deseos...
Su encuentro con una inesperada huésped del hotel desencadenará una serie de acontecimientos tras los que Vera tendrá que decidir si seguir con su planificada vida o ponerla patas arriba con un cambio de rumbo sin billete de vuelta.
"Una historia inspiradora, de superación, amor y sensibilidad".
Acabo de terminar el libro y me ha encantado. Además, me he sentido muy identificada con Vera en muchos momentos de los que va contando a lo largo de la historia, especialmente al comienzo de la novela, cuando decide marcharse de casa tras recibir la oportunidad de trabajar en Praga.
En mi caso, esa parte me tocó especialmente porque, después de pasar un año bastante duro en casa, yo también decidí poner algunos kilómetros de por medio durante unos meses para intentar sanar. Aunque volvía cada fin de semana para estar con mi familia, necesitaba ese cambio de aire y de entorno para reencontrarme conmigo misma y empezar a reconstruirme.
También me he visto muy reflejada en su relación con Álex porque, al igual que Vera, yo también estuve en una relación en la que nunca me sentí realmente valorada. Durante mucho tiempo normalicé situaciones que no debería haber normalizado y fui dejando de lado mis propias necesidades. Cuando finalmente decidí ponerle fin, me di cuenta de que, en realidad, nunca había ocupado el lugar que creía en la vida de esa persona y de que, si la relación había durado más allá del primer mes, había sido porque yo había puesto todo mi esfuerzo en sostener algo que no se estaba construyendo entre dos. Por eso entendí tan bien la decisión de Vera de priorizarse y apostar por sí misma, aunque implicara enfrentarse a la incertidumbre.
Gracias por escribir una historia tan bonita, tan humana y tan fácil de sentir como propia. Ha sido uno de esos libros que te acompañan incluso cuando cierras la última página, y estoy segura de que me acordaré de él durante mucho tiempo.
Y, por supuesto, gracias también por todo lo que compartes desde hace tantos años. Sin saberlo, has acompañado a muchísimas personas en distintas etapas de sus vidas, y yo soy una de ellas.
La verdad es que tengo sentimientos bastante encontrados con este libro. Creo que aspiraba a ser mucho más de lo que ha acabado siendo, tenía potencial, pero se ha quedado un poco en el intento.
Me ha decepcionado un poco porque admiro mucho a Alicia y me gustan los textos que comparte por redes, pero en esta ocasión me ha costado conectar con su narración; tanto que a veces me sacaba un poco de la historia.
Vera me parece un personaje insoportable, que prejuzga muchísimo a las personas a pesar de intentar vender un mensaje y unos principios que no termina de demostrar...
La relación entre los protagonistas en ocasiones no hay por dónde cogerla, se pelean por tonterías (que se inventa Vera, para sorpresa de nadie) y sabemos que se gustan porque nos lo dicen explícitamente, pero la química entre ellos es bastante escasa.
También es cierto que a partir de la segunda mitad sí que me ha gustado más (no sé si porque el libro mejora de verdad o porque lo reposé durante unos días y mi situación personal ha cambiado).
Es verdad que hay frases muy bonitas, y enseñanzas que merecen la pena, pero en general siento que esperaba más (a lo mejor es culpa mía por tener expectativas)
Aún así, soy consciente de que es la primera novela de la autora, y seguramente le daré otra oportunidad conforme vaya sacando obras nuevas, porque confío en que puede llegar a emocionarme.
Me hizo muchísima ilusión saber que Ali iba a publicar un libro, ya que la llevaba siguiendo desde hacía varios años y era una de mis grandes ejemplos a seguir.
Empecé a leer la historia sin saber muy bien lo que me iba a encontrar dentro, y creo que eso ha hecho que la disfrutase todavía más.
Toda la novela está narrado de una manera súper dulce, y aunque es cierto que al principio pensaba que las cosas iban a ir por otro lugar, el giro de guión que dio me ha parecido totalmente mágico.
He amado tanto a Vera como a Edrian, y se han metido tan dentro de mí que no creo que pueda olvidarlos por mucho tiempo.
Además el personaje de Agatha y de Sandra son dos cositas demasiado adorables. También me he enamorado profundamente de ellas.
Cuando quedaban unas cincuenta páginas del libro ya imaginaba cómo terminar, pero no por ello he llorado menos.
