Cuando dejó de llover ~ Yago Gómez Duro Editorial Valparaíso
🥀 "¡Qué bonito!" son las dos palabras que he repetido una y otra vez mientras leía este poemario, incluso cuando en algún momento sentía un nudo en la garganta que llegaba a doler, pero sobre todo en las muchas sonrisas que se han dibujado en mi cara hacia el final.
🥀 Seguro que todos hemos pasado alguna vez por un desamor y hemos vivido cada etapa del duelo tras perder a esa persona amada. El dolor, El recuerdo, El olvido, La nostalgia y La curación, hasta que de nuevo aparece El amor, así es que como está dividido este poemario.
🥀 He disfrutado de cada página, leer palabras tan bonitas dedicadas a quien ya no está, con esa dulzura y sin ningún rencor, a pesar de que a veces sentía el corazón roto. Me ha hecho recordar porque yo también amé y perdí, y no una si no muchas veces, pero también he sentido esa paz que te da la aceptación, así como la alegría ante el nuevo amor.
🥀 En algún momento he pensado cómo un chico tan joven puede saber tanto de este tema, pero lo sabe y, sin meterme en nada personal, pienso que hay cosas que no se pueden contar sin haberlas vivido antes.
🥀 Me parece de una valentía tremenda por parte de @yagogomezduro aventurarse en este género que por desgracia no está al alcance de todos, y no porque sea difícil de entender, él lo pone muy fácil hablando de algo tan cotidiano, si no porque nos empeñamos en rechazar aquello a lo que no estamos habituados por el simple hecho de estar narrado de una manera diferente a lo que estamos acostumbrados, sin darnos cuenta de que, como en este caso, se nos cuenta una historia preciosa.
🥀 Os dejo un ejemplo con uno de los poemas que más me ha gustado, aunque me ha costado decantarme por uno, creo que es de mis libros el que más posits tiene:
no me pierdas en tu recuerdo no me dejes caer en tu olvido piénsame en cada mañana de flores blancas y cafés con leche de besos de sal y abrazos de guerra piérdete en mis locuras y ata mi cordura cógeme la mano y llévame a donde el fuego se hace agua y tus ojos queman como el hielo
¿Lo has leído o piensas leerlo? Me gustará saber tu opinión.
Calificación ⭐⭐⭐⭐⭐
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Cuando dejó de llover, el nuevo libro de Yago Gómez Duro, es un poemario que nos propone un recorrido emocional: el de una herida amorosa que atraviesa distintas fases hasta desembocar en una nueva forma de entender el amor. No se trata de una simple suma de poemas, sino de un libro estructurado como un viaje interior, dividido en seis partes: El dolor, El recuerdo, El olvido, La nostalgia, La curación y El amor ordenan esta experiencia sentimental.
Estamos ante un libro muy centrado en el mundo afectivo y en la manera en que el amor y la ausencia quedan sujetos al cuerpo, la memoria y la mirada. La primera parte, El dolor, abre la obra con una intensidad física y emocional muy marcada: el sufrimiento aparece sin filtros, como una experiencia inmediata y corporal. A partir de ahí, el poemario se desplaza hacia el recuerdo, la dificultad del olvido, la nostalgia de lo vivido, la lenta curación y, finalmente, una reapertura al amor. En ese trayecto aparecen motivos recurrentes: la lluvia, la noche, los meses, los charcos, el cuerpo, los labios, las manos, los ojos… Todo ello compone una atmósfera íntima, melancólica y a la vez cercana. Además, el hecho de que cada parte se abra con citas de autores como Rupi Kaur, Jaime Gil de Biedma, Ángel González, André Aciman, Gloria Fuertes o Bécquer sitúa el libro en sintonía con una tradición sentimental y literaria muy reconocible.
Creo que lo que más llama la atención en este poemario es su estructura. Esa división en seis partes no está puesta así porque sí, sino que acompaña con coherencia el proceso emocional que propone el libro. Eso hace que la lectura tenga una sensación de avance muy clara: no estamos ante poemas aislados, sino ante una travesía sentimental con etapas bien definidas, desde el dolor inicial hasta la reapertura al amor.
También destaca la honestidad emocional del poemario y la coherencia de sus imágenes. El libro apuesta por un lenguaje directo, cercano y reconocible, sin esconder la herida detrás de florituras, y encuentra en la lluvia, el cuerpo y la memoria un sistema simbólico que da unidad al conjunto. Esa combinación entre claridad, intimidad y accesibilidad puede hacerlo especialmente atractivo incluso para lectores que no se acercan a la poesía de manera habitual.
Sin ser yo experto en poesía, aquellos que prefieran versos más complejos o menos directos quizá echen en falta una mayor elaboración formal. El libro se mueve con decisión en un registro sentimental y comunicativo, dotándolo de esa estructura tan significativa que he comentado, aunque también marca con claridad el tipo de lector al que más fácilmente puede conquistar.
En definitiva, Cuando dejó de llover es un poemario de lectura íntima, emocional y fácil de habitar, porque convierte el dolor, la memoria, la nostalgia y la reconstrucción afectiva en un recorrido claro y reconocible. Su mayor virtud está en que no se queda solo en la tristeza, sino que acompaña al lector desde la herida hasta una forma nueva de entender el amor. Es un libro cercano, sincero y accesible, capaz de poner palabras a sentimientos que muchas veces cuesta explicar, y precisamente por eso puede conectar tanto con lectores habituales de poesía como con quienes se acercan a ella de una forma más ocasional.