Mucha ternura y gracia tiene esta primera novela del autor. Empieza recordándome al relato ágil y humorístico de 'Manolito Gafotas' y va desarrollándose en una mirada profunda y sensorial a un lugar y un tiempo durante la adolescencia que me recordó a 'Panza de burro'. La experiencia de una familia musulmana en los años 2000 españoles es valiosa y sorprendente, la aventura escolar del protagonista tensa y divertida, e interesante el angst de la vida precaria en la ciudad en paralelo al angst de la soledad en la adolescencia. Me encantan la naturalidad y el humor de los diálogos, también los retratos de los padres como gente admirable a la que conocemos desde la perspectiva del hijo, de la suya propia y de la comunidad en la que conviven.
Un libro sensible, lleno de humor y drama, que habla de realidades que van en paralelo a la de uno mismo, pero justo al lado. Que lo hagan lectura obligatoria en las escuelas ya