Melodramática, chismosa, maternal, egocéntrica... Y, aun así, nos encanta Susanita.
«Los personajes de Quino trascienden cualquier geografía, edad y condición social.» Acta del jurado del Premio Príncipe de Asturias
«¡Hijitos! Eso es lo único que le pido a la vida», anuncia Susanita con su peinado impecable y una muñeca en los brazos. La niña que sueña con el matrimonio, muchos hijitos y una vida acomodada mientras reparte cotilleos, prejuicios y melodrama con total desparpajo es la protagonista de este libro que reúne sus viñetas más memorables. Su ambición de salón, su egoísmo feroz, sus simplificaciones, sus convencionalismos, su carácter enamoradizo y cotilla y sus infinitos prejuicios chocan con la lucidez de Mafalda y convierten cada escena en conflicto y risa. Con humor certero y sin indulgencia, Quino dibuja un retrato tan maternal como altivo y envidioso, un espejo satírico de un modelo de mujer que nos hace reír y, de paso, mirarnos de reojo.
La crítica ha
«Quino, el grande Quino, seguirá vivo en su Mafalda, que nos enseñó que, como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante». Héctor Abad Faciolince «Nunca he amado a una mujer que no haya amado previamente a Mafalda». Manuel Jabois «Qué importante has sido en nuestras vidas. [...] Siempre estaban tus viñetas dando sentido a los detalles absurdos de la vida y la sociedad. Cada lección era un guiño de risa silenciosa que se volvía carcajada y suspiro, filosofía pura, crítica social, lenguaje de gestos expresivos y pequeños detalles, el humor más refinado concentrado en los dibujos. Qué gran compañero has sido». Ana Merino «Las nuevas generaciones siguen leyendo a Mafalda con regocijo. No es un simple vestigio del pasado o un recuerdo nostálgico, sino un personaje muy vivo que sigue incendiando conciencias y promoviendo el inconformismo». Rafael Narbona, El Cultural «Como Charlie Brown o Nancy, Mafalda es un instrumento para proyectar, a través de la infancia, las miserias de los adultos y las contradicciones de este valle de lágrimas. ¡Aleluya!». Vicent Sanchis, Catorze «Con ustedes, la filósofa con lacito con la que han crecido varias generaciones, [...] la Greta Thunberg de la historieta. [...] Por su espíritu contestatario, humor cuchillero y costumbrismo con guiños progres, Mafalda jamás pasará de moda. [...] Quino se ganó la inmortalidad y los amantes de las viñetas una heroína para todos los públicos. Una que, a la que te descuidas, te suelta en plan filó "¿Qué te gustaría ser si vivieras?"». El Mundo «Mafalda, esa niña que, a estas alturas, ya debería ser Patrimonio de la Humanidad. Básica para la vuelta a la rutina». El País «No tiene importancia lo que yo pienso sobre Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí». Julio Cortázar «Mafalda es una heroína de nuestro tiempo». Umberto Eco «Creo que, junto con El Eternauta, Mafalda es la historieta más influyente.
QUINO, Joaquín Salvador Lavado, nace, hijo de inmigrantes españoles, andaluces, en la ciudad de Mendoza (Argentina) el 17 de julio aunque en los registros oficiales conste nacido el 17 de agosto. Desde que nació se lo llamó Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario con quien a los 3 años descubre su vocación. Comienza la escuela primaria donde descubre que su verdadero nombre es Joaquín y vive las dificultades de su personaje Felipe: «Me angustiaba tanto que en los primeros tres meses tenía malas notas, pero después terminaba el año con notas altas, aunque nunca era el primer alumno y eso me daba bronca».
Una colección de viñetas de Mafalda siempre es bien. Encima el conjunto solamente de Susanita que, con un humor muy negro que la hace ser todo lo malo (racista, clasista, egocéntrica, egoísta, hipócrita...) te saca una sonrisa y hace de contrapunto a una Mafalda muy involucrada en las luchas sociales. Me ha gustado mucho.