Él prometió regresar a por ella… y esta vez no piensa fallar.
Separada de su amigo de la infancia, Anne creció entre los romanís, aprendiendo a sobrevivir en un mundo hostil. Cargada de sufrimiento y soledad, firmará un contrato para proteger a quien más ama, sin sospechar que la vincula a un hombre poderoso, manipulador y obsesionado con la belleza de una forma peligrosa.
Owen ha vivido sus días con una promesa grabada en los labios, pero encontrar a Anne solo será el comienzo, pues descubre a una mujer llena de culpa y secretos. Ganarse su confianza será tan difícil como enfrentarse a cualquier enemigo.
Un reencuentro esperado durante años. Una promesa y un lazo que ni el tiempo ni el miedo podrán romper.
Si por algún pequeño hueco me hubierais visto terminar este libro, me hubierais pillado llorando. ¿Qué soy una lectora dramática? Un pelín...pero eso no tiene nada que ver...porque menuda historia traen Anne y Owen. He leído la mayoría del libro con el latido de mi corazón de fondo.¿Conocéis esa sensación? ¿Cuando vas pasando páginas y el corazón se acelera porque vas al ritmo de los personajes? Pues a mí me ha pasado. Es un libro que he leído con el corazón encogido, por lo fácil que ha sido meterme en la piel de los protagonistas. Todas las historias de la serie Workhouse son historias duras, acompañamos a los personajes desde sus comienzos hasta la edad adulta. Y no ha sido nada fácil hasta que han encontrado su hueco. Pero con Anne y Owen he tenido una sensación mucho más intensa. Quizá porque desde que eran pequeños despertaban ternura. Y creaban pequeños instantes de felicidad con el simple hecho de estar juntos y compartir lo poco que tenían. Sus vidas por separado han sido complicadas. Anne volvió a sus orígenes,donde no terminaba de hallar su lugar. Owen se convirtió en militar. La disciplina y el orden poblaron su vida, pero seamos sinceras, reencontrarse con Anne movía su mundo. No quiero pasar de largo de la vida de Anne. Porque menuda historia tiene a las espaldas. No quiero hacer spoiler, pero vuestro corazoncito saldrá escaldado. La capacidad de Anne de evadirse de los momentos más duros la llevan a esos retazos de felicidad que guarda en la memoria.¡Y qué visual es todo, como te calan esas escenas!. Y cuando Anne tiene que dividir su corazón, realmente sientes como se parte;entre la libertad y el futuro por el que tanto ha luchado. Me han gustado los tiempos que la autora da a la protagonista, pues su situación y sus vivencias necesitan espacio y calma. Owen,por su parte,tiene que luchar contra un pasado y dividirse entre sus recuerdos y la nueva realidad. Lo más difícil para ambos no es destruirlo todo para estar juntos, es poder reconstruirse y reconocerse en lo que son ahora. La autora transmite, de una forma muy realista, cada sensación, la amargura se hace eco en la lectora pero no te quita la emoción de ver salir adelante a los protagonistas. No vas a estar triste mientras lees pero todos los sentimientos de los personajes saltan de la página. Y no solo tenemos la vida de los protagonistas como trama, la autora añade un toque al más puro novela victoriana gótica y añade un personaje muy oscuro que rodea la vida de los personajes. Haciendo que todo se torne mucho más interesante y mezclando diferentes ingredientes de una forma muy dinámica. La autora construye muy bien el nudo de la novela y lo va despejando poco a poco con momentos mucho más relajados que logran sacarte una sonrisa. Hay un personaje muy especial que llamaré E. qué ha sido el toque de magia para Anne y Owen, de alguna forma he podido ver la inocencia y la alegría que el pequeño Owen y la pequeña Anne tenían, esa que perdieron. El grupo de amigos de workhouse Hope, Lily, Logan, Anne y Owen, fueron niños que sufrieron y se han convertido en adultos de bien. Con sentimientos nobles y corazones puros. No lo han tenido fácil, han cometido fallos, pero han sabido convertir el dolor en fuerza. Tendría muchas cosas más que comentar. No quiero dejaros la sensación de que está historia es puro drama. Es un relato de lo cruel que puede ser la vida a veces. Y tenemos una protagonista que carga con la culpa demasiado tiempo, a Anne le cuesta aceptar las pequeñas cosas buenas que puedan pasarle, teme que todo desaparezca de un momento a otro. Le quitan demasiado, tanto que ella misma se pierde. No es una lectura fácil pero si realista, de tragos amargos y de instantes de felicidad que logran convertirse en amor y promesas cumplidas. En esta ocasión no solo la autora se ha metido en la piel de sus personajes, los personajes se le han metido en la piel a la autora porque ha dejado parte de ella en este libro. La historia de Anne y Owen suena al ritmo del latido de un corazón desgarrado y otro que late en la distancia esperando respuesta. Aquí hay una historia de amor,pero vive en la incertidumbre, a la espera de que el alma de los protagonistas se recupere. He terminado este libro con la lágrima puesta...y es que algunos finales felices te hacen llorar. Creo que Anne y Owen se quedan conmigo por lo bonito que ha sido verlos florecer. Ahora necesito la historia de Thomas.Que espero que sea una comedia y si no lo leeré igual porque me tienen enganchada.Que todos los chicos de St. Joseph Workhouse tengan su oportunidad de ser felices.❤️ Cada libro ha superado al anterior.