Sin decir mucho spoiler, cuando entendí el título y la cola de ballena fui un mar de lágrimas (quienes lo habéis leído estoy segura de que entendéis a lo que me refiero, y espero no ser la única que haya llorado tanto leyéndolo, jaja).
Si estás buscando una lectura con una reflexiones que se te graben la cabeza y no sos capaz de borrarlas durante mucho tiempo (aunque yo creo que jamás las olvidaré), creo que esta es tu novela.
Ya estoy deseando que Alicia saque la siguiente, ya que iré corriendo a leerla y a refugiarme en ella.
Sinceramente, 5 estrellas se me quedan cortas para todo lo que me ha hecho sentir esta historia.
Me ha apasionado la forma en que está escrita, la historia tan real que hay detrás y cómo aborda temas que vemos cada día: relaciones, prejuicios, inseguridades, envidias, amor, crecimiento personal y heridas que todos cargamos de una forma u otra.
Lo he devorado en 4 días. Literalmente llegaba a casa y lo único que quería hacer era seguir leyendo. No podía parar. 📚💕
Lo que más me ha gustado es el cariño con el que está tratado cada tema. Nada se siente forzado. Todo tiene sentido. Cada personaje tiene su propia historia, sus motivos y sus cicatrices.
Y es que ahí está la magia de este libro: no hay personajes planos. Incluso aquel que al principio parece arrogante o difícil de entender acaba mostrando una parte de sí mismo que te hace comprenderlo mucho mejor.
Es una historia que te hace reflexionar, emocionarte y empatizar. Una de esas lecturas que te acompañan incluso después de cerrar el libro.
💬 Frase que te haría leerlo:
“A veces las heridas más profundas no se ven… pero también son las que más necesitan ser escuchadas.” 🐋💙
El canto de las ballenas sin mar se ha convertido en mi lectura de verano favorita, y es que es imposible que no lo sea después de leer a Vera y Edrian. ✨🐋💐🌊💙
Tras finalizar su grado en Turismo y ser aceptada como recepcionista en el Imperial Prague, uno de los hoteles de lujo más prestigiosos de Europa. Vera decide meter su cuaderno de dibujo y su corazón roto en una maleta para comenzar la vida que se esperaba de ella.
Cuando en su nuevo trabajo conoce a Edrian, un carismático apasionado de la cocina. Vera se cuestionará todo lo que creía saber sobre sus verdaderos deseos. Eso y el encuentro con una inesperada huésped del hotel la situarán frente a un dilema: seguir con su planificación de vida o ponerla patas arriba.
Este libro es mágico, es como la brisa de verano que acaricia las olas del mar y la lectura que más necesitaba sin saberlo.
Es verdad que no lo he terminado, y siendo sincera no quiero mis estrellitas, estoy demasiado enamorada de la historia de Vera y Edrian como para llegar al final.
Así que mientras me leéis, yo seguiré leyendo este veranito la maravillosa novela de Alicia. 💙✨
Vera tan solo es una chica que está aprendiendo a vivir fuera de casa. Todas somos Vera alguna vez incluso dentro de nuestro propio país.
Todavía estoy empezando cuando escribo esto, pero presiento que me va a encantar. Estoy totalmente dentro y ya estoy sintiendo como si yo estuviese dentro de la cabeza de Vera. Me está encantando.
Se nota que Alicia es una apasionada del arte. Las descripciones de los lugares e interiores, de las prendas de ropa, incluso, el análisis de algunos personajes… es que son dignos de alguien que mira mas allá de lo que se puede ver. Tal y como se menciona en el libro varias veces.
No puedo evitar pensar que esta historia refleja el propio corazón de Alicia. Y, he de decir, que me está pareciendo precioso. Y, para más inri, es un corazón de tres puntas, o una cola de ballena, cada uno lo que prefiera.
Ni qué decir que la historia es original y me encantan las múltiples casualidades que acaban por juntar siempre a Vera y Edrian. La verdad es que se siente totalmente verosímil. Como si, de verdad, hubiese un destino para los dos.
Me ha hecho llorar, eso para mí ya significa que todo el libro ha calado hondo y estoy segura de que no lo voy a olvidar.
Ahora que he terminado, he de decir que estoy sobrecogida, me ha encantado y creo que las reflexiones y la evolución de los personajes es un ejemplo para cualquiera que se sienta perdido.
