Violeta es el primer libro de una trilogía y se siente como una historia cercana y fácil de disfrutar. Desde el principio, seguimos la vida de Violeta durante su etapa en la high school, donde enfrenta situaciones bastante reales como el bullying, el primer amor y algunas decepciones que la van marcando.
Lo que más me gustó es cómo se nota su evolución a lo largo de la historia. No es un cambio forzado ni exagerado; más bien, se siente natural, como el crecimiento que cualquiera puede experimentar en esa etapa de la vida. La lectura es ligera, incluso “sana” en el sentido de que no se vuelve pesada, y tiene momentos divertidos que equilibran bien los temas más emocionales.
Tal vez no es una historia que reinvente el género, pero tiene ese toque genuino que hace que conectes con el personaje. Es de esos libros que, sin ser complicados, te dejan pensando un poco en tus propias experiencias.