Un libro que muestra un ambiente político donde “unos golpean a otros” buscando el favor del expresidente. El autor da su versión de cosas que ocurrieron y expone a una serie de personajes de la política mexicana.
No soy experta en el tema pero mi opinión cuenta, yo lo que oí (Storytel) fue una persona con ganas de limpiar su nombre poniendo el “lodo” donde debe estar, ósea, regresando la mugre a su lugar, la historia escrita tiene un valor eterno, el quiso tener eso y se aplaude.
Nada nuevo en política, admiro a los que por gusto están ahí.
De ahí a qué sea verdad y qué no, solo en sus conciencias, si es que las tienen, y si me insisten un poco yo también diría que en ningún momento le tiro a amlo, nos quiso dejar un retrato íntimo del que fue presidente de nuestro México y con el cual muchos no nos sentimos representados, en fin, mucho blablabla y a esperar las olas después de este torrente de cuestiones y aseveraciones que nos deja este libro.
No me gusta la palabra "interesante" para hablar de casi nada, porque si algo es de verdad interesante, hay muchas otras palabras que pueden expresarlo así y de mejor forma. Pero... este libro es interesante. Así, a secas. Lo es porque narra desde dentro cómo se vivieron varios de los momentos cruciales de la vida política mexicana en las últimas décadas. Es claro que a Scherer hay que leerlo entre líneas y tener presente que esta obra es un intento de limpiar su nombre. Aquí conviene resaltar que Fernández Menéndez lo cuestiona muy poco. Desde el comienzo deja claro que son amigos, pero uno como lector espera un libro escrito por un periodista, no por un amigo del exconsejero jurídico. Se desearía mucho más material crítico y autocrítico. No lo hay. Scherer y Fernández son muy buenos a la hora de diseccionar los puntos claves del sexenio obradorista. Más todavía: hay puntos en los que Scherer alcanza un nivel explicativo francamente bueno. Es casi didáctico para explicar decisiones, retos y complejidades.
Claro está que es tanto o más incisivo cuando se trata de disparar dardos y señalar a sus rivales políticos. Siempre, según él, ha sido una víctima de diferentes persecuciones. El libro, han dicho algunos de sus críticos, puede ser hasta incriminatorio. Me parece exagerado, aunque, de hecho, sí hay cuestiones que resultan sorprendentes. No por impensables, sino por la franqueza con la que las cuenta, como que un ministro de la Corte jure lealtad a alguien que ni siquiera sabe si será presidente. El texto deberá leerse con cuidado, pero tiene su valía. Y ayuda a entender mejor a López Obrador, porque en eso Scherer es consistente: lo alaba como líder, entiende y justifica sus ideales, pero al mismo tiempo lo retrata como un mandatario voluble, caprichoso, complaciente ante la ineptitud y manipulable. Este libro no es una verdad rotunda, pero en algo ayuda a armar el rompecabezas del panorama político pasado y, sobre todo, del venidero.
Libro terminado. Uno de los autores de este título fungió como exconsejero jurídico de la Presidencia durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el cual ofrece un testimonio interno sobre el ejercicio del poder en México, enfocándose en lealtades rotas, intrigas y persecución tras su salida del gobierno.
Se narra la cercanía inicial con AMLO, basada en confianza, y cómo esta se transformó en distanciamiento por dinámicas de poder que no toleran independencia. Cubre episodios como la creación de la Guardia Nacional, la pandemia, el atentado a Omar García Harfuch y el caso Cienfuegos, criticando el uso político de la FGR bajo Alejandro Gertz Manero. Destaca un decreto controvertido para extrabajadores de Luz y Fuerza, visto como clientelismo con alto costo fiscal.
Desde el revuelo en el morenismo, con acusaciones de "pasquín" por figuras como Jesús Ramírez Cuevas, y análisis en medios que lo ven como una "radiografía incómoda" del lopezobradorismo. No busca venganza, sino documentar cómo el poder castiga la autonomía y deja memoria histórica.
Libro: Ni venganza ni perdón (2026). Autor: Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez. ⭐⭐⭐⭐⭐
Julio Scherer es uno de los personajes más controvertidos que hayan formado parte del gobierno de Andrés Manuel pero sin duda también fue uno de los hombres más poderosos en la primer mitad del primer sexenio de Morena como partido en el poder. El libro es sin duda una expiación de culpas para Scherer, y aunque el mismo se retrata como una víctima del sistema (judicial sobre todo) que perduró tras su salida del gobierno, es muy interesante como retrata a Andrés Manuel, un hombre que políticamente logró lo imposible pero que en el ejercicio del gobierno no fue capaz de alejarse de las prácticas que desde la fundación del país existen, además de evidenciar lo obvio: Morena está lejos de ser un partido transparente y hay personajes tan infames en sus principales filas que incluso están ligados estrechamente al crimen organizado. Este es un libro que hay que leer para entender la realidad del país pero sobre todo por qué están ahí los que lo dirigen.
Quiero ser claro: Julio Scherer nos debería pagar por leer este libro porque, a final de cuentas, es un promocional.
