Este libro lo tenía en la estantería desde Navidad, no encontraba el momento de leerlo, y es que ya sabemos que los libros deben encontrar su momento perfecto.
Ahora me ha gustado mucho, es una historia que te atrapa: la historia de Inés Belmonte, la reina del azúcar. Con ella nos vamos a Melilla, a principios del siglo XX, donde, en medio de una situación política inestable que acabará en guerras, Inés descubre el gran amor de su vida.
Esta narración nos hace comprender como nuestras historias están entretejidas, como, muchas veces, somos el resultado de otras muchas vidas (de nuestros padres, abuelos e incluso bisabuelos...) pero no por ello debemos dejar que nos marquen para siempre, en nuestra mano, seguramente, esté la fuerza para cambiar nuestro destino.
Una novela que te hace reflexionar sobre cómo enfrentamos lo que la vida nos pone por delante, cómo somos capaces de superar lo que los acontecimientos incontrolables nos suponen... Inés Belmonte, una figura inolvidable.