Samuel, Abel, Max y Tristán pasaron su infancia en el mismo barrio humilde de la ciudad. Y, ahora, juntos deciden abrir un local de copas: El Club del Olvido. La noche de la inauguración no resulta ser como ninguno de ellos esperaba; al menos, hasta que Dalia cruza la puerta del club. La joven, que ha crecido entre algodones, aparece en sus vidas para no marcharse, y ninguno logra permanecer indiferente a su peculiar encanto. Entre noches gloriosas, brillos, cócteles y música, las pequeñas grietas abren viejas heridas y los silencios terminan por convertirse en secretos que podrían arrastrarlos al naufragio.
Increíble, inolvidable. Samuel, Abel, Max, Tristán y Dalia se quedarán en mi corazón por mucho, mucho tiempo. Entra en mi top3 de libros de Alice Kellen, sin ninguna duda. Leedlo por favor.
Novelina juvenil muy sencilla con la que te adentras en la vida de cuatro chicos y una chica de barrio, explorando las relaciones de amistad que se forjan en la infancia y cómo esas amistades pueden acompañarte toda la vida. Para mí, lo mejor de la novela ha sido el final, donde Alice consigue remover sentimientos y te hace conectar con los personajes. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/4xzL5nT0mHc
Tengo sentimientos encontrados con esta historia. No sé bien por qué, pero la primera parte se me hizo un poco indiferente, sin llegar a engancharme del todo.
A medida que avanzaba la historia, empecé a sentirme mucho más conectada con los personajes y con todo lo que les sucede. Es una novela que trata sobre la amistad, las heridas que permanecen con el paso del tiempo y la manera en que los años lo transforman todo.
El desenlace me ha emocionado y, aunque el comienzo no cumplió del todo mis expectativas, puedo decir que sí la recomendaría. Es una historia bonita, pero también dura y muy real en muchos sentidos.
Sin duda, es una lectura que mejora conforme avanza.
Para que las expectativas no nos jueguen una mala pasada, lo más importante es entender que Alice Kellen esta evolucionando en su escritura. Se puede apreciar que quiere cambiar, ya no se conforma con sus novelas románticas sin más, quiere darle transfondo, un sentido más reflexivo y filosófico, más contexto. Más de todo y menos de lo que era al principio. Con eso en mente, puedo decir que la novela es completamente correcta en su forma. Ha decidido utilizar diálogos al estilo teatro o guión de cine (porque a veces se parecía a un guión), pero eso no es algo malo, ni nada que perjudique a la narración. Todo el libro es reflexivo, filosófico, a veces incluso poético. Los personajes estan bien delimitados y diseñados. Cada uno juega el papel que le toca y sirve para sús propósitos. Pero nada más. Es más importante la amistad que el amor, el club que la trama romántica (que ocupa bien poco) y que además es templada tirando a fría. No he sentido pasión, no me ha conmovido, no he sentido, directamente. He sido una mera espectadora de un ejercicio de escritura correcto sin más. Por cierto, el giro que lo une todo en el presente, al poco ya me lo imaginé. No digo que eso sea ni bueno ni malo, sino que se puede ver de lejos. No considero que sea un mal libro, solo que a mí personalmente no me ha llegado. Entiendo que a los fans de Kellen desde sus inicios esta novela pueda no ser de su gusto. Para mí tiene libros mejores. Libros que me hacen sentir y me engancha. Ya que usa pseudónimo bien podría haberlo publicado con otro nombre y haber conseguido más éxito, porque sus lectores la leyeran sin esas pretensiones que tenemos al leer su nombre.
El club del olvido y la metamorfosis de una autora. He terminado este libro y me he dado cuenta de que la escritura de una autora depende de la etapa que atraviese en ese momento. Por lo general, conocemos a Alice kellen por escribir romance juvenil y emocional. Por crear historias que duelen y sanan a la vez, personajes con muchos miedos y amores idílicos que a todos nos habría gustado vivir. Ya con el último libro, quedará el amor, descubrimos una historia más adulta, con un contexto histórico documentado y unas problemáticas que se alejan bastante de la adolescencia. Como por ejemplo una madre que tiene que lidiar con la economía familiar y el tiempo. O un anciano que lucha por sobreponerse a la nostalgia. Ya se atisbaba un cambio en su dirección como autora. Por lo que no tenía ningún tipo de expectativa con El club del olvido. Simplemente, quería leerlo y dejarme sorprender. Antes de nada, quiero aclarar que este libro no es un romance. Existe amor en el, como también existen miedos, anhelos, secretos y básicamente varios ingredientes que forman parte de la vida. Pero diría que el tema sobre el que se construye todo es la amistad. Una amistad desgranada q través de cuatro amigos desde la infancia y una desconocida que se cuela en sus vidas. Había leído en alguna reseña que la historia no tiene mucha trama, pero ¿qué es la trama en un libro? Quizá la que se forma en el exterior de los personajes no es muy potente, pero la que se forma en el interior, en sus mentes, está cargada de hechos y acciones. La estructura del libro es muy original. Ya habíamos visto que Alice es capaz de jugar con la forma en Donde todo brilla, una historia que se caracterizaba por sus continuos saltos en el tiempo. Aquí, ha querido dividir la historia en personajes e ir conociéndolos poco a poco a través de su historia. Se narra en presente y en pasado y desde el principio sabes que algo ha ocurrido para reunirlos de nuevo. En el pasado, concretamente en los noventa, los cuatro amigos deciden montar un club de copas y en cada pasaje, no solo conocemos al personaje en sí, sino su pasado, su relación con el resto y qué significa para él ese club. Todos son muy diferentes entre sí, pero a los cinco años se conocieron y decidieron quedarse al lado pasara lo que pasase. Tenemos a un bala perdida, un conformista, un justiciero y un enigma. Todos ellos unidos por una chica de la que no sabemos demasiado: excéntrica y algo pretenciosa. La novela está teatralizada, es decir, no hay guiones, sino que aparecen los nombres de los personajes como en un guion de teatro. Creo que esto pega mucho con como está contada la historia, ya que muchas veces en vez de leer una novela de ficción, parece que estés asistiendo a una obra costumbrista. Te estás asomando a la vida de cinco personas sin su permiso y los estás conociendo más de lo que ellos querrían. Por todo esto, le he dado cinco estrellas al Club del olvido. Personalmente, me gusta mucho como Alice está explorando en la literatura y ya estoy deseando saber qué es lo siguiente que tiene preparado.