El libro es la versión de Julio Scherer sobre su camino con AMLO. Muy a su manera de ser, él es el centro de todo. La llegada de Andrés Manuel a la presidencia se debió a él; las principales reformas (desmadres) que hizo el gobierno pasado fueron gracias a él; y si salió del gobierno fue porque él quería.
Jorge Fernández Menéndez participa como comparsa en este promocional. Llega un momento en que es tan lambiscon que te preocupa que su familia se dé cuenta.
Lo mas triste de todo esto es que personas como Julio Scherer lleguen al gobierno, hagan lo que el hizo y no pase nada.
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Tomé este libro con mucha curiosidad, dado que los autores son personajes de mucho prestigio, pero conforme avanzaba, no me quedaba claro si lo que estaba leyendo era un relato histórico, una validación del régimen o una justificación de uno de los autores.
Al final me quedó claro que el principal objetivo fue el defenderse de los ataques que Julio Scherer ha sufrido desde que salió del régimen, creo que se tocan puntos importantes muy por encima y se dejan de lado algunos puntos que todo México quiere conocer.
Entiendo que haya amistad, pero eso no justifica evitar la objetividad.
Se habla de la gran hazaña de levantar un movimiento en poco tiempo, pero no se habla de cómo se financió dicho movimiento.
Se habla de grandes resultados electorales, pero no se habla de los siervos de la nación, y de nuevo, de cómo se financió todo eso.
Se dice que el ex presidente escucha, pero también se dice que ya tenía sus ideas claras, muy contradictorio (ni una coma se cambiaba).
No se critica la estrategia de seguridad.
Se critica la actuación de Lopez-Gatell, pero no de la estrategia completa de salud.
Casi no se toca el tema de la educación.
En resumen, deja muchas dudas y lo único claro y detallado, son las explicaciones de los ataques y sus argumentos de defensa, que todos me parecen muy convincentes, pero el resto del libro sólo aporta justificaciones débiles de las acciones del régimen.
Faltaron contraargumentos de Jorge Fernandez, sólo hizo pocos juicios, y ninguna argumentación contra las respuestas de Julio Scherer.
Lo más revelador del libro es la exposición del culto a la figura del expresidente, ya sea por la admiración o la ambición de poder creado a la sombra del caudillo. Los errores, excesos y locuras del nuevo gobierno se conocían de antemano y sólo se confirman los temores de sus detractores: el poder amasado en la figura de un hombre incapaz de administrar los recursos, incapaz de aceptar su ignorancia en temas importantes y su decisión de mirar a otro lado ante los abusos y atropellos de quienes le rodeaban.
Un libro plagado de contradicciones y falsedades. Buena narrativa, casi pura ficción. Sin embargo, es importante remarcar que el libro te deja ver con claridad la podredumbre en la forma de pensar. En algún pasaje, justifica la elección de Cuauhtemoc Blanco como candidato porque había que ganar a como dé lugar. En otro, casi echa la culpa a la ex secretaria de la función pública de su propio despido por investigar la corrupción del hijo de Bartlett. Tenía curiosidad de lo que pudiera decir, de ver si había algo de autocrítica, nada de eso.
El libro es ligero, agradable de leer. Los medios de comunicación y los extremistas lo sacaron de contexto. Cuenta la historia en primera fila de lo que era convivir con AMLO. Creo que se refirió al expresidente de manera poco objetiva, pero sincera. Bueno para leer, malo para tomarlo como un documento oficial de todo lo bueno y todo lo malo que sucedió en el gobierno de López Obrador
A pesar de que no simpatizó con AMLO ni con Morena, él saber el contexto histórico y todo lo que ofrece esta novela desde el punto de vista de su mano derecha, fue increíble, me atrapó de inmediato y sobre todo ver que en todos lados está la corrupción y como se maneja el poder en México, fue excelso, valió la pena. Y sobre todo ahora que en los medios está en tema para saber y actualizarme.
Un testimonio extraordinario para poder entender la relación más importante del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Dejando al lado lo político. Está redactado de una forma muy amena, el formato es muy amigable y sobre todo siento que fue el mejor formato para el libro.
La frase final del libro lo resume perfectamente, fue escrito para poner en un pedestal a su jefe Andrés Manuel López Obrador y dar lugares comunes de los insalvables Gertz, Adán Augusto, López Gatell y Jesús Ramírez
Muy interesante relato visto desde alguien que estuvo cerca de uno de los hombres más poderosos que ha tenido México. El capítulo 29, titulado “Los golpes, las respuestas”, merecería varios textos independientes.
Más bien parece ser como que Julio Scherer se quiere proteger y deslindar de su trabajo dentro de la 4T.
Habla muy bien de AMLO y de Sheinbaum y le echa la culpa a los fracasos de su gestión a otra gente como a Jesús Ramírez, Mario Delgado, Garcia Harfuch etc.
La sensación que me dejó el autor es de “yo no fui, yo sí advertí, yo actué bien”, la percibo como una narrativa de autojustificación. No necesariamente significa que esté mintiendo, pero sí que está construyendo su versión de los hechos desde un lugar donde busca proteger su imagen, deslindarse de responsabilidades, o dejar claro que “vio venir” las cosas.
El libro me ayudó a entender de alguna forma ciertas decisiones y comportamientos de AMLO, si bien no comulgo con muchas cosas de su política, pude entender otras