Cuando lo oscuro surge en la realidad, los senderos se vuelven tenebrosos. Catorce relatos donde lo cotidiano se transforma en una amenaza silenciosa, y donde el mal no siempre grita, a veces susurra. Casas abandonadas, niños con secretos, desapariciones ignoradas. Cada relato es un camino en el que no hay retorno, y en el que el lector saldrá con la incómoda sensación de que el horror siempre ha estado más cerca de lo que imaginaba.