Novelist, short-story writer, essayist, critic, journalist, and film dramatist Christa Wolf was a citizen of East Germany and a committed socialist, and managed to keep a critical distance from the communist regime. Her best-known novels included “Der geteilte Himmel” (“Divided Heaven,” 1963), addressing the divisions of Germany, and “Kassandra” (“Cassandra,” 1983), which depicted the Trojan War.
She won awards in East Germany and West Germany for her work, including the Thomas Mann Prize in 2010. The jury praised her life’s work for “critically questioning the hopes and errors of her time, and portraying them with deep moral seriousness and narrative power.”
Christa Ihlenfeld was born March 18, 1929, in Landsberg an der Warthe, a part of Germany that is now in Poland. She moved to East Germany in 1945 and joined the Socialist Unity Party in 1949. She studied German literature in Jena and Leipzig and became a publisher and editor.
In 1951, she married Gerhard Wolf, an essayist. They had two children. Christa Wolf died in December 2011.
Tras el fin de la segunda guerra mundial, un huérfano de ocho años que ha escapado de Prusia Oriental ingresa en un remoto sanatorio para tuberculosos instalado en un antiguo castillo. Allí conoce a Lilo, una adolescente que irradia valentía y ternura. Décadas más tarde, mientras conduce un autocar a orillas del Elba, August revive aquel tiempo: el descubrimiento de la amistad, la fragilidad de la inocencia, la belleza de un gesto amable en un mundo devastado por la guerra.
August, el último regalo literario que nos dejó Christa Wolf.
Esta no es una historia de grandes tragedias bélicas, aunque la guerra esté ahí, de fondo, como una sombra que se retira. Es la historia de August, un hombre mayor que, mientras conduce un autobús de turistas, viaja hacia el centro de su propia infancia: un hospital para niños con tuberculosis tras la Segunda Guerra Mundial.
• La Gratitud como refugio: Lo que más me ha conmovido es la falta de amargura. August es un alma pura que decide recordar la belleza del cuidado, la mano de la enfermera y el primer amor (Lilo) en medio del caos.
• La fragilidad de la memoria: Wolf nos hace sentir ese "hilo de seda" que une nuestro presente con los traumas y las alegrías del pasado. Nos enseña que, a veces, ser feliz es un acto de resistencia.
"Hay recuerdos que no se guardan en la mente, sino en la piel, y August nos recuerda que incluso en los momentos más oscuros, siempre hubo alguien que nos miró con amor."
Mi sentimiento tras la lectura:
Es un recordatorio de que nuestra trayectoria vital no se mide por los grandes éxitos, sino por los gestos de humanidad que recibimos y damos. Es un libro para leer despacio, un domingo por la tarde, cuando necesitamos reconciliarnos con el mundo.
En unas 70 páginas Christa Wolf le regala a su marido, poco antes de su fallecimiento y como agradecimiento por los 60 años de feliz matrimonio este relato donde recuerda los años de su infancia. Magnífico.