Diacos es un pueblo marítimo donde predominan el caos, los mitos y las leyendas urbanas. Nadie quiere admitir que cree en las supersticiones que aseguran la existencia de monstruos marinos, pero todos se alivian cuando, año tras año, algún joven pierde la vida y satisface el hambre de las criaturas.
Anfisa está acostumbrada a siempre obtener lo que quiere gracias a sus encantos; pero cuando su mejor amiga, Mika, desaparece, ella tendrá que trabajar con Bruno, el exnovio de Mika y la única persona en todo el pueblo que parece inmune a su belleza, para encontrarla. En el proceso, sus creencias se pondrán a prueba: ¿cuánto hay de mito y cuánto de realidad en las leyendas del pueblo?
Qué afortunados somos los que no nacimos en Diacos…
Después de haber leído Mia, sabía que me iba a gustar cualquier cosa que Lu escribiera, pero terminé disfrutando esta historia mucho más de lo previsto.
Anfisa tiene muchos puntos fuertes. El primero es su protagonista, que es un objeto perfecto de psicoanálisis. Lo interesante de Anfisa es que, como la trama en sí, oscila entre la lógica y lo fantástico. Esto hace que por momentos la entiendas y por otros, no. Con ella es fácil pasar del odio a la tolerancia (amor, en mi caso, nunca). Bruno y Mika son casos diferentes. Según yo, Bruno no tiene falencias, y si mi amiga Mika las tiene, yo le salgo de abogada. Los que no merecen NADA son los personajes secundarios, y ahí está la segunda fortaleza de este libro.
En Diacos no existen las amistades genuinas ni el amor familiar. Si bien, el comportamiento de los habitantes gira en torno a las supersticiones y las leyendas, estas no son más que una fachada que esconde la verdadera desidia. La crueldad es moneda corriente y se transmite de generación a generación. Lo más triste es que Diacos es ficticio, pero su esencia no. Es la representación de un tipo de dinámica social e intrafamiliar que todos conocemos, y algunos hasta han vivido en carne propia.
Otro aspecto que disfruté muchísimo es la sutileza del final. La novela es autoconclusiva, pero ¿hasta qué punto? Eso lo decidirá cada lector. Lo fascinante de Anfisa es que toda interpretación es correcta y, a su vez, incorrecta. La autora planta la semillita de la duda y le da alas a nuestra imaginación. Si te gusta leer thrillers, llegarás a cierta conclusión. Si te gusta leer realismo mágico, bueno… Las posibilidades son infinitas.
Anfisa es una novela que, en poco más de 200 páginas, aborda problemáticas sociales, como la negligencia parental, la ausencia del estado y las jerarquías que determinan una amistad, como también cuestiones de carácter psicológico, como la formación de la individualidad y el autoestima durante la adolescencia. Es un libro que consigue atrapar a los lectores de misterio, de thriller psicológico, de romance y de fantasía.
Otro gol de media cancha de la autora, y como digo siempre, acá hinchamos por el Club Atlético Luciana Jares.
Con Anfisa, Lu nos sumerge en un pequeño pueblo maritimo alejado de todo, donde el misterio y el mito se respiran en el aire. Cada 31 de diciembre, la calma se rompe, y el mar reclama una vida, un tributo para asegurar la prosperidad del año entrante.
La trama estalla cuando, esa misma noche, Mika, la mejor amiga de Anfisa, desaparece, y aunque en un principio se piense lo peor, su cuerpo no aparece. ¿Sigue viva o fue reclamada por el mar?
A partir de ahí, la historia se vuelve completamente adictiva gracias a la conjunción de tres elementos.
Suspenso: la intriga por saber qué pasó con Mika y que pasa en ese pueblo me mantuvo pegada a las páginas, devorando capítulo tras capitulo para armar el rompecabezas.
Romance: la tensión traspasa las páginas y me atrapó por completo en los momentos donde toma el protagonismo.
Realismo Mágico: todo el folklore de los selkies y el misticismo del mar le aporta una capa de intriga fascinante.
Lo mejor es que estos elementos estan perfectamente equilibrados y no compiten entre sí, eso permitió que conecte con cada aspecto de la historia.
Uno de los puntos más crudos y mejor logrados del libro es cómo retrata la vida en este pueblo. Hay una profunda desolación en la crianza de los niños y adolescentes; los adultos los dejan prácticamente a la deriva, a la buena de Dios, con la oscura resignación de que cualquiera de ellos podría terminar siendo el próximo tributo. Esta falta de reglas y desamparo te hace reflexionar muchísimo sobre las relaciones humanas, cómo nos vinculamos y cómo nos moldean el entorno y las creencias.