En cuanto vi nuevo de la autora lo compré en preventa sin leer la sinopsis y aunque le tenía muchas ganas lo empecé con un poco de miedo por algunas opiniones que fui leyendo. No quería ir dejándolo en los pendientes durante mucho tiempo, así que al fin me animé a ponerme con él y he de decir que a mí me ha encantado.
Aunque la esencia de la autora está, este está narrado un tanto diferente. Por ejemplo, las conversaciones entre los personajes están marcadas como si fuera un guión o una obra de teatro. Esto al principio me descolocó un poco, al igual que el no saber muy bien por dónde iba a ir la historia. Pero para cuando me quise dar cuenta ya estaba metidisima en ella y me fue costando mucho el parar de leer.
En esta historia me encontré con seis personajes que en algún que otro momento me desesperaron un poco por su forma de ser, sobre todo en el caso de Samuel, pero que terminé queriendo mucho. Todos tienen sus luces y sus sombras y con la narración de la autora me fue imposible no sentirme identificada con cada uno de ellos.
La última parte del libro me emocionó muchísimo y al terminarlo me quedé con esa sensación de nostalgia de cuando echas la vista atrás.
Creo que es importante tener en cuenta que es un estilo y temática diferente a sus libros anteriores, para evitar expectativas aunque desde mi punto de vista no por ello es un mal libro.
No es un libro principalmente de amor romántico si no un libro que refleja la realidad de las amistades, del paso del tiempo a la vez que nos muestra 5 historias muy diferentes pero realistas de la vida de los protagonistas y la gente que los rodea.
Es cierto que el cambio de estilo a guion se me ha hecho un poco extraño y que al ir contando historia por historia creo que es un libro que gana conforme avanza.
Pero una vez estas metida en el club, no he podido dejar de leer, la manera de transmitir de Alice es innegable y me ha gustado mucho la temática, su realismo y la estructura una vez la comprendes segun avanza.
Tengo sensaciones bastante curiosas con esta lectura. Nada más empezar, me daba la impresión de que no estaba leyendo a la misma autora que conocía. He leído varios libros suyos y este tiene un estilo muy diferente, incluso con una forma de narrar que en algunos momentos me recordaba a un guión de película, con los nombres de los personajes encabezando los diálogos. No sé, algo hizo que la primera parte se me hiciera un poco “ni fu ni fa”. La historia nos presenta a Samuel, Abel, Max y Tristán, amigos desde la infancia, que crean “El club del olvido”, un lugar donde "todo lo que pasa, se queda allí". La llegada de Dalia lo cambia todo, convirtiendo el grupo en cinco y dando paso a una historia que se va construyendo entre pasado y presente, hasta reencontrarnos con ellos 30 años después en una notaría. A medida que avanzaba, empecé a conectar mucho más con los personajes y sus historias. Es una novela que habla de la amistad, de las heridas que se arrastran con los años y de cómo el tiempo transforma todo. El final me ha emocionado y, aunque el inicio no fue lo que yo esperaba, tengo que decir que sí, la recomiendo. Es una historia bonita, pero también dura y muy real en muchos aspectos. Sin duda, una lectura que va de menos a más. Como siempre digo, es mi opinión. 💙💙💙💙
A ver cómo explicar este libro, no me costó nada leerlo pero me pasó que lo sentí demasiado metafórico, o sea, quien tiene esas conversaciones tan filosóficas con sus amigos todo el tiempo? Muy nostálgico , todo se sentía gris todo el tiempo, y la parte romántica muy secundaria y poca química entre ellos, al final mejora bastante cuando salen a la luz los secretos pero lo demás es conocer las vidas de los 5 amigos, se entiende la evolución de la autora en su escritura, pero quizás un poco cansa tanta metáfora.
"Todos tenemos un invierno dentro; acaso bajo las uñas; acaso entre el corazón y las costillas; acaso tras la mirada; acaso dibujado de peca en peca. Y ese invierno es crónico. Pero, de repente, algo o alguien llega y entiende una hoguera."
