En una ciudad que esconde más secretos que calles, Andrea intenta recomponer su vida tras una pérdida irreparable. El reencuentro con una pasión prohibida la arrastra a un mundo donde cada verdad revelada puede costarle lo que más quiere.
Una novela intensa y envolvente, donde el amor, la pérdida y los secretos familiares se entrelazan en una trama que atrapará a los lectores de principio a fin.
“La medianoche del alma”. Cuando leo a Camucha Escobar, sé que tengo en mis manos un culebrón que posee todos los condimentos necesarios para atraparme: amor, odio, pasión, venganza, secretos, intriga y mucha historia. Habiendo dicho esto, hay algunas cosas que me parecieron predecibles y otras que me sorprendieron. La novela transcurre en Colombia durante el conflicto bananero de 1928, el cual sucedió en Ciénega, donde el Ejército Nacional masacró a un número indeterminado de trabajadores que estaban en huelga contra la United Fruit Company. A principios del siglo XX, Andrea (la protagonista) está enamorada de Juan Fernando Calderón, un médico cataléptico. Pilar, la madre de Andrea, prefiere que se case con Alberto, el primo de Juan Fernando. Al poco tiempo, él muere y Pilar lleva a cabo su plan, pero no tiene en cuenta que, con el correr de los años, la ambición de Alberto no se detiene. Pasan 27 años y la ciudad llegan el Payo, desde España, y los doctores Varela, que vienen de otra ciudad y desenmascararán a Alberto y sus maquiavélicos planes. Se nota claramente la investigación que hizo la escritora sobre el conflicto bananero, la sociedad y las tradiciones colombianas. Ya sabes que se especializa en malos malísimos; en este caso, hay varios, pero todos tienen profundidad y aristas. La novela me gustó mucho y me entretuvo; es ideal para leer en esta época del año.
Está bueno, pero no es lo mejor que leí en mi vida. La historia es atrapante y tiene todo lo que me gusta en un libro (romance, crimen e historia), pero siento que todo sucede muy rápido y que estaría bueno que se detenga en algunos detalles, ya que, en muchas situaciones, todo sucedía de repente y no entendía cómo el personaje llegó a eso y qué pensaba; un ejemplo concreto es el personaje de Alberto, nunca se comprende el motivo por el cual es malo (aunque da situaciones que lo demuestran). Lo recomiendo.