Abde, hijo de inmigrantes marroquíes, crece en la España de los años 2000. En primero de la ESO descubre algunas cosas importantes: que su nombre sigue siendo un obstáculo para algunos, que las velas iluminan los deberes cuando no se llega a fin de mes, que en casa los problemas se hablan en otro idioma, y que sus raíces nunca van a poder alcanzar aquellas que sus padres echaron en otra tierra.
En ese filo, Abde aprende a mirar el mundo con una mezcla de inocencia y lucidez que solo tienen los niños que escuchan más de lo que dicen. Intenta entender quién es cuando todos parecen tener respuestas menos él. Y descubre que crecer es una aventura rara, a veces injusta, pero casi siempre emocionante (sobre todo cuando sobrevives).
Una historia íntima sobre identidad, familia y supervivencia cotidiana que pone palabras a una realidad cada vez más visible en nuestro país: la inmigración de segunda generación.
Mucha ternura y gracia tiene esta primera novela del autor. Empieza recordándome al relato ágil y humorístico de 'Manolito Gafotas' y va desarrollándose en una mirada profunda y sensorial a un lugar y un tiempo durante la adolescencia que me recordó a 'Panza de burro'. La experiencia de una familia musulmana en los años 2000 españoles es valiosa y sorprendente, la aventura escolar del protagonista tensa y divertida, e interesante el angst de la vida precaria en la ciudad en paralelo al angst de la soledad en la adolescencia. Me encantan la naturalidad y el humor de los diálogos, también los retratos de los padres como gente admirable a la que conocemos desde la perspectiva del hijo, de la suya propia y de la comunidad en la que conviven.
He llorado y me he reído. Está súper bien escrito, se lee súper fácil, te metes dentro desde el segundo uno y eso hace que empatices mogollón. Un viaje increíble, eso es lo que ha sido este libro para mi.
Un libro sensible, lleno de humor y drama, que habla de realidades que van en paralelo a la de uno mismo, pero justo al lado. Que lo hagan lectura obligatoria en las escuelas ya
Una historia dura y tierna a la vez. Está escrita de tal forma que haces inmersión en la historia y acompañas al personaje en las idas y venidas temporales ya que el autor da saltos narrando el pasado y el presente, la infancia y la adultez. Me ha encantado y al final me ha emocionado. "Corderito" es la primera novela de Yunez Chaib y ya espero con ganas la siguiente en caso de que siga escribiendo, que así lo espero ya que lo hace de fábula.
Que buen libro de 'Caladita Blanca'. Me ha pasado lo mismo que cuando leí "Los años extraordinarios"; ahora voy narrando mi vida imitando la voz del personaje.
El primer libro de Yunez es genial , a priori parece que te devuelve a la niñez con esos libros de manolito como han comentado ya , pero luego esconde mucho más . Ojalá este libro lo leyera la gente que sé que nunca lo leerá
Me faltan palabras para describir este libro que no he podido soltar desde que leí la primera página. Gracias por la sinceridad sobre la infancia, el duelo y lo que es la realidad del norteafricano en una sociedad blanca. Este libro es pura sinceridad. Gracias al autor por hacerme vivir este momento sostenido en el tiempo.
Qué tierno, qué gracioso, qué bonito y sobre todo, qué desgarrador. Había pensado en hacer una larga reseña comentando todos los temas importantes que se tratan en el libro y la curiosa facilidad con la que Yunez los transmite pero simplemente diré que me ha encantado. “ - ¿Qué le has dicho? + Que se busque un trabajo”
Habría que ver cómo deshago yo el nudito en el estómago que me ha acompañado de principio a fin en esta novela. No esperaba que Yunez escribiera así y a la vez es claramente su voz. Me encanta todo: la estructura, la narración, el tono... Ni una sola reseña sin las palabras "tierna" y "dura", pero es que es lo que es.
Me ha gustado cómo cuenta Yunez historias de su vida como hijo de emigrantes. El libro está bien escrito y es tierno, a pesar de contar situaciones poco agradable, pues, como es de esperar, lo cuenta con humor. Y también con cariño hacia sus padres. Está bien la alternancia de tiempos para llegar a un bonito final.
Si te acercas a este libro no debes esperar prosa complicada, ni grandes reflexiones sobre lo que es ser ser parte de la generación 1.5 de inmigrantes, como la llaman los expertos. Cuando abres este libro te enfrentas a la realidad de un adolescente que, en una época vital en la que se siente muchísima presión, además se enfrenta a un racismo considerado "normal" en la época y sociedad. Es tierno cuando habla de como un adolescente ve a sus padres. Da rabia cuando lees lo que tiene que vivir. Te hace pensar sobre como se normalizan situaciones que no se deberían normalizar. Y te rompe un poco el corazón cuando llegas al final. Me acerqué a este libro porque mi familia también es de Melilla, y si bien yo he podido esquivar lo que le viven Yunez o Abde por ser mestiza y disimularlo, mi familia no. Este libro me ha acercado un poco más a ellos. A la vez me ha recordado a sentimientos propios: yo tampoco hablo amazigh, ni me siento en casa en la cabila, ni terminaba de entender por qué mi madre nunca ponía un árbol de navidad en casa.
Buff que digo yo ahora. Yunez ha conseguido que el libro sea bonito y duro a la vez, que sientas rabia y ternura al mismo tiempo.
He pensado mucho en mí yo de 10 años, aquella que tuvo la suerte de compartir su infancia con niños que, por desgracia , vivían realidades muy diferentes a la mía. Digo suerte siendo consciente de mi privilegio, de nacer donde he nacido y poder crecer donde he crecido.
Tantas familias que se dejan la piel y la vida para, simplemente poder vivir… Familias que se ven obligadas a vivir en la distancia, en un entorno hostil, en una sociedad racista que finge no serlo.
Uf, este libro ha sido como un pellizquito constante en el estómago: he reído, he llorado, lo he disfrutado mucho. Y además, aunque la historia no tiene nada que ver, hay algo en la voz de Abde que me lleva a Manolito Gafotas y me encanta.
Me parece muy guay cómo va dejando caer detalles de su vida, su familia y sus costumbres sin tampoco subrayarlos mucho, pero tú ya has entrado de cabeza y quieres saber más.
El capítulo de la madre lo recuerdo especialmente bonito, porque veo tanto amor y tanta realidad que me supera ❤️
Un llibre dur i tendre amb un toc d'humor. Tot i parlar d'un tema dur com el racisme és un llibre bo de llegir i que enganxa. El recomanaria a qualsevol que cerqui una lectura per l'estiu, amb els capítols curts i la forma com està escrit és un bon company de platja o de piscina. I si llegiu aquesta ressenya a l'hivern vos el recoman de totes formes. ;)
Es una historia emotiva (a mí me ha parecido más sentida que graciosa). Está bien escrito y conecta de una manera liviana con las vivencias de las personas españolas que son segunda generación, de casi cualquier origen, aunque obviamente el autor se refiere a la comunidad magrebí en España.
Pues una auto ficción más que correcta, aunque en algunos puntos le falta un poco de "chicha". Cómo bien dicen, una especie de Manolito Gafotas racializado y millenial PD: no es mi estilo, pero Yunez me gusta mucho así que le sumo un punto por qué sí
¡Me ha encantado! Es divertido, muy divertido, con esa mirada inocente que te hace ver el mundo con todas sus aristas y contradicciones. Es triste, muy triste, con esa madurez que tienes ya de adulto que te hace ver los resquicios de aristas que te faltaban de niño.