Pedazo de historia. Como calan los personajes y como la autora te va metiendo poco a poco en cada uno de ellos, en una historia que se entelaza y atrapa de una manera única. Desde Dalia y sus secretos, al enigmático Tristán, el conformista Abel y mi favorito, el pragmático Max. Todos ellos tienen su momento en la historia, ni uno más ni uno menos. Al final cierras el libro con una sonrisa.
Si sos nostálgico, como yo, este libro te va a pegar fuerte. Un grupo de amigos inseparable, que está destinado a separarse. No porque pase algo, sino por el paso del tiempo simplemente. Cada uno con una historia de lo más particular y humana. Que hace que te los guardes en el corazón para siempre. Una historia unica, que me vuelve a confirmar que Alice es mi autora favorita 🫶
Cuatro vidas que se cruzan y crecen desde la infancia. Una chica que los pondrá a prueba pese a la incomodidad y la desconfianza que surge en la aceptación de integrarla. Y de la misma manera que siendo joven los unió, también vuelve a unirlos después de tantos años sin verse. Me gustó mucho la historia donde como siempre la pluma de Alice roza los límites de la amistad y el amor
El club del olvido es una novela que gira en torno a la amistad de cuatro amigos que, después de crecer juntos y compartir una vida marcada por distintas carencias emocionales y familiares, deciden abrir un bar de copas llamado El Club del Olvido. Cada uno arrastra heridas del pasado, pero también posee una personalidad única que los convierte en un grupo imperfecto y muy unido.
A lo largo del año en que ponen en marcha el proyecto, las diferencias entre ellos se vuelven cada vez más evidentes: sus miedos, inseguridades y maneras de afrontar la vida chocan constantemente. Sin embargo, también queda clara la profunda lealtad y el cariño que se tienen, incluso en los momentos más difíciles. Explora cómo la amistad puede sostenerse pese a los conflictos, los silencios y las decisiones equivocadas.
En medio de esa etapa de cambios aparecen Elena y Dalia, dos mujeres que alteran el equilibrio del grupo y obligan a los protagonistas a cuestionarse quiénes son realmente, qué quieren para su futuro y hasta qué punto están dispuestos a enfrentarse a sí mismos para poder avanzar y poner rumbo a sus vidas.
4'5 🌟 Al libro le doy un 4, pero a la experiencia de escucharlo en audiolibro y hacer la lectura a la vez con una amiga tengo que añadirle un 0,5 más. La historia es bonita. Nos habla de la amistad, los miedos, los problemas, el paso del tiempo… Tristán, Max, Samuel, Abel y Dalia me han atrapado en su historia, haciéndome sentir una más. Me han arrancado suspiros, sonrisas, caras de incredulidad y muchos pódcast enviados a mi amiga divagando.
Es una historia de personajes y su evolución. Todos aprenden, de alguna manera, a cambiar el rumbo y a tratarse mejor. Me encanta esa muestra de lo diferentes que son las relaciones dependiendo de con quién estemos tratando. El final, quizá se me ha quedado algo menos intenso de lo que esperaba, pero me ha encantado conocer a este grupo y los secretos del bar El club del olvido.
Muy bien escrito y un cambio en esta autora que ya es un hecho, no he conectado tanto como con los dos anteriores, aún así los personajes son tan bonitos que ya sólo por eso merece la pena leerlo.
Que libro más raro, nada que ver con nada que Alice Kellen haya escrito antes.
Y tampoco nada que ver con ningún libro que haya leído antes.
Es un como una especie de teatro costumbrista que te cuenta la vida de 5 personas humildes que en los años 90 deciden tener un bar juntos. En la segunda mitad del libro si que hay un poco de drama y romance, en la primera parte básicamente te cuentan como funciona el bar y te introducen la situación.
Si que creo que personalmente he sentido una falta importante de trama, osea que la hay pero no demasiada, he sentido que el costumbrismo de lo que pasa en un bar ha opacado la poca acción que tiene el libro y en muchos momentos me he aburrido tanto como para reflexionar que narices estaba leyendo. Creo que a los personajes les ha hecho falta esa fuerza asi como "comercial" que hace que estés 100% con ellos.
Lo que mas me ha gustado es que trata muchos temas muy tristes y a veces necesito leer y sentir cosas tristes y este libro si que me ha hecho reflexionar mucho sobre temas como la pobreza, las apariencias, la familia, la muerte y las enfermedades.
Mi problema en resumen es que se me ha pasado 3 pueblos de soso y lugubre, se siente como sobrio en exceso, me falta trama, variedad de escenas, emociones... Me ha mejorado mucho en la segunda mitad pero me ha sabido a muy poco el libro al acabarlo, si que siento emoción pero al mismo tiempo tambien siento que la primera mitad del libro es costumbrismo puro que te cuenta la vida de los personajes y el funcionamiento de un bar sin mas, asi como en Esnob de Elisabeth Benavent que te cuentan en un tocho como trabajan unas personas en una empresa como si me narraran un viaje al Cairo.
