CONFIGURING SYSTEM UPDATES… Sangwoo Choo’s life is falling apart. Trying to function normally while dealing with intense sexual urges for the first time is hard enough. It’s infinitely worse when the object of both his heart’s and body’s desire is everything he wasn’t looking for in a partner. Jaeyoung Jang is a man, a slob, a serial procrastinator, and someone who seems to get angry at the strangest things…but he’s also drop-dead gorgeous and the most talented designer Sangwoo’s ever had the pleasure of working with. Not that Jaeyoung is faring any better. He’s never met anybody more infuriating yet adorable, and if he’s being honest with himself, it’s obvious the feeling welling up inside him is way more than simple lust—in fact, it might be another “L” word altogether. However, with Sangwoo drawing a clear line in the sand between the two of them, is there any point in hoping for something more? As Jaeyoung’s departure for grad school overseas draws closer, it’s becoming harder to ignore the fact that their relationship was never meant to last. Faced with their impending separation, Sangwoo and Jaeyoung must confront the future they each had planned for themselves—and decide whether it’s one still worth living.
¿Ustedes se han encontrado con compañeros que no hacen ni mierda en los trabajos en grupo y los han querido sacar del trabajo? Pues bueno, acá Chu Sang-woo hace exactamente eso y por eso uno de sus compañeros, Jang Jae-young no se puede graduar, ya que esa materia era la única que le faltaba para terminar y pues la pierde. Entonces Jae-young quiere hablar con Sang-woo para ver si le ablanda el corazón pero al ver que solo encuentra negativas por parte del otro, decide analizar su rutina y arruinarsela. Sang-woo, al ver que nada le sale como lo tiene planeado desde siempre empieza a molestarse y bueno, al ver que todo es culpa de este chico de chaqueta roja decide que intentará eliminarlo de su muy planeada rutina, ya que es un error molesto. Pero nada le sale a Sang-woo como espera, y hasta termina colaborando con ese error y en medio de sus riñas los dos empezarán a notar (cada uno a su manera) que esta otra persona no era exactamente lo que pensaban y se empiezan a acercar más de lo que esperaban.
Yo amé esta historia, tanto en el manhwa como en la novela original, Jae-young y Sang-woo son personajes muy interesantes y complejos. Sang-woo, a pesar de ser tan cuadriculado, y por ende predecible, no lo es tanto, verlo descubrir cosas de él mismo que ni él sabía que estaban ahí me gustó muchísimo y me llenó el corazón, mientras que Jae-young, ese desastre de ser humano, empieza a sentir cosas que tampoco sabía que podía sentir. Es muy bonito ver cómo dos personas diametralmente opuestas consiguen conectar a su manera. Si les gustan este tipo de historias donde los personajes avanzan porque encuentran algo que los motiva, les gustará esto.