La sutileza, la recurrencia a referentes afectivos, pero también políticos y del arte y las letras, una conciencia del lenguaje que reconoce tanto el gesto culto como la jerga; el humor y la ironía dan cuerpo a este relato que ratifica la capacidad alusiva y cuestionadora de Dazra Novak. Sorprendente, llena de mujeres pertinaces, bellas, egoístas, ocurrentes, amorosas, arteras, libres, al borde de la desespe- ración o de la nostalgia, Niñas en la casa vieja es un libro trama- do con pericia, consciente de su alevosía. ¿Novela lésbica? Insuficiente. ¿Novela feminista? Insuficiente. Se trata de una novela sobre la condición femenina; es en primera instancia un hermoso poema a la mujer y sus inabarcables perspectivas. En segunda instancia, lo sospecho, es muchísimo más. ROGELIO RIVERÓN
«Quizá, después de todo, yo exista para demostrar que las cosas puedan hacerse de otra manera. A lo mejor vine al mundo solo para abrir este cuarto cerrado durante tantos años. ¿Cuántos secretos habrá?»
“Niñas en la casa vieja” es una obra de arte en todos los sentidos. El lenguaje poético y el estilo narrativo de Novak logran capturar la complejidad de la mujer con una crudeza que resulta tan bella como dolorosa. A pesar de que en algunos momentos me costó conectar con ciertos personajes, la profundidad emocional de la historia y la riqueza cultural que aporta, especialmente en su fiel retrato de la realidad cubana, hacen que esto pase a segundo plano. Es una novela que va más allá de su contexto, regalándonos un final que, aunque desgarrador, se siente inevitable. Un libro que te deja el corazón roto, pero de la mejor manera posible.
Es un libro que genera curiosidad porque no sabes de qué tratará ni como será el desenlace. No es una historia feminista, pero sí habla de mujeres, muchas y muy diferentes. Todas con relatos, recuerdos y vidas tan confusas y caóticas, que por momentos se vuelve densa. No es para todo tipo de lector pero tiene algo que logra atrapar y rescato eso. Todo parte de una casa, de un legado, de un peso familiar y las consecuencias de ello o cómo lo enfrentamos, es lo que nos define y lo que hace que la vida de las mujeres, sean caóticas e interesantes... Es lo que hace que "Niñas en la casa vieja" deba ser leído.
Creo que el libro se empieza a poner bueno ya pal capítulo anterior al antepenúltimo. El de la araña Natasha. Me gustó mucho al final. Pero creo que es muy largo y no llega a ningún lado hasta que empieza a correr ese capítulo. Y el último capítulo estaría buenísimo si no fuera porque Dazra quiso meterse ahí sin necesidad a mi entender. Quedó súper chueco eso.
Nah, me ha aburrido y al final se me ha hecho bola. Empieza bien pero luego decae sin posibilidad alguna de remontar. Totalmente prescindible. Totalmente olvidable.