No esperéis un libro de romántica comercial y rápida de leer esperaros mas de este libro una historia para reflexionar sobre las cosas malas de la vida y más si sois gente joven. También esperar un libro nostalgico (los que hayan vivido las últimas décadas del siglo pasado, a mi esto me queda muy atrás y por eso tampoco conecto con ese sentimiento porque aún me quedaban muchos años para nacer, por eso creo que este libro esta dirigido también a personas que vivieran los 70, 80 y 90). También al tener a la gran mayoría de personajes varones el libro se siente muy, muy, pero que muy masculino y eso suele ser algo bastante extraño en los libros y más en una autora que leen básicamente mujeres muy jóvenes.
Por todo esto creo que el libro no gustara al público consolidado de la autora y seguirá cambiándolo como ya parece que hizo con Quedará el amor a un público mas adulto, dejando atrás a esas chicas de 20 años que amaron Donde todo brilla y El mapa de los anhelos.
A mi este libro me recuerda a Tu y yo invencibles pero escrito como nos imaginamos que estan escritos los libros que les gustan a los profesores setentones de universidad.
He relacionado en mi cabeza al libro como el bebé entre Tu y yo, invencibles (estetica/ambientacion/romance parecidos para mi) PD: me leí el libro hace años y no me gustó, pero siento vibras parecidas; el libro de Historia de una escalera (teatro que obligan a leer en Valencia por lo menos para la prueba de acceso a la universidad, es el unico libro costumbrista y encima teatro y con escritura tan culta que he leído, por lo tanto lo he sentido parte de la ecuacion porque realmente he sentido que aqui la escalera es el bar) y Esnob (por sentir que todo lo que pasa gira alrededor de un proyecto profesional y porque tiene palabras en exceso hablando del bar que tendría que ser algo secundario para una historia así, por mucho que el libro lleve el nombre del bar).
Bien, otro libro de Alice Kellen que me ha hecho llorar. Sin duda, esta autora es y seguirá siendo de mis favoritas.
Hablemos de su escritura, y de la narrativa de esta historia. La verdad nunca me había topado con un libro en el que los diálogos estuviesen escritos como si se tratase de algún guion cinematográfico o alguna obra audiovisual (como es el caso). No obstruye para nada la lectura. Al principio se mi hizo un poco molesto ver a cada rato los nombres delante de quienes hablaban, pero después de acostumbrarme disfruté mucho. De hecho, tras varias menciones sobre como era la vida para los personajes, creo que entendí un poco porqué el pasado estaba escrito de esa manera, ya que en el presente seguía la normativa. Por otro lado, Kellen no pierde ese toque suyo con frases reflexivas, profundas y metáforas hermosas.
Este libro sigue a cuatro amigos de la infancia que conocen a Dalia, una chica que encaja como un pieza faltante (pese a que no lo sabían) en su grupo. Está dividido de manera que se conozca el pov de los cinco sin perder de vista al resto. Al inicio, leer a Samuel se me hizo muy impersonal, iba a lamentarlo si se le daba protagonismo en exceso (?, pero al conocer al resto fue fácil deshacerme de esa idea. No tardé en enamorarme de uno en particular, desde que se dio a conocer supe que sería mi favorito: Tristán (creo que avancé más que rápido solo por querer llegar a sus capítulos). Y deseé mucho que fuera el prota respecto al área de romance (aunque recordemos que la historia no cae tanto en ese aspecto). Sin embargo, me gustó mucho ese desarrollo. Centrado en la amistad, en las decisiones, en los caminos que de una forma debemos tomar para avanzar, y con ese toque sutil, pero profundo y hermoso de novela romántica que me encantó, porque adoré a los personajes involucrados, sentí la química de ambos casi como si pudiese tocarla. Por eso me gustaron mucho los detalles en el último capítulo (referente a 2023, es decir, 30 años después) porque deja claro ese final feliz y merecido.
Sé que esta autora podría llegar a mucho más, pero tras haber leído la gran mayoría de su obra literaria, casi todos de ellos me han fascinado de una manera casi mágica. Este no ha sido la excepción. Tiene sus momentos de risas, de alegría, de miedo incluso a que haya un desenlace que no termine bien. Y ya os digo, me ha sacado las lágrimas. Simplemente amo mucho sus historias.
El libro me ha gustado, la historia me ha gustado y en líneas generales bien, pero no he cerrado el libro y he pensado: esta es Alice Kellen, haciendo su magia de nuevo. La historia no gira en torno al romance, sino a 4 amigos, el paso del tiempo y en todas las etapas de la juventud. Eso es algo que me llamó la atención de la historia al leer la sinopsis, pero no me ha llegado del todo… Algún que otro salto de párrafo me salvó de cerrar el libro y ponerme a hacer otras cosas menos aburridas… El final me pareció que podría darse de más y que, para mi gusto, ha sido predecible y soso.
Devuélvanme a la Alice Kellen de Alaska, porque esta tiene algo que se le parece, pero que perdió su brillo. Todas las personas evolucionamos y cambiamos a lo largo de nuestra vida, es lógico que su estilo cambie, pero para mí fue prácticamente irreconocible. Me faltó magia.
