80/100.
Leída en un viaje de tren de Madrid a Huelva, Beltenebros fue la compañera de viaje perfecta. Es una novela negra escrita por Antonio Muñoz Molina, un autor que me agrada bastante desde que leí hace unos años Ventanas de Manhattan y Tus pasos en la escalera. Esta segunda me pareció una novela psicológica con un protagonista muy interesante, lo mismo que puedo decir de Beltenebros. Publicada en 1989, tuvo tal éxito que fue adaptado al cine por Pilar Miró.
Beltenebros es una novela policíaca dividida en 18 capítulos en la que se cuenta la historia de un asesinato encargado al capitán Darman (no es su nombre real), un ¿comunista? o, mejor dicho, perteneciente a un grupo antifranquista. El hombre que debía ser asesinado era un supuesto traidor de la organización a la que pertenece el capitán. La historia transcurre en dos días: desde que el capitán llega al aeropuerto de Madrid hasta el día siguiente por la noche. De esta forma, Madrid es el espacio narrativo (por eso quise leerla en la vuelta de este viaje). Transcurre durante la posguerra española: en los años sesenta.
El narrador autodiegético transita por Madrid, por lo que esta novela es una novela urbana. El espacio es importantísimo hacia el final de la novela: la estación de Atocha, el cine, el lugar de alterne llamado la boîte Tabú... Cada uno está asociado a uno o varios personajes y, hacia el final, cuando se desvela el gran misterio de esta novela policíaca, dos de estos espacios se unen de forma sorpresiva, ayudando a la revelación final. La utilización del espacio de Muñoz Molina da un toque de calidad a la novela.
Lo que más me ha gustado de la novela es la fusión de dos líneas temporales a través del recuerdo del caso Walter. El capitán fue elegido por esta misión porque ya había matado a un traidor hace años. A través del caso Walter, se puede explicar el caso Andrade (el traidor del presente). La anagnórisis final será el punto de fusión de estas líneas temporales, a la que se llega a través del fatum que sigue con desgana nuestro protagonista.
Esta novela negra tiene todos los elementos del género (violencia, ambientes sórdidos, un detective, la femme fatal), pero reimaginados bajo la pluma de Antonio Muñoz Molina. Esta crónica de las posguerra reproduce técnicas del PCE. De hecho, el mismo autor dijo en una entrevista que una de sus inspiraciones para el personaje principal de Beltenebros fue Jorge Semprún, comunista que fue ministro de Cultura de España entre 1988 y 1991.
Me ha gustado la novela mucho más de lo que pensaba cuando abrí las páginas. Esperaba una novela distinta a la que me encontré. Superó mis expectativas. Me alegro mucho de haber comprado este libro de las estanterías de una librería de viejo.