Lo importante no es el Santo Grial, sino el camino hacia él". Esta frase se la leí a Keith Richards y creo que aplica para este libro que trata un poco de eso, un viaje hacia una tierra desconocida. Por momentos, me recordó al de Julio Verne en 20.000 leguas de viaje submarino, pero a la vez se despega y mucho, ya que se mete en mundos imaginarios de un futuro bien lejano dándote vueltas en la cabeza todo lo que sucede a sus personajes.
Seres interesantes, muy diferentes todos, entre ellos un poeta, un capitán y su nave (que también resulta ser un personaje), y muchos seres más que nos meten en un viaje introspectivo y por momentos meditativo que nos habla de todo un poco.
Historia que consta de dos partes, la primera mucho más interesante que la segunda, ya que lo vertiginoso del comienzo, se pierde poco a poco y además de alejarse los caminos también terminan acercándose.
Viaje interesante hacia UR, donde los enemigos son especies de cucarachas y tenemos una historia de amor particular entre una vaca con un gigante.
Les recomiendo adentrarse y encontrarse con el capitán o con UR mismo. Estén preparados y disfruten lo más que puedan de esta aventura de ciencia ficción.