2,5⭐️ Sí es verdad que se nota una evolución en cuanto a la escritura de Alice Kellen, pero esta historia no ha sido para mi. A pesar de ello, seguiré leyendo todo lo que escriba!❤️
Este es un libro que cuando se publicó supe que necesitaba leerlo con todas mis fuerzas. Es imposible negarme a leer un libro de Alice Kellen, ya que por lo general sé que me va a gustar escriba lo que escriba. También os aviso de que es el libro más diferente de ella hasta la fecha. No solo se centra mucho más en lo reflexivo y el romance queda en un ámbito más secundario, sino que también está narrado como una obra teatral y eso me daba cierto respeto por si dificultaba mi lectura y que yo pudiera conectar del todo con la historia. Pero os digo que si tenéis el mismo miedo, yo os aseguro que en mi caso lo he disfrutado igual que con cualquier otra novela de la autora.
La trama me ha gustado, aunque no es mi favorita de la autora, creo que algo que siempre me sorprende de ella es su capacidad de seguir creciendo en cada una de sus novelas. Si leo este libro y voy hacia el anterior me doy cuenta de los cambios que se van atisbando en su escritura. Como cada vez ahonda más en temas más serios y no se conforma solo con la romántica, sino con mucho más. Me ha encantado ver cómo se desenvolvía todo, aunque admito como pequeño pero que quizá me esperaba un poco más en algunas cosas, especialmente en el desarrollo final de los acontecimientos. Siento que iba algo apresurado a diferencia de lo demás al igual que me pasó con la resolución del romance.
Los personajes me han sorprendido mucho, especialmente por ver el punto de vista de todos y por descubrir lo que iban ocultando según te relataban su lado de la historia. Aunque he tenido mis más y mis menos con cada uno, lo cierto es que al final me ha gustado ese mensaje final de cómo se convertían en esa familia incluso con sus grandes diferencias. Samuel es el que más me ha costado entender, me ponía algo nerviosa por momentos por su efusividad y que no se tomara en serio las cosas. Max también me ha chocado un poco con su bordería y que siempre tuviera que decir alguna cosa desagradable. Abel me ha dado cierta lástima, no dejaba de ser como el chiquito del grupo emocionalmente y quería protegerlo. Tristán desde el principio fue mi favorito y me ha encantado ver más a fondo todo su corazón. Y Dalia me ha gustado, aunque siento que de todos es la que más corta se me ha quedado y habría agradecido un poco más de profundidad en ella.
La pluma de la autora me ha gustado mucho, sobre todo porque la he visto en otro ámbito, uno más adulto, más crudo, tratando ciertos temas que considero que nunca son fáciles y que no dejan de estremecer por dentro. Me ha encantado su delicadeza de siempre incluso con ese formato nuevo, que no haya notado ningún tipo de frialdad en la historia aunque haya existido esa narrativa y que lo haya disfrutado tanto como otras novelas de ella. Aunque no es mi favorito de ella, ya que compite con otros que a mí me han robado del todo el corazón, sí os digo que siendo Alice Kellen y el amor con el que siempre escribe, para mí es un sí garantizado que nunca va a cambiar.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Dalia, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que siempre ha vivido hasta el último instante, sin dejar nada sin conseguir cueste lo que cueste. Una chica que ha ocultaba gran parte de su vida, que ha vivido en medio de una soledad tan grande que ya no es capaz de ver más allá de lo que ha sido ese sentimiento. Y quizá debería haber seguido así y no dejarse llevar por Samuel, ese chico con el que solo estaba pasando alguna que otra noche divertida sin más expectativas. Quizá nunca tendría que haber entrado a aquel club donde conoció a los demás, Max y Abel, y descubrió al portador de los ojos más impresionantes del mundo, esos que nunca ha sido capaz de definir bajo un color concreto: Tristán. Y aunque sabe que quizá debería dar media vuelta y seguir con su vida, marcharse bajo sus constantes mentiras y ese misterio que la envuelve a todas horas, es incapaz de hacerlo y se queda al lado de los cuatro con la idea de ayudarlos a reflotar El club del Olvido. Pero cuanto más tiempo pasa con ellos más segura está de que se están convirtiendo en un hogar que nunca ha experimentado antes, en esa certeza constante a la que no quiere soltarse... ¿Pero cómo puede seguir como si nada cuando las mentiras y todo ese misterio que oculta no deja de cubrir su piel estando con ellos?
Dalia es un personaje que de todos es la que más misteriosa se me ha hecho y quizá por eso es con la que más me ha costado conectar. Aunque cuando se descubre todo empaticé con ella y quise protegerla por lo que le había sucedido, pienso que ocurre en un proceso tan apresurado que apenas te da tiempo a encariñarte con su historia, con las grietas que tiene en su corazón y que tantas ganas me generaron de abrazarla y no soltarla nunca. También me ha gustado mucho el romance de la historia, aunque creo que me ha faltado ver más de ellos, de lo que podría haber ocurrido entre los dos, y que se ahondase mejor en ese conflicto final que, para mi gusto, ocurre demasiado deprisa. No es una mala protagonista, de verdad que la idea de ella me ha encantado, pero es que todo ocurre tan deprisa con su transfondo que me ha faltado ver más detalles en sus cicatrices para poder conectar mejor con su dolor.
