Había leído fanzines de Angie y siempre tenían algo que lo hacían tremendamente adictivos. Al principio pensé que era por el morbo de lo sexual, sin embargo, con el tiempo he descubierto que era su forma de narrar: se siente como cartearse con una amiga en plena adolescencia o tener acceso al diario de una íntima. Sus dibujos evocan total cercanía y libertad. Muchas gracias por contar aquello que muchas veces no nos atrevemos las demás por vergüenza (auto)impuesta.
El talento de mi amiga en su culmen. Gracias Angie por regalarnos al mundo algo tan importante, complejo y sensible de una forma tan cómica y especial tuya.