Este libro se siente como alguien que te tiende una mano cálida y fuerte para sostenerte, sabiendo que tú misma no eres capaz de ver tus virtudes, y que te acompaña, apoyándote desde las sombras para que tú puedas brillar. Espero que a todo el mundo le dé esa luz y esperanza que a mí me ha dado.
Una novela preciosa!! La pluma de Alicia es increíble, no me esperaba leer algo tan bien escrito siendo su primera novela. Más allá de la historia de amor principal, me ha encantado la evolución de los personajes, el mundo interno de cada uno, las relaciones interpersonales de todo tipo y el hecho de que nos ha presentado en diferentes ocasiones las perspectivas de varios personajes. Pero creo que lo más llamativo de este libro es directamente el arte que engloba, literalmente en la novela pero también a nivel estructural. No he podido evitar subrayar muchos párrafos tan bien escritos, momentos preciosos y parar de vez en cuando solo para disfrutar de lo que acababa de leer. También me he reído mucho y he llorado sonriendo con los capítulos finales. Solo me queda felicitar a Alicia por haber dado este paso, por haberse atrevido a escribir esta novela y por ofrecernos a nosotros como lectores esta joyita. Lectura muy recomendable!
La pluma de Alicia es muy fácil de leer, no sientes que pone frases de más por eso es una historia que te engancha. Lo que más me ha gustado es que no es la típica historia de romance y eso se agradece porque hoy en día los libros de romance son iguales.Otra cosa que se agradece porque hoy en día todos los libros de romance son iguales. La evolución de los es una cosa a destacar de la novela.Mi personaje favorito es Vera ya que su manera de ser y de pensar en muy parecida a la mía. La que tiene más evolución de personaje es Victoria. Mi personaje favorito secundario es Agatha ya que es una persona super alegre que ve todo lo bueno de la vida y quiere que los demás también estén felices. También me gusta que el hecho de que el libro está inspirado en Praga y me ha dado muchas ganas de ir a Praga. Os lo recomiendo el libro un montón.
Es cierto que en algunos momentos, se nota que es la primera novela de Alicia en cuanto al tipo de historia y la forma en que está escrita. Hay momentos en los que la historia me ha parecido algo predecible y adolescente, otros que no entendía del todo y momentos en los que me costaba conectar con lo que estaba ocurriendo por mucho que lo intentaba.
Pero voy a ser sincera, Alicia es una creadora de contenido que me enamora por la sensibilidad que tiene y por lo mucho que me inspira y eso, en este libro, me parece mucho más importante que la calidad de la redacción. Además de incluir el detalle de la playlist, que me ha encantado y me ha ayudado a darle una banda sonora propia a esta historia, me ha sumergido en las calles de Praga, he subrayado miles de frases que para mí son una joya, me ha emocionado y, además, para mí, tiene un significado muy especial💙🐋
Espectacular la manera de escribir de la autora, te engancha desde el primero momento, una vez empiezas a leer no puedes parar. Tiene un lenguaje fluido, ligero y accesible. Tiene un ritmo que hace que pases las páginas sin darte cuenta!!! Quedé sorprendida, en cómo la historia no, solo te enganchan los protagonistas Edrian y Vera, sino que en especial, los personajes secundarios,como Victoria, tienen un papel muy importante y de gran relevancia. Es facil sentirse identificada con Vera y eso es algo importante a tener en cuenta cuando lees un libro y llegas a conectar tanto con los personajes. Un libro de 10.
Increible escritura la de Alicia. Se nota que esta escrita con mucho sentimiento. Es un libro que merece muchisimo la pena leerlo, lo recomiendo 100%. Si habeis visto a Alicia (kalonbay) en accion dibujando y pintando...escribiendo es aun mas artista todavia. Me ha dejado impresionada!! Es un libro que me ha hecho reir, enamorarme de nuevo y llorar ( cosa que pocos libros consiguen) Siempre me llevare en el corazon a Vera, Edrian, Sandra y a mi Agatha con los consejos de vida tan buenos que da!!!! Me ha encantado
Este libro es sencillamente extraordinario. La manera que tiene Alicia de llegar al lector haciendo que cada sentimiento que plasma traspase las páginas y te haga sentir exactamente lo mismo que están sintiendo los personajes… es maravilloso. He reído, he llorado (mucho) y me he enamorado. Creo que todo el mundo debería de leer este libro porque todos se senatorial identificados con algún momento de su vida. Sin duda se quedará siempre a vivir en un huequito de mi corazón. Enhorabuena Alicia, entras en el mundo de autor literario por la puerta grande! 💙💙💙💙
Una novela que emociona de principio a fin. Sus páginas te hacen reír, llorar, enfadarte y, sobre todo, sentir. Con personajes cercanos y reales, es fácil verse reflejado en alguno de ellos y recordar momentos de nuestra propia vida.