Por otro lado tenemos a Samuel, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que siempre ha tenido que ir de puntillas por la vida debido a la imponente figura de su padre, ese hombre que parece verlo como una decepción haga lo que haga. Y quizá habría sido así toda la vida, ese dolor punzante en su pecho en busca de una aceptación que parecía no llegar a él, hasta que por su cabeza pasa una idea que no puede dejar marchar. Cuando les propone a sus amigos abrir un club entre todos, una parte de él está emocionado por la idea, por esa posibilidad de demostrarse a sí mismo que puede lograr grandes cosas y que su padre está equivocado al verlo siempre por encima del hombro. Que puede demostrarle a él también que es digno de su admiración pase lo que pase. Pero las cosas no marchan como esperaban, todo es caótico y ninguno de ellos tiene idea de cómo manejar un negocio así... Hasta que Samuel lleva a Dalia, esa chica con la que ha estado viéndose de forma irregular para compartir algunas noches, al club y cambia la vida de todos sin remedio. Porque Samuel sabe que debe seguir avanzando, pero una parte de sí mismo se ha estancado, especialmente en ciertos vicios que no es capaz de soltar aunque su cabeza sabe que debe hacerlo por su bien. ¿Pero cómo dejas ir lo único que a veces acalla ese ruido tan molesto?
Samuel es un personaje que me ha chocado un poco y quizá por eso no es de mis favoritos del todo. Siento que como idea de persona está muy bien planteado, pero es que ha sido exasperante el noventa por ciento del libro. Creo que Samuel era muy egoísta y lo fue hasta casi el final cuando se replanteó ciertas cosas y decidió llevar su vida de otra manera. Me ponía de los nervios un poco cuando le daban esos arrebatos de estar de broma todo el rato, de dejarse llevar hasta el exceso y aunque entendía que era un problema en algunos aspectos que le costaba controlar, creo que también lo puso difícil en muchos otros cuando todavía no había un "problema" como tal. No es un mal personaje, pero sí que creo que su personalidad no ha casado mucho conmigo.
El siguiente es Abel, otro de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que siempre ha vivido con el deseo inmediato de complacer al mundo. Incapaz de decir que no. Incapaz de hacer cualquier cosa que genere algún tipo de decepción o rechazo en los demás. Para Abel contentar al resto es algo vital, casi como respirar, pero también se ha convertido en el motivo de que últimamente se sienta desdibujado en su propia vida. Que no se encuentre en medio de tantas bifurcaciones que ha dado para alegrar al resto. Incluso con sus amigos es incapaz de ser él mismo, de decir lo que realmente piensa o desea, porque no quiere que algún día lo odien por ello. Lo único real que conocen de él es su anhelo hacia el amor, lo fácil que se enamora, lo sencillo que es para él entregar su corazón, pero sabiendo que en algún momento ese anhelo se apagará como lo han hecho todos hasta ahora. Como si fueran una estrella fugaz. Y entonces su amigo Samuel les propone abrir ese club entre los cuatro y Abel es incapaz de negarse, deseoso de complacer el deseo de todos sus amigos. Hasta que la conoce a ella, Dalia, esa chica que llega a sus vidas para cambiarlas y que ayudará a Abel a ver que, muchas veces, tenemos que pararnos a ver qué es lo que nos grita el corazón. ¿Logrará Abel encontrarse en medio de toda la confusión que ha creado en su alma?
Abel es un personaje que me ha dado cierta pena, especialmente porque uno de sus conflictos me ha recordado muchísimo a mí y es su dificultad para decir que no o la necesidad de complacer a los demás para no ser una decepción o que dejen de quererle. Aunque ya no es algo que me pase, sí que es verdad que de niña me ocurría algo muy similar debido a mis propios problemas emocionales y de la vida. Buscaba ese cariño para sentirme arropada de todas las dificultades que atravesaba y me daba miedo decepcionar a cualquier persona que apreciase por si eso significaba perderlo para siempre. Por eso me ha gustado su crecimiento emocional, que dejase de esconderse y alzase la cabeza para afrontar ese problema consigo mismo. No permitir que su miedo siguiera nublándole el juicio y que al fin tuviera la valentía de decir basta cuando ya era suficiente de soportar.
También tenemos a Max, el siguiente de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que siempre ha vivido a la defensiva, cubriéndose bajo una dureza que el mundo llegaba a ver como alguien borde y desagradable, pero que ocultaba una fragilidad desconocida para el resto. Su única certeza han sido siempre sus amigos y la mujer a la que ama, un amor imposible, lejano, inalcanzable... Pero al que se aferra bajo esas pequeñas migajas que ella le da, queriendo creer que igual un día sus ojos podrían verlo de la misma forma que él empieza a hacerlo. Pero entonces su mundo da un traspié con la idea de su amigo Samuel, ese club que termina convirtiéndose en un quebradero de cabeza porque ninguno de ellos sabe cómo manejarse en ello. O al menos así es hasta que aparece ella. Dalia llega como un vendaval repentino y Max siente un rechazo repentino hacia esa chica que parece tenerlo todo a sus pies. Cosas que él nunca pudo soñar obtener debido a su estilo de vida. ¿Pero qué oculta esa figura tan inalcanzable y, al mismo tiempo, cercana que no soporta mirar?