Lo más rico de Anfisa es que es un libro que en gran parte depende de la mente del lector. La propia postura —de si elegís creer en el mito o buscar la explicación racional—, le da diferentes sentidos al final.
Es el segundo libro que leo de la autora, y me encanta este remolino que siempre nos da Lu al crear personajes que no son ni blancos ni negros, que puedes justificar pero también ver con sideye, el mundo, la leyenda que crea te sumerges en este lugubre e intrigante pueblito. Odias y amas y por sobretodo, te quedas con esta incógnita de tener teorías
¿Alguna vez leyeron o vieron "Los niños del maíz"? Bueno, en Diacos, el pueblo marítimo de esta novela, pasa lo contrario. Acá son los adultos quienes matan a los jóvenes para mantener tranquilas a las criaturas del mar. Resulta que en Diacos nada y nadie es normal, hay algo en las aguas que acecha, observa y trastorna a las personas, en especial a dos familias.
Anfisa es una adolescente igual al resto (¿o no?) que sale de fiestas, se droga y busca llamar la atención de todo el mundo para inflar su ego y saciar su falta de personalidad. Una noche, le da a Mika, su mejor amiga, una pastilla para que se drogue con ella y se metan al mar juntas. ¿Es una mala decisión? Sí, y termina con consecuencias graves. Al otro día, Anfisa se da cuenta de que Mika está desaparecida y que, probablemente, no salió del mar.
¿No salió del mar porque las leyendas son ciertas? ¿Hay criaturas nadando en la profundidad, o se trata de algo más?
Es la primera vez que leo a Luciana y me queda claro que, apenas tenga la oportunidad, leeré Mía también. Fui a la presentación de Anfisa sin saber del todo con qué me encontraría y salí con muchas ganas de leer la novela por las cosas que contó la autora. En primer lugar, me aterra el mar y el océano y odio todo lo que pueda haber debajo, así que pensé "la voy a pasar remal, me encanta" y en segundo lugar, tenía mucha curiosidad sobre cómo Luciana abordó el tema de los selkies.
(Para quien no sepa, las selkies son focas que tienen la capacidad de convertirse en personas y tienen una conexión profunda con su piel. No son sirenas)
La trama tiene una idea espectacular. Tenemos un pueblo que sigue un protocolo estricto con base a una leyenda. Si alguien no muere en la celebración de año nuevo, las selkies mostrarán su descontento y, para evitar la escasez de comida y otros problemas, los adultos usan a los jóvenes como sacrificios. El problema principal surge cuando desaparece Mika, porque el clima cambia y una tormenta azota el pueblo, lo que indica que nadie murió esa noche. Entonces, ¿qué hicieron con ella?
Para esta trama, los personajes son adecuados, aunque me resultaron indiferentes. Anfisa no tiene una personalidad distinta a otros adolescentes, es maleducada, metida y le importa más su apariencia que su amiga; Mika es una forra también, pero sabrán los por qué cuando lean y Bruno es Bruno; un chico más serio, tranquilo y el exnovio de Mika. Los secundarios, que son parte importante del conflicto, tampoco me causaron mucho impacto, porque cumplen con el estereotipo de habitantes enfermos que creen en leyendas. Ojo, no quiero decir que los personajes son planos ni mal hechos, simplemente ya vi sus personalidades en películas de horror, terror o suspenso donde la gente normaliza matar a otros para mantener a alguien o algo calmado.
Por otro lado, el final me encantó. Se cumplió mi teoría sobre Mika, pero no pensé de qué manera sucedería, cómo se diría y quién haría qué, y eso me hizo pensar "¿Acá termina?". Esa última página me pinchó un poquito, porque me habría gustado más dramatismo en esa escena. Aun así, la autora manejó bien el suspenso y los giros inesperados con ciertos personajes.
Es una novela de suspenso leve que recomiendo totalmente. Muchas gracias por la oportunidad de leerla. 💘
3,5☆ debo admitir que no pude simpatizar con los protas y más con su romance... pero si pude simpatizar con Mika aunque el personaje aparezca poco es muy fácil ponerse en su lugar y empatizar con lo que le pasaba. A mi parecer el final de la prota esta bien merecido y lo siento como una manera de enmendar las cosas con Mika.