Tenía una vida sencilla. Vivía en un pequeño pueblo, con unos padres que lo eran todo para mí, hasta que vi algo que jamás debí haber visto. En una sola noche lo perdí todo y tuve que huir lejos, hasta Chicago, cargando con un secreto que podía costarme la vida.
La mansión Romano parecía un refugio. Un lugar donde esconderme y empezar de nuevo.
Cosimo Romano es elegante, fascinante y peligrosamente encantador. Nunca imaginé que detrás de esa sonrisa se escondiera uno de los hombres más temidos de la mafia, ni que yo acabaría atrapada en su mundo.
Creí que dejaba atrás a los lobos, pero no me di cuenta de que, al escapar, había entrado directamente en la guarida del león.
Nooooooo como vas a terminar el libro con ese final abierto por el amor de dios. Necesito la segunda parte YA. Es un libro perfecto si queres empezar a leer mafia! Suave, buen spicy, un hombre de lo más tierno. Súper recomiendo también si buscas una lectura ligera o para leer en una tarde! Gracias a la autora por darme la oportunidad de leer esta historia que me atrapó desde el primer momento! • Luego de huir de su pueblo con solo una mochila y poca ropa tras escapar de una situación que mantiene su vida en riesgo, Quinn llega a Chicago y consigue trabajo como limpiadora en la mansión Romano. Al llegar se entera de que el dueño de la mansión falleció y es su hijo, Cosimo Romano, quien se mudará y vivirá ahí. Ella solo tiene un objetivo, pasar desapercibida y ahorrar el dinero suficiente para poder dejar el trabajo y seguir su ruta de escape, antes de que alguien la encuentre. Pero Cosimo tiene otros planes. Él no es el empresario rico que Quinn cree que es, y está dispuesto a lo que sea por quedarse con ella. Aunque eso sea retenerla y hacerla parte de su mundo.