Max es un personaje que me ha gustado pero al igual que con Samuel me ha costado un poco más por el conflicto que me ha generado. Creo que su idea como personaje es igual de buena que la de Samuel, pero también creo que Max es muy insoportable en gran parte del libro por centrarse tanto en sus propios problemas que no se paraba nunca a analizar lo que decía en voz alta como escudo para protegerse a sí mismo. Además que me molestaba sobremanera su forma de tratar a Dalia cuando ella no le había hecho nada y esa envidia absurda hacia una persona a la que no conocía y de la que sacó sus propias conclusiones sin tener idea de nada. Luego sobre la relación que tiene y de la que no quiero dar detalles profundos para no hacer spoiler, lo cierto es que ha estado bien, me ha gustado mucho, pero me ha faltado ver un poco más de ellos para entender mejor la complejidad de los sentimientos que tenían por dentro. Eso sí, creo que está mejor desarrollada y profundizada que la de los protagonistas principales.
Y por último tenemos a Tristán, otro de nuestros protagonistas masculinos que nos faltaba por nombrar. Él es un chico que nunca ha sido capaz de mostrar cada una de sus capas, ha vivido aferrado a la templanza y tras un muro que cubriese todas aquellas cosas que pudieran hacerle ver frágil ante los demás. Incluso con aquellos que se volvieron sus amigos desde que tiene uso de razón, incluso con su abuela, a la que poco a poco está viendo marchitarse a causa de su edad... E incluso con ella. Esa chica que un día aparece y revoluciona todo su mundo como nunca antes le había pasado. Un mundo que cambió el día que uno de sus amigos, Samuel, les propuso a todos abrir un bar llamado El club del Olvido, dispuestos a dar un salto que ninguno de ellos conocía realmente. El problema es que esos pasos también lo llevan a aliarse con ella, Dalia, esa chica que hasta hace nada era una desconocida, pero de la que él es incapaz de apartar la mirada, como si buscase una estela incluso en aquellos lugares por los que ha pasado su presencia. ¿Pero cómo dar nombre a aquello que da tanto miedo a la vez?
Tristán es un personaje que me ha encantado desde la primera frase que dice en el libro y es que desde el principio sentí un cariño especial hacia su personal. No sabría explicarlo, pero es como que tuve cierta conexión con su persona, con esa manera suya tan calmada de ser, con su templanza y la necesidad constante de mantener sus demonios a raya a través de ese muro impenetrable. Su historia me ha calado muy hondo, quizá me ha afectado más de la cuenta por estar atravesando una situación delicada con mi abuela también, pero es que os aseguro que creo que es el personaje con el mejor desarrollo con diferencia. Lo único que me ha faltado de él y eso sí que lo admito, ya no solo es haber visto un poco más de profundidad en su romance, sino también el desenlace con toda la situación de su abuela.
En resumen, "El club del Olvido" es un libro que me ha sorprendido porque al ser un formato tan distinto al que estoy acostumbrada con la autora y del que yo suelo leer me daba cierto miedo que me chocase o que incluso me costase conectar con ello por ser un formato teatral. Pero ha sido todo lo contrario a lo que me esperaba y aunque es cierto que no es mi favorito de la autora y que quizá me ha faltado mejor desarrollo en ciertas cosas, por lo demás me ha gustado mucho. La trama es compleja a diferencia de otros libros de la autora, creo que aquí se nota que quiso hacer algo diferente a lo que se han enfocado siempre sus libros como concepto principal, que es el romance. En este caso el amor queda más secundario y da paso a temas más profundos y reales del día a día de un grupo de amigos que están rotos y que están atravesando diferentes circunstancias. Por no hablar de que vemos el proceso de crecer, las dificultades que te aguardan en e camino y en la vida y en ese constante miedo a no encontrar tu lugar en medio de tanta gente. El romance como dije ha sido más secundario y por ello me ha faltado un poco más de desarrollo, ya que aunque me ha encantado el resultado final, me habría gustado conectar un poco mejor con los sentimientos de cada uno y lo que experimentaban, aparte de ver más escenas entre ellos. Los personajes tampoco se quedan atrás y es que me han gustado mucho, algunos más que otros eso sí es cierto, pero creo que la autora ha manejado de una forma muy delicada cada uno de los conflictos que los abrumaban. Samuel es el que más me ha chocado de todos, quizá porque es demasiado intenso incluso para mí. Me ha faltado ver su lado más maduro en algunos aspectos, porque verlo tomarse todo siempre a broma me exasperaba un poco. Max también ha sido otro que no me ha terminado de convencer, aunque a diferencia de Samuel con él sí he sentido una mejoría mucho más positiva a lo largo del libro a diferencia de ese inicio donde me exasperaba sus malas formas de ser. Abel me ha dado lástima, he querido protegerlo y me ha sido difícil no empatizar en ciertos rasgos con él y mi yo del pasado. Tristán ha sido mi favorito por excelencia, creo que su transfondo y todo él ha sido lo mejor que me ha dado esta novela. Y Dalia me ha gustado, pero creo que de todos es a la que menos profundidad le han dado a su pasado. Me habría gustado ver más a fondo su dolor, lo que cargaba detrás y no que fuera tan sencillo y hasta algo resumido para mi gusto tomando en cuenta la complejidad de la situación. La pluma de la autora siempre me encanta y aquí no ha sido diferente. Además ha tenido un plus mayor que haya decidido hacer la novela en otro formato distinto, en forma de obra de teatro, y aun así haya conseguido transmitir lo que buscaba y emocionarme en ciertos aspectos. Creo que Alice Kellen ya hace tiempo que se ha vuelto mi lugar seguro y esa autora a la que siempre voy a recurrir cuando publique una novela, porque pase el tiempo que pase, dudo que alguna vez me canse de su forma tan bonita de ver el mundo.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Aunque no deja de ser un libro de Alice, lo que más me gusta de la autora es conectar con las historias de los personajes, por desgracia me ha vuelto a pasar que no es el caso en este libro. Y aunque me gusta lo que quiere contar y se nota que quiere probar nuevos estilos, siento que no me puede gustar igual si no está ese factor de conexión que tienen algunos de sus libros. Puede ser que factores mios personales no hayan ayudado, pero supongo que son cosas que pasan.