Alicia ha conseguido escribir una historia aparentemente sencilla, pero llena de profundidad, sensibilidad y matices. Una lectura ágil que deja huella y que invita a reflexionar sobre las emociones, las relaciones humanas y la manera en que afrontamos lo que nos ocurre.
Una obra luminosa, humana y necesaria. Mi más sincera enhorabuena. Chapeau.
Esta lectura me ha gustado muchísimo, la he disfrutado al extremo de la risa y del llanto. Vera, una joven que emprende la vida sola y lejos de su país y familia. En Praga, compartirá piso con Sophie y Becca, se convertirán en más que amigas. Nuestro protagonista es Edrian. Se conocerán por casualidad, ella pierde su cuaderno de dibujo y él es quien lo encuentra en la calle, la sorpresa viene después cuando descubren que trabajan en el mismo hotel. De ahí, empieza un tira y afloja, porque al principio la cosa no empieza nada bien.
Tenemos unos secundarios increíbles. Alicia poco a poco, va creando una ambientación increíble en las calles de Praga. Cada uno de sus personajes esconde secretos, lo que muestran a los demás no es el fondo de cada uno de ellos, sus vivencias les llevan a comportamientos de supervivencia, esconden sus realidades, sus miedos y las huellas que la vida ha ido dejando en ellos.
La historia entre Vera y Edrian, es lenta, de descubrimientos que van cambiando la forma de sentir, uno a veces interpreta cosas que no son. Él cocinero y ella con un don con la pintura increíble. Vera empieza de recepcionista y por casualidades, está un tiempo cuidando a una señora mayor y una niña. Las situaciones que se viven con ellas son increíbles, super entrañables y de lagrimillas.
La verdad que, para ser su primera novela, la lectura es fluida, fácil, los momentos duros están escritos de una forma tan real, la sientes y las descripciones te llevan a estar dentro de la historia con gran facilidad. Lectura que os recomiendo sin duda.
Me ha encantado!!! Lo recomiendo muchísimo porque te puedes sentir identificado en todo momento, incluso en los pequeños detalles. Es de esos libros que no solo entretienen sino que te hacen reflexionar y sentirse bien con uno mismo, con cómo eres. Además, se nota el gran cariño y trabajo que hay detrás. La autora es fantástica, está muy conseguida la novela y se entiende todo a la perfección, no parece que sea su primer libro. Deseando que Alicia saque nuevas historias, porque desde luego que ha nacido para esto
Este libro ha sido una historia que llena, me dejó el corazón calentito. Habla temas tan importantes que no pude sentirme más identificada. Lloré, y mucho, y no solo de alegría, sino también de entendimiento y tristeza, por eso este libro es inspiración, emoción y arte a partes iguales. Alicia escribe tan bonito que te llega, la historia está perfectamente construida, todo lo que está escrito tiene un significado, y es que no puede ser más bonita de lo que ya es. Trasmite y hace que la historia sea tuya, sin duda es un libro muy especial, al menos para mí lo ha sido.
Un libro tierno, emotivo y con personajes muy humanos que te engancha desde el primer capítulo. Se trata de historia muy bonita y fácil de disfrutar, de esas que te enganchan más por lo que te hacen sentir que por los grandes giros de la trama. La forma en la que Kalonbay escribe hace que conectes enseguida con Vera y con todas sus dudas sobre qué hacer con su vida, sus sueños y el miedo a equivocarse. Además, el ambiente en Praga le da un toque súper especial y romántico a la novela.
Un libro de diez. No sé centra solo en una historia de amor, sino en un proceso de superación continuo por el que pasan algunos personajes. Vives dentro de la historia porque es como si lo estuvieras viendo por tus propios ojos, y no solo leyéndolo. Sin duda, una de los libros que más me ha tocado el corazón. Recomiendo 100% leerlo sin ninguna duda, la autora es genial y me ha encantado todo el trasfondo de la historia.