No es un mal libro ni mucho menos, es solo que sabiendo lo que algunos libros me han hecho sentir, pues no puedo poner este más alto en mi lista de los libros de Alices que he leído.
No sé ni cómo empezar a escribir esto. Yo esperaba una historia de amor en la que nos va presentando a los personajes poco a poco. Luego hace que se conozcan para que se vayan enamorando poco a poco pero no ha tenido nada de eso en mi opinión. Es cierto que el lenguaje que utiliza es sencillo, para que todo el mundo lo entienda pero no tiene nada que ver con minguna de sus obras anteriores que yo he leído. El chico que dibujaba constelaciones, que fue el primer libro que leí de ella, tenía muchísima más magia y emoción que este que acabo de terminar. Esto es una pena porque era una escritora muy buena que ahora deja muchísimo que desear.
Es una novela ambientada en una ciudad costera española en los años 90 y trata sobre un grupo de amigos de clase humilde y trabajadora que deciden abrir un bar de copas y al que acaba añadiéndose un quinto personaje que lo cambiará todo.
Es una novela coral sobre 4 chicos que se conocen desde la infancia y son quiénes son y son como son, por la influencia de sus padres, sus familias, su entorno social, sus anhelos, sus miedos, sus secretos y sus cicatrices, con lo que los iremos conociendo de una forma profunda e íntima desde sus recuerdos de infancia hasta el año 93.
Cada uno tiene un papel y una función en el grupo y una dinámica entre ellos de relacionarse única que se nos va mostrando poco a poco.
A través de los ojos de Abel, Max, Samuel, Tristán y Dalia nos deja la autora bonitas reflexiones sobre la evolución y el proceso a la adultez y la madurez.
No es un libro con una gran trama, es un libro de personajes a los que vas conociendo por sus compartimientos y reflexiones, con lo que me llevo casi la mitad del libro verlos, conocerlos y sentirlos.
No es un libro que recomendaría para un bloqueo lector. No es una historia que fluya ligera y dinámica.
El inicio es lento, MUY lento.
La narración es reflexiva, introspectiva y a veces hasta poética.
La estructura de los capítulos es repetitiva y los diálogos parecen un teatro guionizado.
Está narrado en tercera persona y aunque habla sobre el amor romántico no es una novela romántica. El amor propio y la amistad son más importantes. Lo considero más del genero teatro o novela costumbrista.
Es una historia para reflexionar, nostálgica y que trata temas duros.
Si entras a este libro buscando a la Alice que escribió El día que dejó de nevar en Alaska, Nosotros en la Luna o 33 razones para volver a verte te diré que no la vas a encontrar. Tiene más vibes a Tú y yo invencibles por la ambientación y la época, pero con menos trama romántica.
Me ha costado casi medio libro entrar en la historia, pero una vez dentro lo he disfrutado mucho.
Me ha encantado este libro y también esa forma de narrar que parecía un guión. Otra cosa a destacar es que los personajes encajan perfectamente en cada estación en la que cuentan su parte de la historia. No se si es intencional pero yo conforme leía si que les imaginaba con esa aura especial que aporta la estación. He de decir que tengo a mi chico favorito desde el primer momento que hubo la presentación, había algo que sabía que Tristán sería mi favorito. Dalia, mi querida Dalia, un lugar eterno en mi corazon por y para siempre. He adorado por completo la historia, desde como está narrada, cada complejidad de cada personaje. Sin hacer spoilers sonreía como boba cada vez que había una interacción, mirada, indirecta entre dos personajes. Ni hablar de ese plot twist, que aunque sabía que algo ocurría no me imaginaba que era eso hasta que prácticamente lo estaba leyendo. Solo una cosa y es que me hubiese gustado un poco más de profundidad en una pareja, no me quejaria si sacase un libro en exclusiva sobre esa pareja.
Por añadir una cita del libro, lo haré con la que acabe el libro llorando y me llego al corazón: ''Viajaría al 9 de Noviembre de 1972. Yo tendría 5 años, así que, no se como, pero me escaparía de casa y caminaría hasta la estación de tren. Buscaría a una niña con un abrigo verde y me sentaría junto a ella. La cogería de la mano, le diría que no tuviese miedo y le prometería que no la dejaría sola. Sería su amigo.''
Ha sido uno de mis libros por Sant Jordi y se lleva mis 5 estrellas.